05 Marzo 2010
MONITOREOS. Los productores deben controlar periódicamente el cultivo. LA GACETA /ARCHIVO
El viernes, especialistas del INTA Pergamino detectaron un foco de roya en soja en la localidad de Junín. El dato no es menor: se trata del primer foco infeccioso en la provincia de Buenos Aires. Y al cierre de esta edición de LA GACETA Rural, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), detectó la presencia de la enfermedad en Salta.
"Hay que estar atentos a realizar los monitoreos correspondientes porque el problema puede avanzar (en territorio bonaerense)", dijo a "Infocampo" Margarita Sillon, especialista en patología vegetal de la Universidad Nacional del Litoral. De todas formas, aclaró: "no creo que en Buenos Aires se trate de un problema de gran magnitud sanitaria, como sí ocurre en otras provincias, aunque conviene tomar los recaudos necesarios para evitar inconvenientes". Hasta ahora, la mayor parte de los focos de la enfermedad se habían detectado en Entre Ríos y en Santa Fe.
Condiciones
Para que germine y, de este modo, infecte, el hongo de la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi) requiere de al menos seis horas de mojado foliar o de rocío persistente en los cultivos. Necesita, además, temperaturas frescas a templadas (16 a 24°C). Es un patógeno policíclico que tiene penetración directa en hojas y que puede desarrollar un ciclo completo en cinco días si las condiciones ambientales son conducentes. En general, las condiciones aparecen en la región central de marzo en adelante. En este ciclo, ocurrió a fines de enero.
La mejor forma de prevenir esta enfermedad es realizar un monitoreo semanal del cultivo de soja. Un trabajo serio debe incluir la extracción de folíolos inferiores con síntomas sospechosos (puntos negros) y la posterior revisión con una lupa del envés de cada folíolo, para así detectar a tiempo la presencia de pústulas. Los primeros síntomas pueden pasar desapercibidos para el recorredor de lotes, ya que presenta puntos o pequeñas lesiones necróticas en las hojas inferiores que suelen confundirse con la enfermedad de la mancha marrón.
En el NOA
Por otro lado, se conoció la presencia de roya en la localidad de Tartagal, en Salta. La Eeaoc, por medio de su página en internet y en el marco del programa de monitoreo de esta enfermedad en la soja, anunció que se detectaron pústulas de la roya de la soja en esa región del departamento salteño de San Martín. "Sobre un cultivo de soja que se encontraba en su etapa fenológica R4. La muestra ingresó para confirmación en el laboratorio de Fitopatología de la Eeaoc el 1 de marzo", puntualiza el documento, que puede leerse en el sitio de internet del organismo: www.eeaoc.org.ar/roya10.html, donde se muestra un cuadro con la presencia de la enfermedad en las distintas zonas del país.
"Hay que estar atentos a realizar los monitoreos correspondientes porque el problema puede avanzar (en territorio bonaerense)", dijo a "Infocampo" Margarita Sillon, especialista en patología vegetal de la Universidad Nacional del Litoral. De todas formas, aclaró: "no creo que en Buenos Aires se trate de un problema de gran magnitud sanitaria, como sí ocurre en otras provincias, aunque conviene tomar los recaudos necesarios para evitar inconvenientes". Hasta ahora, la mayor parte de los focos de la enfermedad se habían detectado en Entre Ríos y en Santa Fe.
Condiciones
Para que germine y, de este modo, infecte, el hongo de la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi) requiere de al menos seis horas de mojado foliar o de rocío persistente en los cultivos. Necesita, además, temperaturas frescas a templadas (16 a 24°C). Es un patógeno policíclico que tiene penetración directa en hojas y que puede desarrollar un ciclo completo en cinco días si las condiciones ambientales son conducentes. En general, las condiciones aparecen en la región central de marzo en adelante. En este ciclo, ocurrió a fines de enero.
La mejor forma de prevenir esta enfermedad es realizar un monitoreo semanal del cultivo de soja. Un trabajo serio debe incluir la extracción de folíolos inferiores con síntomas sospechosos (puntos negros) y la posterior revisión con una lupa del envés de cada folíolo, para así detectar a tiempo la presencia de pústulas. Los primeros síntomas pueden pasar desapercibidos para el recorredor de lotes, ya que presenta puntos o pequeñas lesiones necróticas en las hojas inferiores que suelen confundirse con la enfermedad de la mancha marrón.
En el NOA
Por otro lado, se conoció la presencia de roya en la localidad de Tartagal, en Salta. La Eeaoc, por medio de su página en internet y en el marco del programa de monitoreo de esta enfermedad en la soja, anunció que se detectaron pústulas de la roya de la soja en esa región del departamento salteño de San Martín. "Sobre un cultivo de soja que se encontraba en su etapa fenológica R4. La muestra ingresó para confirmación en el laboratorio de Fitopatología de la Eeaoc el 1 de marzo", puntualiza el documento, que puede leerse en el sitio de internet del organismo: www.eeaoc.org.ar/roya10.html, donde se muestra un cuadro con la presencia de la enfermedad en las distintas zonas del país.














