07 Octubre 2011
"La industria azucarera argentina empieza a vivir un momento de cambio importante que se manifiesta en las inversiones en los ingenios, en los productores cañeros, con nuevas áreas productivas, con nuevas tecnologías aplicadas a la producción primaria. Y este movimiento seguramente se potenciará", señaló a LA GACETA Fernando Nebbia, presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), al evaluar la situación del sector.
Esta fue la base de su discurso en la inauguración de la ronda de negocios: "la industria azucarera argentina tiene la necesidad de incrementar y mejorar su producción; si Brasil tiene la respuesta, garantizamos el éxito de esta reunión".
El titular del CAA precisó que las inversiones fueron posibles por la renta obtenida a partir de los precios favorables del mercado interno. Y remarcó: "allí va el grueso de nuestra producción, lo que es saludable, ya que no dependemos del mercado externo que es muy volátil". Respecto de una sociedad con Brasil en un commoditie de alcohol es para el futuro, opinó Nebbia. "Nuestro espacio de crecimiento y consolidación debe ser apuntando al mercado interno; el crecimiento es puertas adentro", subrayó.
En este sentido, consideró que no hay competencia comercial. "Finalmente, Brasil es todo competencia;, maneja el 50% del mercado internacional de azúcar y la nuestra es una contribución marginal. En el tema del biocombustible también es líder, pero nuestro desarrollo pasa por incorporar el uso de energías renovables que favorezcan al sector azucarero".
Sobre la caña transgénica, Nebbia opinó que será un aporte importante, ya que reducirá los costos de producción. "De la que hablamos ahora, porque hay otras variedades en ensayo, es la resistente al glifosato para bajar costos productivos en dólares", dijo.
Demanda
Por su parte, José Antonio de Godoy, titular de APLA, precisó que estas misiones comerciales al exterior tienen como objetivo "incentivar a los gobiernos locales de países latinoamericanos que producen caña de azúcar. "Queremos aportar al diseño de la modernización de las producciones de caña y su industrialización, en especial la de alcohol para combustible y mezcla con naftas, porque la demanda de los próximos años será importante. El petróleo es un recurso finito y no sabemos cuando se agotará". "En Brasil se fabrica el 90% de los automóviles con sistema flex, para distintas combinaciones de alcohol, hasta un 100%", apuntó.
Esta fue la base de su discurso en la inauguración de la ronda de negocios: "la industria azucarera argentina tiene la necesidad de incrementar y mejorar su producción; si Brasil tiene la respuesta, garantizamos el éxito de esta reunión".
El titular del CAA precisó que las inversiones fueron posibles por la renta obtenida a partir de los precios favorables del mercado interno. Y remarcó: "allí va el grueso de nuestra producción, lo que es saludable, ya que no dependemos del mercado externo que es muy volátil". Respecto de una sociedad con Brasil en un commoditie de alcohol es para el futuro, opinó Nebbia. "Nuestro espacio de crecimiento y consolidación debe ser apuntando al mercado interno; el crecimiento es puertas adentro", subrayó.
En este sentido, consideró que no hay competencia comercial. "Finalmente, Brasil es todo competencia;, maneja el 50% del mercado internacional de azúcar y la nuestra es una contribución marginal. En el tema del biocombustible también es líder, pero nuestro desarrollo pasa por incorporar el uso de energías renovables que favorezcan al sector azucarero".
Sobre la caña transgénica, Nebbia opinó que será un aporte importante, ya que reducirá los costos de producción. "De la que hablamos ahora, porque hay otras variedades en ensayo, es la resistente al glifosato para bajar costos productivos en dólares", dijo.
Demanda
Por su parte, José Antonio de Godoy, titular de APLA, precisó que estas misiones comerciales al exterior tienen como objetivo "incentivar a los gobiernos locales de países latinoamericanos que producen caña de azúcar. "Queremos aportar al diseño de la modernización de las producciones de caña y su industrialización, en especial la de alcohol para combustible y mezcla con naftas, porque la demanda de los próximos años será importante. El petróleo es un recurso finito y no sabemos cuando se agotará". "En Brasil se fabrica el 90% de los automóviles con sistema flex, para distintas combinaciones de alcohol, hasta un 100%", apuntó.
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