“Entrega del Bastón de Mando a la Virgen de La Merced” “Entrega del Bastón de Mando a la Virgen de La Merced”
24 Septiembre 2015

BATALLA DE TUCUMÁN

Para entender la magnitud del milagro de la Batalla de Tucumán, lo primero que tenemos que tener en claro es este detalle aparentemente insignificante: “En la ciudad de Tucumán, de día, el viento sopla desde el sur”. Si ignoramos esta premisa, le estamos restando importancia al gran portento. Ciertamente no podemos hablar de la Gran Batalla como un hecho aislado. En gran medida, este enfrentamiento fue la consecuencia del Éxodo jujeño, que Belgrano ordena, no sólo para dejar tierra arrasada, sino por temor a que los realistas pasaran a degüello a este pueblo que se había juramentado en contra del rey, aquel 25 de mayo de 1812. Los realistas ya habían dado prueba de su impiedad dos días después, 25 de mayo, cuando sin miramiento exterminaron a las viudas de Huaqui que habían tomado las armas para defender sus hogares que estaban siendo saqueados y a ellas mismas y sus hijas, que estaban siendo usadas como objeto sexual. El 14 de septiembre llegó Belgrano con lo que quedó después de 22 días de una travesía cargada de tensión por la cercanía del enemigo que no les permitía comer ni dormir tranquilos. En el camino quedaron mujeres, ancianos, niños y desertores. El general ya había enviado a Balcarce para que reclutara paisanos y los preparara para la resistencia. Mucho más no podía seguir. En nueve días, el gran general ultimó detalles y junto al pueblo totalmente adherido a la causa, se preparó para recibir al invasor. General, pueblo y soldados, todos en oración henchidos de fe en la Virgen de las Mercedes que no los dejaría solos. Era tal la inferioridad de nuestro ejército que hasta el mismo general San Martín fue uno de los que firmó la orden de que no presentara batalla; no tenía ninguna posibilidad de triunfo. Debía retroceder hasta Córdoba. El ejército que comandaba el abogado Manuel Belgrano contaba con 1.600 hombres, de los cuales 800 eran soldados derrotados en Huaqui, 200 changuitos reclutados en el norte (los Decididos de la Patria) y 600 paisanos reclutados en Tucumán. La mayoría armados con un cuchillo atado en la punta de una caña y boleadoras con piedras del río. Pío Tristán, militar de carrera, contaba con 3.300 soldados bien armados y acostumbrados a ganar, tanto que para ellos esto era un paseo. Para mostrar más claramente la mano de Dios, recordemos que Belgrano había preparado toda su estrategia al norte de la ciudad. Allí se cavaron los pozos trampas, las trincheras y en los montes se había ocultado la caballería que debía atacar por sorpresa. Todos estos preparativos quedaron sin efecto porque Tristán estaba entrando por el sur. ¿Qué había pasado? El joven Gregorio Aráoz de La Madrid que Belgrano había enviado a avistar al enemigo, cuando los vio, incendió los pajonales ocasionando que el viento, que soplaba desde el sur, llevara el humo a los ojos del ejército invasor. Ante la escasa visibilidad, Tristán ordenó hacer un rodeo por el Camino del Perú y entrar por El Manantial. Este aparente acto fallido de Gregorio, no hizo otra cosa que poner una lupa al milagro. Como dijimos, Belgrano debió abandonar todo el factor sorpresa y correr hacia el sur, a un terreno que, él mismo lo confiesa, no conocía. Ahora vienen los dos hechos que determinan el triunfo de los patriotas. Sin entrar en los detalles ya conocidos de la bravura con que atacaron nuestros hombres, en el momento del choque de los dos ejércitos, se desató un fuerte viento huracanado que soplaba desde el norte y llevaba la tierra a los ojos de los realistas. Al no poder ver de dónde eran atacados se replegaron. Tristán los organizó y los mandó al ataque. ¡Oh casualidad! En el momento del segundo choque, una gran manga de langostas oscureció el cielo. La gigantesca plaga también venía desde el norte a baja altura y chocaba en las espaldas de los nuestros y el pecho y rostro de ellos. Se produjo una nueva confusión en las filas enemigas que volvieron a replegarse descuidando sus carros con las vituallas: armas, municiones, víveres, oro. Nuestros hombres aprovecharon el abandono, tomaron los carros y los llevaron a la ciudad. Los realistas quedaron con lo puesto. El resto ya lo conocemos. Pío Tristán y sus hombres se retiraron a Salta. Conclusión: Aquellos enfrentamientos duraban media hora, una hora o dos. Si el viento norte que sólo sopla una o dos veces al año, lo hubiera hecho ese día, pero una hora antes o media hora después, no nos hubiera servido para nada. Lo mismo que las milagrosas langostas. La Virgen se ganó el bastón. Curiosidad: Moisés ordenó el Éxodo para libertar a su pueblo. Hubo langosta en la gestión. Huyó perseguido de cerca por el ejército de Faraón, no podían hacerle frente a ese poderoso enemigo. Moisés puso su fe en Dios. El mar Rojo se abrió y los carros con sus hombres fueron arrastrados por las aguas. En la gesta del general Manuel Belgrano, hubo éxodo con idéntico fin, persecución, fe en Dios, langostas y carros.

Carlos Civili Mir
mirediciones@gmail.com


EL TEMPLO MERCEDARIO

Hace muchos años, los mercedarios levantaron un templo y lo dedicaron a Nuestra Señora de las Mercedes, en el que Belgrano y el pueblo oraron en 1812 pidiendo auxilio y protección a los pies de la Virgen María y después de la victoria, reconociendo su intercesión, Belgrano la proclamó Generala. En ese templo ocurrieron otras grandes cosas. Hacia 1869 estaba tan arruinado que necesitaba reparación, pero a pesar de que había cláusulas que no permitían su enajenación, ocuparon su lugar sagrado, lo demolieron para levantar allí el edificio que hasta hace poco ocupaba la Legislatura. Cuando esta se trasladó a su nuevo local, en vez de reparara la centenaria injusticia y despojo, y reconocer que ese sagrado solar es un legado histórico religioso de los tiempos de la emancipación e independencia, y devolverlo a su legítima dueña, la Virgen Generala, prefirieron traspasarlo a la Escuela Sarmiento de la UNT, que ocupa el terreno de lo que fue el convento de la Orden de la Merced. Hoy, no hay ni siquiera un cartel que indique la ubicación del solar y que informe sobre su glorioso pasado. Tal es el ominoso olvido en que se lo tiene. De los legisladores autores de la felonía o de los que guardan silencio poco se puede esperar, y será preciso que la ciudadanía exija y logre poner fin a esta situación.

Juan Carlos Rosario Medina
Lucas Córdoba 285
San Miguel de Tucumán

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TALLER DE CIEGOS “LUIS BRAILLE”

Apenas comenzaron los festejos por el triunfo de las elecciones, el gobierno continuó avanzando o mejor dicho “arrasando” con la educación pública. Una vez más quieren hacer desaparecer el taller de adultos “Luis Braille” (ubicado en Moreno al 200) y unificarlo con la Escuela Luis Braille, ubicada en calle Alsina y Buenos Aires. Ya lejos de parecer sólo rumores, en la Escuela Especial Braille están llevando adelante la abertura de un portón por calle Alsina para trasladar el taller. Todo esto sin informar a docentes, padres ni alumnos. ¿Qué pasó con la “calidad educativa” que prometían? ¿Qué pasó con la reunión llevada a cabo el 10 de junio de 2014 con la directora de nivel de Educación Especial, la profesora Dato, convocada por padres, en la que consta en acta que quedaba suspendido el traslado del taller de adultos Braille y comprometiéndose a formar una comisión para pedir local propio? En esa ocasión, se acordó también que era antipedagógico que estuvieran en un mismo espacio físico niños de cuatro, cinco, seis años con adultos, teniendo en cuenta que es indispensable que los espacios sean amplios y que el mobiliario no interfiera en su desplazamiento. Los alumnos del taller de ciegos no pueden solos; ellos sostienen que sus docentes no pueden luchar por miedo a ser sancionados. ¿Dónde queda la libertad de expresión que proclama este gobierno? Esto no es todo hay una serie de irregularidades, el 5 de agosto de 2014 se designó a la escuela Luis Braille una Trafic para ser compartida con la escuela Próspero García, la cual nunca estuvo a disposición de ninguna de las dos escuelas. Este año también se redujo el presupuesto para el comedor de la escuela, lo cual contrasta con las campañas millonarias de las últimas elecciones. ¿Cuánto puede costar un edificio para que las personas con discapacidad visual cuenten con un lugar para educarse, rehabilitarse, reinsertarse laboralmente, etcétera?

Mariano Fuentes
marianofuentes1966@gmail.com

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HIPOCRESÍA

Los políticos, jueces y funcionarios públicos han reafirmado esa actitud de fingir creencias, cualidades o virtudes que no tienen o no practican. Ostentan una bondad y una grandeza que no les pertenecen. Simulan una realidad o la ocultan. Ajenos a las reglas que rigen o juzgan el comportamiento humano sobre el bien y el mal, se ajustan a derecho para justificarse. Carentes de ética, repiten incansablemente sus oratorias vacías de contenidos humanos y actúan impunemente bordeando la ilegalidad. Basta ver los hechos acaecidos en esta tristemente célebre elección. ¿Cómo ignorar la forma en que se constituyó la Junta Electoral Provincial? ¿Cómo ignorar que esa Junta Electoral haya avalado la candidatura de un legislador dos veces elegido cuando la Constitución lo prohíbe? ¿Cómo ignorar el clientelismo político, las urnas embarazadas, las urnas sin sellar (abiertas), los telegramas truchos, la carga de datos erróneos, la contratación de terceros sin idoneidad (sistema de cámaras de seguridad), la falacia que argumenta la destrucción de material probatorio (cortes de electricidad que destruyeron discos rígidos)? Estos hechos, y muchos otros, hablan por sí mismos de una posible organización de inteligencia montada para un fin específico. No hay que ser opositor para discernir y llegar a la conclusión de la duda. La Junta Electoral espera que más de 1.500 urnas sean adulteradas para declarar nula una elección; no tiene criterio propio para analizar una cadena de anomalías. La Corte Suprema estuvo muy interesada en que asuman las nuevas autoridades, desconociendo las siguientes posibles instancias. Los electos fueron proclamados, olvidándose de que aún, posiblemente, no ha terminado esta historia. Nunca tan acertada la frase: “la política es el arte de la mentira”.

Sergio G. Núñez
sergus.nunez@gmail.com


LAS REGLAS DEL JUEGO

Estamos en pleno siglo XXI y no se puede creer que el ex candidato a gobernador, el radical José Cano, en el escrito presentado ante la Cámara, pidiendo la nulidad de las recientes elecciones, tilde a nuestros hermanos que menos tienen de “minusválidos cívicos”; entonces sus votos no valen, no tienen la calidad cívica que él exige. En cambio los de la Capital y fundamentalmente los de Barrio Norte, ¡esos sí!, son de primerísima calidad, son los que deben contar en una elección y si lo votan a él, valen mucho más. Califica a los humildes para descalificarlos del sistema electoral democrático. Creo que alguien debe explicarle que en nuestro país el sufragio es universal y vale lo mismo el voto de un pobre que el de un rico. Para el derrotado candidato son corruptos el gobierno, la Junta Electoral Provincial, los gendarmes que custodiaban las urnas, los que no lo votamos, la empresa que colocó las cámaras de filmación y hasta sus propios fiscales, que “fueron comprados”. Desfiló por cuanto canal, radio o diario del monopolio mediático “Clarín” pudo, denunciando, no irregularidades en algunas mesas (que las hubo), sino fraude, en un desesperado intento por desconocer la soberana voluntad del pueblo de Tucumán que votó mayoritariamente al FPV, sacándole al ApB una diferencia, nada más y nada menos de 111.000 votos. Puso en vilo a nuestra provincia. La derrota en una elección es parte de las reglas de la democracia republicana y hay que asumirla. Los ganadores tienen hoy la responsabilidad, por mandato de la mayoría, de trabajar por todos los tucumanos en aras de una provincia y una sociedad cada vez mejor; y los que perdieron, aportar ideas, confrontarlas, fiscalizar los actos de gobierno y ser protagonistas del escenario político, sustraídos de mezquindades y ambiciones personales. Y si es así , seguramente las expectativas y posibilidades para la próxima compulsa electoral serán diferentes.

Francisco Centurión
francicenturion@yahoo.com.ar


PÉRDIDA DE AGUA

Tengo entendido que cuando nos afeitamos, si no cerramos el grifo, gastamos entre ocho y 10 litros de agua; y perfectamente podríamos hacerlo con un vaso de agua. No me imagino la cantidad de litros diaria que sale desde hace muchos meses por una pared a través de unos carteles de publicidad adheridos a ella en una propiedad abandonada, en Crisóstomo Álvarez y Alberdi. En nombre de un montón de personas como yo, le pido al funcionario que corresponda que se ocupe de solucionar este asunto y que no olvide aquel refrán que dice “agua derramada jamás sería aprovechada”.

Juan Ricardo Zamoratte
Crisóstomo Álvarez 1.439
San Miguel de Tucumán


LOS SEMÁFOROS

Ojalá el nuevo intendente sepa aplicar criterio sobre el tema de los semáforos que perdieron su sentido de ordenar el tránsito transformándose en verdaderas plagas urbanas que no hacen más que entorpecerlo. No pueden colocarse cada 100 metros ya que sólo acarrean más congestión a un ya caótico tránsito. Tema aparte la supresión de los giros a la izquierda sobre la avenida Avellaneda, que obligan a dar rodeos de hasta seis cuadras, con la pérdida de tiempo que ello implica.

Sergio Aráoz
LOBO299@ovi.com


ACCESO A TAFÍ VIEJO

Sería bueno que uno de los principales accesos a Tafí Viejo, como es la avenida Independencia a la que se accede desde la ruta N° 9, fuera reparada por las próximas autoridades. Los automovilistas estarían más que felices.

Rebeca S. González
rebecagon45@gmail.com


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