18 Enero 2013
ALPEROVICHISTA. Zamudio (en el centro) llegó al ministerio de Desarrollo Social en la tercera gestión del gobernador. LA GACETA / FOTO DE ANALIA JARAMILLO (ARCHIVO)
La sentencia zapatero a tus zapatos podría resumir el espíritu de la respuesta del ministro de Desarrollo Social, Enrique Zamudio, a los dichos del legislador José "Gallito" Gutiérrez, sobre el uso de sus gastos sociales. En una nota a LA GACETA publicada el 8 de enero, el parlamentario había dicho que destina parte de esos fondos a satisfacer necesidades sociales de habitantes de localidades de su sección electoral. Es decir, a atender problemas cuya resolución depende del área que dirige Zamudio.
"Las declaraciones del legislador Gutiérrez corren por su cuenta. Él tiene que legislar para la comunidad, teniendo en cuenta las necesidades de esta", manifestó el ministro. Zamudio habló ayer con la prensa durante la visita que el gobernador, José Alperovich, y su comitiva realizaron en el ex cine Plaza, para supervisar el avance de las obras.
En la entrevista, entre otros, "Gallito" había contado: "con los gastos sociales vamos cubriendo necesidades de nuestra zona. Es el trabajo político y social que llevamos adelante; no sólo ayudar a una familia porque necesite medicamentos, o porque no tiene para mandar los chicos a la escuela. La gente nos vota para legislar; pero nosotros además tenemos que hacer contención social; uno tiene que trabajar hasta con la juventud". El ministro aclaró que Gutiérrez nunca pidió al Ministerio para atender estas cuestiones, pero que sí había recurrido a su despacho frente a consecuencias de fenómenos climáticos, como inundaciones o voladuras de techo.
La polémica se generó a partir de un fuerte incremento que recibieron los legisladores en el concepto "gastos sociales" -alcanzó el 36%-. El monto de esta partida no es uniforme y no es de púbico conocimiento. Gutiérrez, vicepresidente del bloque alperovichista Tucumán Crece, salió a defender la suba. Además de señalar que esos recursos le sirven para hacer política social, admitió que cuenta con varios dirigentes nombrados en la Cámara, que le traen las necesidades de la gente.
La polémica por el brusco aumento en los gastos sociales trascendió el moderno edificio legislativo y llegó hasta el palacio de 25 de Mayo 90. Ocurre que en breve comenzarán las paritarias por aumento salarial, entre el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y dirigentes de diversos gremios que agrupan a los empleados públicos. Los gremialistas adelantaron que pretenden recibir una suba porcentual similar a la que recibieron los parlamentarios.
La mayoría
No sólo "Gallito" admitió que destina esos recursos a resolver problemas de índole social en su zona de influencia. Casi todos los legisladores, incluso los referentes de la oposición, reconocieron que hacen esto. Según confiaron los mismos parlamentarios a LA GACETA -los que aceptaron decir cuánto reciben por ese item, y en qué lo gastan-, el dinero se destina a ayudas a instituciones deportivas, a capillas, a centros vecinales o a fundaciones benéficas; medicamentos o gastos médicos a las personas que no cuentan con obra social; electrodomésticos para hogares de ancianos, y a sistema de alarmas en distintos barrios, entre otros.
Salta a la vista que todos estos destinos de gastos sociales refieren a casos que deben ser atendidos por las áreas del Poder Ejecutivo correspondientes: Ministerios de Salud, de Desarrollo Social, de Seguridad; o la Dirección de Deportes, por ejemplo.
En sus declaraciones, Zamudio parecía contemplar a todos los legisladores que atienden cuestiones sociales con esa partida. "El Ministerio (de Desarrollo Social) está dispuesto a responder a todo lo que venga del legislador Gutiérrez, de cualquier dirigente o de cualquiera de las mesas de gestión ubicadas en diferentes lugares de la provincia", puntualizó el ministro.
"Las declaraciones del legislador Gutiérrez corren por su cuenta. Él tiene que legislar para la comunidad, teniendo en cuenta las necesidades de esta", manifestó el ministro. Zamudio habló ayer con la prensa durante la visita que el gobernador, José Alperovich, y su comitiva realizaron en el ex cine Plaza, para supervisar el avance de las obras.
En la entrevista, entre otros, "Gallito" había contado: "con los gastos sociales vamos cubriendo necesidades de nuestra zona. Es el trabajo político y social que llevamos adelante; no sólo ayudar a una familia porque necesite medicamentos, o porque no tiene para mandar los chicos a la escuela. La gente nos vota para legislar; pero nosotros además tenemos que hacer contención social; uno tiene que trabajar hasta con la juventud". El ministro aclaró que Gutiérrez nunca pidió al Ministerio para atender estas cuestiones, pero que sí había recurrido a su despacho frente a consecuencias de fenómenos climáticos, como inundaciones o voladuras de techo.
La polémica se generó a partir de un fuerte incremento que recibieron los legisladores en el concepto "gastos sociales" -alcanzó el 36%-. El monto de esta partida no es uniforme y no es de púbico conocimiento. Gutiérrez, vicepresidente del bloque alperovichista Tucumán Crece, salió a defender la suba. Además de señalar que esos recursos le sirven para hacer política social, admitió que cuenta con varios dirigentes nombrados en la Cámara, que le traen las necesidades de la gente.
La polémica por el brusco aumento en los gastos sociales trascendió el moderno edificio legislativo y llegó hasta el palacio de 25 de Mayo 90. Ocurre que en breve comenzarán las paritarias por aumento salarial, entre el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y dirigentes de diversos gremios que agrupan a los empleados públicos. Los gremialistas adelantaron que pretenden recibir una suba porcentual similar a la que recibieron los parlamentarios.
La mayoría
No sólo "Gallito" admitió que destina esos recursos a resolver problemas de índole social en su zona de influencia. Casi todos los legisladores, incluso los referentes de la oposición, reconocieron que hacen esto. Según confiaron los mismos parlamentarios a LA GACETA -los que aceptaron decir cuánto reciben por ese item, y en qué lo gastan-, el dinero se destina a ayudas a instituciones deportivas, a capillas, a centros vecinales o a fundaciones benéficas; medicamentos o gastos médicos a las personas que no cuentan con obra social; electrodomésticos para hogares de ancianos, y a sistema de alarmas en distintos barrios, entre otros.
Salta a la vista que todos estos destinos de gastos sociales refieren a casos que deben ser atendidos por las áreas del Poder Ejecutivo correspondientes: Ministerios de Salud, de Desarrollo Social, de Seguridad; o la Dirección de Deportes, por ejemplo.
En sus declaraciones, Zamudio parecía contemplar a todos los legisladores que atienden cuestiones sociales con esa partida. "El Ministerio (de Desarrollo Social) está dispuesto a responder a todo lo que venga del legislador Gutiérrez, de cualquier dirigente o de cualquiera de las mesas de gestión ubicadas en diferentes lugares de la provincia", puntualizó el ministro.
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