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EL GOLPE MILITAR DEL 76
Este 24 de marzo se cumplen 39 años del asesinato del maestro Isauro Arancibia y de su hermano Arturo. Ambos fueron prácticamente ejecutados por la dictadura militar que se iniciaba en nuestro país. Isauro, una figura muy poco conocida por las nuevas generaciones de educadores, era un líder gremial indiscutido en nuestra provincia y reconocido a nivel nacional por su accionar como dirigente de los docentes, ya que estaba al frente de nuestro gremio ATEP y era cofundador de la Ctera, de la cual fue su primer secretario adjunto. Vaya el recuerdo y el agradecimiento por su gran obra, entre la que se cuentan las Juntas de Clasificación con representación docente, el régimen de licencias, la bonificación por zona y la bonificación por antigüedad. Luchó incansablemente por una educación popular, inclusiva y de calidad, defendiendo no sólo los derechos de todos los niños tucumanos y argentinos a educarse, sino también los derechos de los docentes como trabajadores de la educación. Hoy el auditorio de la Ctera y más de una decena de escuelas, centros educativos y agrupaciones gremiales llevan su nombre en reconocimiento a su gran labor. “Los maestros no deben salir solos a la calle”, solía repetir buscando el apoyo de la comunidad y demás obreros tucumanos en la lucha reivindicatoria de la época. Hoy debemos decir: “Los maestros no deben sentirse solos”.
Hugo Marcelo Brito
hmarcelobrito@gmail.com
EL GOLPE MILITAR DEL 76 II
Se cumplen 39 años del más cruento golpe cívico-militar de la historia argentina. Llovía finito aquella mañana del miércoles 24 de marzo de 1976. Una mezcla de silencio temeroso y nerviosa desorientación marcaron esa jornada jamás imaginada. Apenas pasaba los 20 años y ya sufría el cuarto golpe de Estado, tal vez el más doloroso. Antes en 1955, 1962 y 1966 con el cierre de los once ingenios tucumanos. Fueron tiempos de persecuciones, proscripciones y divisiones. Heridas que aún perduran. Recuerdo que esa mañana, muy temprano, fui a la casa del doctor Dardo F. Molina, adonde acudieron otros dirigentes y militantes. Ya no estaba Atilio Santillán; se llevaron a Amado Juri, el gobernador, y también a José Chebaia. Acabaron con los hermanos Arancibia. Y así ocurrió también con Molina y Pisarello. Las crónicas de la actualidad en LA GACETA, sobre la Megacausa y otras acciones de la Justicia, renuevan las ausencias. Mi amigo Carlos Soldati pone la templanza que le dio su mamá Berta, sin encontrar explicación sobre el vacío de sus hermanos; Josefina Molina Chazarreta aumenta sus fuerzas -como muchos otros- para evitar el olvido. Recrudece la memoria de mi amigo y compañero de la facultad, el “Gordo” Sutter, que simplemente era un joven de la Acción Católica. Cuando leo en este diario las declaraciones de Héctor Justo, también “preso político”, a las pocas horas recordamos aquel noviembre de 1972 cuando desde la sede del PJ, Rivadavia al 800, fuimos a Santa Fe (estadio de Unión) a escuchar al General en mensaje grabado. ¡Cuánta juventud! ¡Cuánta esperanza! Y entre tantos changos jóvenes no puedo soslayar a un compañero de más años y de lucha incomparable, Ernesto Andina Lizárraga. La zaranda de los años paulatinamente separa la verdad de la mentira, la luz de la oscuridad, todo ello nos alienta a defender la democracia, a convivir en libertad por el bien común más allá de las diferencias. Toman valor las actitudes del padre Amado Dip y del redentorista Leonardo Caínzo, así como la valentía de monseñor Bernardo Witte, un servidor de Cristo que se plantó ante los dictadores en La Rioja, luego de la muerte del obispo Enrique Angelelli. Al completar mis reflexiones, solamente agrego un gracias a Dios y al joven oficial que intervino en la tarde del 24 de marzo de 1976 cuando tomaron mi auto y me llevaron con los famosos autos verdes. Una credencial de periodista de LW3 Radio Splendid y mi temprana participación en Canal 10 permitieron que me dejaran en libertad, pese a la excusa de que en mi auto había una bomba en el portafolios, el mismo que empleaba siendo profesor de física y química en la Normal de Simoca y por lo que me llamaban “el hombre del maletín”. Allí sólo había libros para mi actividad docente y documentación de concejal de Simoca. Ojalá hoy no olvidemos el doloroso golpe cívico-militar del 76.
Esteban Lito Ledesma
litoledesmafiad@hotmail.com.ar

EL GOLPE MILITAR DEL 76 III
El 24 de marzo de 1976 marca la histórica fecha del que fue el último golpe militar en la Argentina. La gestión política actual decidió ponerle el nombre de “El día de la memoria”. Tal pretensión debiera haberse considerado con el objetivo claro de recordar los acontecimientos más dolorosos y sangrientos, con un único afán: sincerar que hubo un enfrentamiento fratricida de hace 39 años y que las miles de víctimas que aún regaban con sangre los albores del período democrático del doctor Raúl Alfonsín, serían efectivamente un “Nunca más”. Las raíces de estos enfrentamientos -quizás- nacieron en la Revolución del 55, la inspiración de algunos jóvenes en la Revolución Cubana (1959) y el Mayo Francés (1968), hasta desembocar en el secuestro y asesinato del teniente general Pedro Aramburu (1970), a manos de la organización guerrillera Montoneros. Ya el asesinato de Augusto T. Vandor, secretario general de la CGT (1969) a manos del ENR inauguró un tenebroso período. El terrorismo de nuestro país había sido entrenado en Cuba como fue el caso de Abal Medina y su pareja, Norma Arrostito (a) “La Gaby”; el cura “tercermundista” C. Mujica, Carlos Magni, C. Ramus, Jauretche y varios más. No hay manera de explicar por más que quisiera intentarlo, que la muerte es el camino en búsqueda de justicia. De allí que la Triple A, el Proceso de Reorganización Nacional, los llamados “jóvenes idealistas”, con organizaciones clandestinas como el FAR, FAP, Descamisados, Montoneros y ERP, equivocaron el rumbo y, cada uno a su turno en nombre de la madre patria, mataban, secuestraban y torturaban a sus hijos sin piedad. Miles de civiles, como Juan E. Barrios, de 3 años, asesinado mientras tomaba un helado junto a su mamá, fue víctima de un comando terrorista que disparaba contra un policía; en el llamado Día de la Memoria, no será recordado. Así sucede con los 1.094 civiles asesinados entre 1969-1979; los miles de soldados conscriptos, policías, suboficiales y oficiales del ejército y la policía. Algunos cayeron en acciones de guerra, otros en las llamadas “cárceles del pueblo” y numerosos efectivos de manera artera. Sólo serán núcleo de la recordación, los que conforman uno de los lados, mientras las lágrimas y el dolor no secan ni se olvidan con la injusticia. Comparto los conceptos de la carta “Vietnam”, del 23/3. Y mientras la actitud de funcionarios ampulosamente denominados “estadistas”, lejos de la dimensión de serlo, profundizan con sus equivocadas decisiones aún más la división de los argentinos. No es un día de fiesta. Es un día para la reflexión y el recogimiento respetuoso por las víctimas y sus familias, que todos son argentinos.
Roberto A. Ahmad
robertoahmad@hotmail.com

IMPROPERIOS
¿Con qué derecho la senadora, esposa del gobernador, trata a un señor de vago y hace ostentación de su riqueza? ¿Es necesario tener ese vocabulario soez ante una persona que lo ha perdido todo? ¿Por qué esa falta de respeto una vez más hacia los que menos tienen? La solidaridad, el don de gente, la humildad, la educación, la atención, la cortesía que debe tener, en primer lugar, una dama, en segundo lugar, una funcionaria del Estado, que hasta hace poco fue la número tres de la Nación en la línea de mando, y en tercer lugar, la esposa del gobernador de Tucumán, pegaron el faltazo en el léxico de la senadora. Desde hace más una década somos noticia por los desaciertos del matrimonio gobernante: Fundación Pibe, desnutridos en el granero del mundo, familia borracha, ex tucumano, y tantas otras irregularidades que llenarían páginas. Hace un tiempo, esta misma señora denunció a una joven porque supuestamente la llamó ladrona y reclamó dinero en concepto de daño moral. La señora, con diez mansiones y un gran poderío político, al parecer, se olvida que los votantes somos quienes los elegimos. Somos sus patrones, somos el soberano que decide en un cuarto oscuro. Me preocupa que los laderos de siempre o punteros políticos, como les llaman para atemperar el apelativo, hayan castigado al señor inundado y no lo ayuden como corresponde. Me preocupa que esta clase de personas, sin sensibilidad y altaneras en grado sumo, sean quienes nos gobiernan. Me preocupa que mi sobrina, de siete años, haya escuchado los dichos de la primera dama tucumana, mientras ponía en una bolsa sus zapatillas amadas para entregárselas a los inundados. Por estos lares se realizaron festivales, organizaron viajes, recaudaron alimentos, ropa y demás utensilios, y en muchos casos no pudieron llegar a destino porque debían pasar primero por los punteros políticos de las zonas inundadas. Recordemos lo que decía un gran estadista: “La democracia es una forma superior de gobierno, porque se basa en el respeto del hombre como ser racional” (John Fitzgerald Kennedy).
Graciela Ronveaux
gracielaronveaux1@hotmail.com
IMPROPERIOS II
Desde mi juventud abracé la causa y el ideal justicialista, y jamás me sentí avergonzado de ser peronista por mi forma de pensar; sí muchas veces por quienes nos gobernaron en nombre de ese peronismo. Durante mi militancia jamás ocupé cargos públicos; sí fui vicepresidente de la junta departamental de Tafí Viejo y dos veces consejero provincial con Amado Juri; es decir que a mis 53 años he conocido advenedizos, disfrazados, inescrupulosos, interesados mezquinos, corruptos, disfrazados de peronistas, pero también he conocido hombres íntegros cargados de ideales y dispuestos a darlo todo por su país y por nuestra provincia. Resulta que hoy me veo acongojado, enardecido, furioso al tomar conocimiento de la manera en la que ha procedido Beatriz Rojkés de Alperovich con uno de nuestros comprovincianos damnificados por las inundaciones. Ya por enésima vez veo que quienes usurparon títulos y honores en el partido a fuerza de congresos forzados y de excepciones de “por única o… por última vez”, se han desenmascarado y han mostrado cabalmente que son la oligarquía que despreciaba Eva Perón. Ella sostuvo: “Tengo dos orgullos en mi vida, el amor a los humildes y el desprecio a la oligarquía”, refiriéndose como oligarcas no a los sectores adinerados sino a todos de aquella clase siempre acomodada, cipayos, corruptos, inescrupulosos a los que lo único que les interesa es acumular por acumular en detrimento de la comunidad en su conjunto. En mi condición de afiliado, he mantenido el prudente silencio durante 12 años, pero hoy la gota ha colmado el vaso y no estoy dispuesto a soportar más todos los atropellos y la indignidad con la que estos usurpadores, que han viciado la militancia con fondos públicos, sigan ostentando el título de presidente del partido justicialista distrito Tucumán. Por lo que exijo públicamente la renuncia de la presidente del PJ local por carecer de identidad justicialista, de inteligencia política, de ideales, de mística del movimiento y por sobre todo del profundo sentido humanista que promueve la solidaridad que nuestro partido debe a los humildes y más desamparados. Nuestro movimiento siempre ha sido amplio pero con la condición de que quienes se incorporaran se identificaran con el sentir y el accionar de nuestro partido y esto no fue así; por todo esto espero no ser catalogado de díscolo peronista ni peronista disidente, pues yo soy peronista a diferencia de quienes sólo llegaron por la ventana para apoderarse de lo que encontraran a su paso. Y terminaré estas palabras con otro refrán: “...no hay tiempo que no se acabe, ni tiento que no se corte...”
Clemente Enrique Lazarte
celazarte62@hotmail.com
Improperios III
Siento gran vergüenza como tucumano ante los lamentables dichos que han trascendido públicamente de la señora Rojkés de Alperovich. Por ello que quiero pedirle a la sociedad de Tucumán, que nunca más se permita a quienes no sienten la causa del pueblo llegar a puestos de conducción ejecutiva, no tienen ética ni moral porque no lo sienten. Ya nos pasó cuando gran parte de los ciudadanos tucumanos con su voto llevaron a Domingo Bussi a ser gobernador. Lo de esta Señora es terrible, es lamentable y es producto de que muchos políticos han permitido que pueda ser presidenta del partido Justicialista, por el que han pasado figuras de la talla de Fernando Riera, Amado Juri y otros tantos peronistas de verdad. Nunca más debemos permitir que estos pseudoperonistas que ni la marcha saben cantar, se apropien del partido de Eva y de Perón.
Julio Sánchez
julio_francis@yahoo.com.ar
IMPROPERIOS IV
El agua, bendecida y/o maldecida, según los momentos y desastres que ocasiona, ha dejado al desnudo definitivamente el pensamiento hacia los tucumanos de parte de la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich. Nuevamente, y espero que esta sea la última intervención, la primera dama ha tenido expresiones tan pero tan poco felices hacia los inundados tucumanos (LA GACETA del 23/3) que realmente ha puesto al descubierto el verdadero sentir de esta señora hacia la comunidad. Tal vez, y así lo creo, debe tener más de 10 propiedades; lo que no comprendo es por qué, si no siente nada por la gente, se fue a ver (ver es un decir) a los inundados. Creo, y le demandaría si fuera justicialista, que debiera dejar inmediatamente la presidencia del partido y no postularse más. De peronista no tiene nada. Ahora, como representante de los tucumanos, debiera abstenerse de concurrir al Senado, ya que allí tan sólo va para dar el sí por todos los proyectos que el Ejecutivo Nacional le pone. El agua dejó ver, después de las tormentas, la verdadera personalidad de esta senadora, razón por la cual le pediría al gobernador que dejara de enviarla como ¿”embajadora”? para estar al lado de los inundados. Creo que los ciudadanos, todos los tucumanos, hemos corrido en ayuda de nuestros comprovincianos, y no queremos que de esa desgracia se haga pasto para la candidatura de nadie, menos aún de quienes debieron haber previsto y evitado situaciones como la que sufrió Tucumán; y me refiero a Jaldo, que como ministro del Interior jamás se ocupó del interior tucumano.
Juana M. Farías
fariasjuani@yahoo.com.ar
IMPROPERIOS V
El improperio lanzado por la primera dama tucumana contra un inundado muestra cabalmente la calidad de representantes que tenemos. No es la primera vez que esta persona es agraviante a través de sus expresiones. La política tucumana, pobre en calidad institucional y moral, desnuda el verdadero sentido de sus acciones y por qué quiere llegar a la política. La soberbia y la prepotencia parecen ser moneda corriente en quienes se confió la administración del gobierno y, por ende, de sus fondos públicos. Y ello se agrava porque provienen de una senadora de la Nación, que además, entiendo, es la cabeza visible de la Red de Mujeres Solidarias... Nada más alejado de la realidad; en este caso, la solidaridad es puro cuento. Su atrevida como insolente manera de tratar a un desesperado ciudadano, víctima de las inclemencias del tiempo, pero víctima principal de una administración que no hizo ni hará los trabajos necesarios en nuestras cuencas hídricas para que estas desgracias no ocurran. Cuesta creer que la autora de estos dichos haya sido, en un pasado reciente, la tercera autoridad del país. La cantidad de mansiones que dice poseer es inversamente proporcional a su calidad ética y moral. Sus tardíos pedidos de disculpas, que tampoco creo sinceros, tendrían que haber sido a toda la sociedad tucumana, que se siente avergonzada por sus acciones. En ese sentido, considero que la mejor disculpa a los tucumanos, sería la renuncia a su cargo, al cual ha deshonrado.
Héctor A. Herrera
haugustoherrera@hotmail.com
IMPROPERIOS VI
Es una vergüenza que los tucumanos tengamos una representante que denigra a los pobres y a los desposeídos. Debería reflexionar la señora e irse de la política, ya que no es digna de levantar las banderas justicialistas. Con la miseria de la gente no se juega; lo que pasó en Tucumán es catastrófico, y si no se trabaja, volverá a ocurrir. Se ve que esta gente no tiene intenciones de solucionar problemas, lo que quieren hacer es maquillar la realidad. Ahora sí creo que el electorado tucumano se despertará de esta ilusión que le vendieron.
Rodolfo Albornoz
ralbornoz@ledesma.com.ar
INUNDACIONES: falta de gestión
Las recientes inundaciones en Tucumán tuvieron una adecuada cobertura periodística en La Gaceta. Entre recriminaciones a terceros y recordatorios de proyectos nunca ejecutados, quedó en claro que una solución efectiva para este flagelo reiterado, no está a la vista. Sin duda se trata de un problema complejo pues involucra actores diversos: pobladores, productores, técnicos y funcionarios varios. Desidia, ineficacia y otros defectos han contribuido a la persistencia de esta situación de amenaza, pero la causa principal fue esbozada por uno de los entrevistados: “El proyecto… duerme… a la espera de un funcionario que gestione su financiación”. Gestión. De nada sirve el mejor proyecto si no se ejecuta, y para que esto ocurra es indispensable la gestión. Gestionar un proyecto es muy distinto de elaborarlo. La gestión requiere de habilidades específicas: paciencia, persistencia, capacidad para identificar los interlocutores útiles, conocimiento de las posibles fuentes de financiación, y una visión integral del problema a resolver, una visión que atienda y equilibre los intereses y las necesidades de los diversos actores involucrados en la solución. Es probable que la expansión de la frontera agrícola haya incrementado la escorrentía, pero también contribuyó a aumentar el bienestar no sólo de los productores sino de la población toda a través de un aumento en los ingresos por exportaciones de granos. Asimismo, el acelerado crecimiento urbano también requiere espacio. Un plan de mitigación factible requiere integrar y compatibilizar cuestiones hidráulicas, agrícolas, sociales y económicas. Tal integración sólo podrá concretarse mediante una estructura técnico-administrativa específica, que tienda puentes entre las reparticiones, organizaciones e individuos implicados. Tal estructura no existe en Tucumán. El crearla debiera ser una prioridad del próximo gobierno. Sólo así se logrará mitigar este azote que deteriora la calidad de vida de los tucumanos.
Gustavo González Bonorino
g_bonorino@yahoo.com.ar
SU MEJOR AMIGO
Rafita se llamaba mi mejor amigo, tenía cuatro patas y era tuertito. Me seguía a donde quiera que iba; era capaz de esperar horas en cualquier puerta que yo cruzaba. Fue nuestra mascota del alma que amaba locamente a mi familia y a mí, pero vivía en la puerta de casa porque amaba más a las perritas, ladrar las ruedas de los autos e ir a misa con mi mamá (era muy popular en la iglesia Nuestra Señora del Valle). Lamentable final fue el que le tocó; murió en Florida y bulevar 9 de Julio, de Yerba Buena, que fue su hogar durante nueves años. Hace dos meses que están trabajando allí con maquinaria pesada de alto rodado, con el fin de entubar el canal. Los obreros lo conocían y nos conocen; había clara conciencia por parte de ellos, del vínculo nos unía. No fue el accidente la razón de esta queja pública con suerte de catarsis para mí. El problema es la lamentable actitud que tomó este grupo de personas que estaban trabajando como si nada pasara exactamente al lado del perro agonizando. El escenario que encontré al bajarme del auto en la puerta de mi casa fue el siguiente: el perro tirando al lado de dos obreros fumando y el resto trabajando a metros, indiferentes al extremo dolor que debe haber estado sintiendo el animal en ese momento. Con ayuda de mi hermano, desesperados, lo metimos al auto. No pasó mucho tiempo para que muriera. Después que falleció, las placas que le tomaron, demostraron la gravedad de la situación, ya no hubo dudas, había sido un vehículo muy pesado el que lo atropelló. No importaba eso, lo que sí, era que estaban en la puerta de casa y fueron incapaces de tocarnos el timbre… por lo menos.
Laura Boscarino
la_bosky@hotmail.com
DESPILFARRO
Desde hace varios meses, en los días hábiles, casi a diario, fluye agua por la calle Jujuy al 400 y al 500. Para evitar el despilfarro, la SAT debería tomar cartas en el asunto.
Leonor L. Lencina
leolenci55@gmail.com
PRESUPUESTO LEGISLATIVO
La provincia se prepara para renovar sus autoridades. Mirando hacia el año próximo vemos que se nos viene encima la tremenda responsabilidad de celebrar (?) el bicentenario de nuestra Independencia. ¿Tenemos derecho a celebrarlo? ¿Podríamos sin ruborizarnos decirle a los congresales de 1816: “ustedes nos dejaron una patria en formación, nosotros podemos con orgullo y sin engaño decir que hemos cumplido con la labor de coronar vuestro esfuerzo”? Lo dudo. Pero cuando uno no ha pagado una deuda, puede hacer una promesa de pago. Lo que propongo para nuestra sufrida provincia son tres promesas solemnes, que cada uno de los candidatos deben hacer pública. La primera es limitar el presupuesto de cada cuerpo legislativo (cámara, concejos deliberantes) al equivalente del 0,25% del Presupuesto General de la Provincia y/o municipio. La segunda, la bancarización total, absoluta de los pagos de dichos cuerpos. Tercero, la publicación mensual del movimiento de fondos bancarizados, que se harán por medio de un máximo de tres cuentas, que se utilizarán siempre con la firma del titular de la Cámara y/o Concejo, su secretario y su habilitado. A los efectos prácticos habrá una caja chica mínima equivalente a un mes de dieta del legislador o concejal. ¿Sencillo, no le parece? Vamos a ver cuántas adhesiones recibe de los candidatos en ciernes.
Melitón Saldaño
melitonsal@gmail.com
RAMAS QUE ENTRAÑAN RIESGO
Antes de mudarme a Yerba Buena, en octubre del año pasado, pedí a la Municipalidad, mediante trámite, que vinieran a recortar ramas de los árboles que están en la vereda de mi casa, ubicada en Sarmiento 957, porque estas se hallaban ya entonces sobre los cables de la luz. A partir de esa fecha, fui reiteradas veces a la Municipalidad a buscar al intendente o a cualquier funcionario que pudiera escuchar mi reclamo. Nunca encontré a nadie; no sé a qué hora trabajan. Al día de la fecha, no sólo las de la vereda de mi casa, sino las ramas de mis vecinos están entrelazadas con los cables y suben por las rejas de nuestras casas. El peligro es permanente, especialmente cuando se producen tormentas. Les pregunto a todos con quienes hablé: ¿hasta cuándo debemos esperar para que recorten la ramas? Es una vergüenza; no sólo no se encuentran en sus lugares de trabajo, sino que además dicen “no tener gente”. Los hago responsables si tenemos alguna desgracia.
Marta L. Cossio
martalastenicossio@gmail.com



















