Ya están los "electos" de la capital

En 90 días, el 20 de julio, vencerá el plazo para presentar los acuerdos sobre acoples en la Junta Electoral Provincial. Sin embargo, en el alperovichismo ya se sabe cuáles serán las listas que colectarán votos para apuntalar la postulación del gobernador, José Alperovich. Aún más: ya se hacen cálculos sobre quiénes serán, por ejemplo, los dirigentes de la capital que alcanzarán una banca legislativa. Hasta se dice "es lo lógico" para justificar las especulaciones sobre 14 o 15 nombres que son "una fija" para el 28 de agosto.

 Antes de deslizar quiénes son los que lideran esas apuestas, hay que detenerse en una suerte de definiciones con tintes electorales que están circulando en el oficialismo como cuasi verdades: 1) nadie "meterá" tres legisladores 2) todavía se pueden "robar" dirigentes, 3) algunos punteros andan "ofreciéndose" al mejor postor, 4) el Gobierno distribuirá los recursos -serán manejados por un ministro- para la campaña de acuerdo a la "cantidad de votos" que los candidatos sacaron en 2007, 5) los que alcancen 12.000 votos -piso mínimo- ingresarán a la Cámara, 6) las peleas territoriales con balaceras le restan votos de la clase media a Alperovich, 7) las lealtades son frágiles si se privilegian a familiares sin militancia en las listas -ya se han registrado algunos abandonos por esta causa-, 8)- cierto temor a un posible corte de boleta, ya sea en favor del titular del Poder Ejecutivo o en favor del intendente, Domingo Amaya -se dice que ambos tienen una buena intención de voto-, 9) Alperovich y Amaya son los que "traccionarán" sufragios para los acoplados, y 10) el manejo y la cantidad de recursos el día de la votación será fundamental, más que la publicidad o el trabajo territorial previo.

Este decálogo les sirve más que nada a los acoplados para intuir qué suerte pueden correr en función de saber quién distribuye los dineros para hacer campaña, con quiénes está molesto el mandatario provincial y cuáles son los números que tienen que barajar para soñar con una banca. Las huestes alperovichistas sostienen que se hará una buena elección en la capital, que se pueden repetir los valores de 2007 y mantener la cantidad de bancas logradas (15, entre el Frente para la Victoria y los acoplados). Hoy muchos de los que estuvieron en aquella nómina oficial han resuelto ir acoplados, por lo que hay que atender al trabajo territorial que están realizando, los recursos con los que cuentan y pueden contar y los lugares que ocupan en las nóminas que están circulando para señalar -especular- quiénes corren desde lugares expectantes y quiénes lo hacen desde una posición desfavorable.

Otro elemento a considerar, antes de hablar de nombres, es lo referido a lo que se entiende por territorio de influencia de un dirigente. Cuando regía el sistema de sublemas, en la capital se necesitaban algo así como 3.000 votos para acceder a una banca -legislativa o de concejal- y ese número se conseguía trabajando sólo en los circuitos electorales. No hacía falta que la dirigencia cruzara las "fronteras vecinales", bastaba con su propio circuito. Hoy, con el acople y una necesidad de mayor cantidad de votos, los límites de influencia han desaparecido y obligaron a los políticos a "invadir" territorio ajeno; ya sea "convenciendo" a los punteros con recursos (punto 2) o a los balazos (punto 6).

Finalmente, en cuanto a los nombres que ingresarían a la Cámara, hay coincidencias en la siguiente lista, con variaciones en la posición (claro que son especulaciones manejadas en el seno del alperovichismo): Beatriz Avila, Armando Cortalezzi, Rolando Alfaro, Gerónimo Vargas Aignasse, Carlos Isa Assán, Carolina Vargas Aignasse, Daniel Heredia, Juan Carlos Mamaní, Marcelo Caponio, Fernando Juri, Ramiro González Navarro, Hugo Gacciopo y Alfredo Quinteros. Si una lista logra dos bancas (punto 1), alguno de estos nombres empezarán a borrarse del recuadro final.

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