26 Octubre 2012
SIN ROTACIÓN. Las prácticas de monocultivo hizo que las malezas puedan adaptarse a las circunstancias y generar resistencia y/o tolerancia a herbicidas. LA GACETA / ARCHIVO
Se denomina maleza, mala hierba, yuyo o 'planta indeseable' a cualquier especie vegetal que crece de forma silvestre en una zona cultivada o controlada por el ser humano como cultivos agrícolas o jardines.
Por regla general, las 'malas hierbas' suelen crecer de forma natural y, además, con considerable vigor por tratarse en la mayoría de las ocasiones de especies endémicas muy adaptadas al medio y, por lo tanto, con gran facilidad para extenderse.
Las malezas son, en sentido general, plantas consideradas como molestias, especialmente, entre personas dedicadas a jardinería o agricultura. También son consideradas como maleza, las plantas que crecen en forma agresiva, impidiendo el desarrollo normal de otras especies.
En términos generales, una maleza es una planta en un lugar indeseado. Las malezas son 8.000 de las 250.000 especies de plantas que existen, representando el 0,1% de la flora mundial. Pueden ser muy abundantes. Pueden también restringir la luz a otras plantas deseables. Pueden, incluso, estar utilizando nutrientes limitados del suelo de un lugar determinado.
El hombre, en forma permanente, vino controlando las malezas en los cultivos que realizó a lo largo del tiempo en todo el mundo, y las malas prácticas hicieron que aparecieran las llamadas 'malezas resistentes y tolerantes' al uso de ciertos herbicidas.
Dentro del Programa Symalezas de Syngenta, se afirma que las malezas resistentes a herbicidas son el resultado de una conjunción de factores concurrentes tales como: siembra directa (SD), escasez de rotaciones, tecnología genética de resistencia al glifosato (RG) y el uso de este herbicida como mono producto, así como la aplicación recurrente de diferentes herbicidas con idéntico modo de acción.
A partir de 1996, con la llegada y adopción de cultivares de soja RG se descargó toda la responsabilidad del control de malezas a la aplicación de glifosato, tanto en barbecho como en pos-emergencia del cultivo, prevaleciendo tan solo el control químico como eje central de la intervención para la lucha.
Más dosis, más carga
La consecuencia de estas prácticas es el incremento en el uso de glifosato, en algunos casos mezclado con otros herbicidas como "2,4D", "dicamba" o "metsulfuron", casi como única herramienta válida de control, Esta intensificación de uso significó aumentar, en los últimos 10 años, las dosis y el número de aplicaciones del citado herbicida.
A partir de 2001, ingresó al mercado un nuevo evento: el "algodón RG" y, posteriormente, en 2004, los "maíces RG", lo cual sumó un peldaño más a este proceso de intensificación productiva.
En definitiva, la SD, más la tecnología RG, sumadas al uso indiscriminado de glifosato en un sistema de monocultivo, actúan sobre la comunidad de malezas, controlando eficazmente a las sensibles y ejerciendo una presión de selección en forma sostenida; lo que genera la aparición de malezas resistentes a glifosato.
El primer caso de resistencia a herbicidas, en nuestro país, data de 1996 y se registra en Amaranthus quitensis resistente a imazethapyr (Pivot), con resistencia cruzada a herbicidas inhibidores de ALS. En 2005 se registra Sorghum halepense (sorgo de Alepo) resistente a glifosato y, desde entonces, aparecen todos los años, en diferentes zonas, nuevas malezas como por ejemplo Lolium multiflorum y Lolium perenne en el sur y norte de la provincia de Buenos Aires; Echinocloa colona en Santa Fe y Tucumán; Cynodon hirsutum en el centro de Córdoba, y Amaranthus quitensis en Tucumán y Santiago del Estero
Las malezas resistentes a herbicidas ya están instaladas en nuestro país. Dependerá de todos los sectores involucrados en la agricultura implementar los cambios necesarios, para que este impacto sea menor.
Por regla general, las 'malas hierbas' suelen crecer de forma natural y, además, con considerable vigor por tratarse en la mayoría de las ocasiones de especies endémicas muy adaptadas al medio y, por lo tanto, con gran facilidad para extenderse.
Las malezas son, en sentido general, plantas consideradas como molestias, especialmente, entre personas dedicadas a jardinería o agricultura. También son consideradas como maleza, las plantas que crecen en forma agresiva, impidiendo el desarrollo normal de otras especies.
En términos generales, una maleza es una planta en un lugar indeseado. Las malezas son 8.000 de las 250.000 especies de plantas que existen, representando el 0,1% de la flora mundial. Pueden ser muy abundantes. Pueden también restringir la luz a otras plantas deseables. Pueden, incluso, estar utilizando nutrientes limitados del suelo de un lugar determinado.
El hombre, en forma permanente, vino controlando las malezas en los cultivos que realizó a lo largo del tiempo en todo el mundo, y las malas prácticas hicieron que aparecieran las llamadas 'malezas resistentes y tolerantes' al uso de ciertos herbicidas.
Dentro del Programa Symalezas de Syngenta, se afirma que las malezas resistentes a herbicidas son el resultado de una conjunción de factores concurrentes tales como: siembra directa (SD), escasez de rotaciones, tecnología genética de resistencia al glifosato (RG) y el uso de este herbicida como mono producto, así como la aplicación recurrente de diferentes herbicidas con idéntico modo de acción.
A partir de 1996, con la llegada y adopción de cultivares de soja RG se descargó toda la responsabilidad del control de malezas a la aplicación de glifosato, tanto en barbecho como en pos-emergencia del cultivo, prevaleciendo tan solo el control químico como eje central de la intervención para la lucha.
Más dosis, más carga
La consecuencia de estas prácticas es el incremento en el uso de glifosato, en algunos casos mezclado con otros herbicidas como "2,4D", "dicamba" o "metsulfuron", casi como única herramienta válida de control, Esta intensificación de uso significó aumentar, en los últimos 10 años, las dosis y el número de aplicaciones del citado herbicida.
A partir de 2001, ingresó al mercado un nuevo evento: el "algodón RG" y, posteriormente, en 2004, los "maíces RG", lo cual sumó un peldaño más a este proceso de intensificación productiva.
En definitiva, la SD, más la tecnología RG, sumadas al uso indiscriminado de glifosato en un sistema de monocultivo, actúan sobre la comunidad de malezas, controlando eficazmente a las sensibles y ejerciendo una presión de selección en forma sostenida; lo que genera la aparición de malezas resistentes a glifosato.
El primer caso de resistencia a herbicidas, en nuestro país, data de 1996 y se registra en Amaranthus quitensis resistente a imazethapyr (Pivot), con resistencia cruzada a herbicidas inhibidores de ALS. En 2005 se registra Sorghum halepense (sorgo de Alepo) resistente a glifosato y, desde entonces, aparecen todos los años, en diferentes zonas, nuevas malezas como por ejemplo Lolium multiflorum y Lolium perenne en el sur y norte de la provincia de Buenos Aires; Echinocloa colona en Santa Fe y Tucumán; Cynodon hirsutum en el centro de Córdoba, y Amaranthus quitensis en Tucumán y Santiago del Estero
Las malezas resistentes a herbicidas ya están instaladas en nuestro país. Dependerá de todos los sectores involucrados en la agricultura implementar los cambios necesarios, para que este impacto sea menor.














