Cooperativas Argentina Trabaja remodelarán las comisarías

Alperovich admitió que durante sus nueve años de gestión no se invirtió en los locales. El mandatario supervisó las obras en la seccional 1ª, que costaron $ 3,8 millones. Nuevo concepto de dependencia policial

VARIOS AÑOS. En 2010, la nueva comisaría ya estaba en construcción. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA (ARCHIVO) VARIOS AÑOS. En 2010, la nueva comisaría ya estaba en construcción. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA (ARCHIVO)
17 Enero 2013

El gobernador, José Alperovich, dio muestras de que el tema de la seguridad ciudadana le resulta un área especialmente sensible: reconoció que durante sus casi 10 años de gestión poco y nada se invirtió en mejorar las condiciones de las seccionales tucumanas. "Siempre dije que en nuestros nueve años de Gobierno una de las materias pendientes era la falta de inversión en las comisarías", admitió, tras visitar el avance de las obras de remodelación total de la seccional 1ª (San Martín 224).

Adelantó, además, que las cooperativas del programa Argentina Trabaja se harán cargo de la remodelación parcial de todas las otras seccionales: "estamos viendo con el ministro de Seguridad (Jorge Gassenbauer) para ver si se pueden arreglar 15 o 16 comisarías más en Tucumán".

Gassenbauer profundizó sobre esta cuestión. "Hablamos de un cambio importante; vamos a hacer un proyecto para acomodar las 15 comisarías de la capital; iniciaremos las obras en 60 días. La idea es remozarlas; no se trata de construir una comisaría nueva, sino de arreglarlas y de darles buenas condiciones a los usuarios: hacer baños de primera calidad, y lo que definamos como urgente", explicó. Añadió que estas remodelaciones estarán concluidas en un plazo de entre 10 meses y un año. "Las cooperativas harán las obras en simultáneo; en principio, en capital y en lo que integra el Gran San Miguel de Tucumán", dijo.

Casi a nueva
La seccional 1ª quedará prácticamente nueva cuando se reinaugure, hacia fines de marzo o hacia principios de abril. El presupuesto de la obra supera los $ 3,8 millones. Según Alejandro Escudero, de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo -ente a cargo de la obra-, se trata de un edificio que ocupará más de 1.000 m², en dos plantas. "Estamos haciendo la remodelación total de la sede original, que tenía unos 100 años. Trabajamos con un nuevo concepto de dependencia policial: la sectorización de tareas; se dividen las partes de atención al público, administrativa, de arrestos, de inteligencia", dijo el funcionario.

Agregó que tanto la fachada como el sector para la atención al público mostrarán una pared de vidrio. "Simbólicamente, se quiere ofrecer la idea de transparencia; que el ciudadano vea que el agente está trabajando", explicó. De acuerdo al proyecto, la explanada del frente del edificio podrá albergar dos móviles, que podrán salir rápidamente en caso de que resulte necesario. "El sector donde se ubicará a los detenidos también está diseñado con otra idea; todo es antivandálico. Es todo de hormigón, lo que evitará que la persona bajo arresto haga huecos en la pared. Además, el detenido contará con un espacio para recibir a su abogado", puntualizó Escudero.

Según contó, el diseño del edificio está pensado para que el ingreso de los detenidos no perturbe a la gente que se encuentra realizando un trámite: "se dejó una entrada independiente, desde el frente hasta donde se registra la detención". Añadió que el mantenimiento casi no tendrá costos para el Estado; por ejemplo, donde concentrará la mayor cantidad de gente se dejará el ladrillo a la vista, debido a que resultan más barato de limpiar.


 FUGAS Y POCA INVERSIÓN

- FALTA DE INVERSIÓN.- "Creo que uno de los pocos sectores en los que no invertimos fue en las comisarías", había admitido el propio gobernador José Alperovich en febrero de 2010, luego de que se fugaran cuatro presos de la Brigada de Investigaciones Norte. Habían utilizado una barreta de madera para abrir el hueco.

- POR EL TECHO.- En agosto de 2012, cuatro presos se fugaron de la comisaría de Alderetes. Doblaron las chapas del techo hasta conseguir una abertura de 25 centímetros y luego se descolgaron sosteniéndose con una soga.

- ESCASEZ DE RECURSOS.- Cinco ladrones armados se escaparon de la Policía luego de asaltar a una familia en El Empalme, cerca de Ranchillos, en julio del año pasado. Los uniformados no pudieron alcanzarlos porque se quedaron sin balas. Además, el vecino que comunicó el robo tuvo que llevarlos en su propio auto hasta el lugar del hecho porque no había un móvil en la comisaría.

- SIN PERSONAL.- En la comisaría de Los Pocitos había un sólo guardia la noche del 20 de julio de 2010. Uno de los presos simuló que sufría un ataque de epilepsia y, cuando el policía abrió la puerta del calabozo para auxiliarlo, cinco delincuentes huyeron por la entrada principal.

- PAREDES DETERIORADAS.- Dos presos se escaparon del calabozo de la comisaría de Banda del Río Salí, en febrero de 2012. La fuga estuvo facilitada por las malas condiciones edilicias. Aprovechando la humedad de las paredes, rasparon con una tapita de gaseosa hasta abrir un hueco por donde salir.

- CELDAS EN MAL ESTADO.- En octubre de 2010, tres presos de la seccional 6ª limaron uno de los barrotes de la celda y escaparon sin que nadie los viera.

Publicidad
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios