26 Noviembre 2018

Ya se jugó la "gran final"

“Trascendente”, “histórico”, “irrepetible”, adjetivos que saturaron los medios con esta final de la Libertadores, que aún no se terminó de jugar. Y después, sólo vergüenza. Pero tranquilos, porque verdaderamente histórica, única e irrepetible fue -y será para siempre- la final de la Copa del Mundo de Clubes que se jugó el 4 de noviembre de 1967, en Montevideo, entre Racing Club de Argentina y Celtic Football Club de Gran Bretaña. Porque, por primera vez en la historia, nuestro país lograba imponer su fútbol sobre la faz de la Tierra; porque lo hacía imponiéndose a los “inventores” del juego; porque la camiseta de Racing lucía -y seguirá luciendo- los colores de la Patria; porque se imponía sobre representantes del imperio históricamente agresor de la soberanía nacional y que usurpaba -y aún usurpa- parte de nuestro territorio; y porque el legendario gol que diera el triunfo a los argentinos nació de la zurda de un “criollazo”, Juan Carlos Cárdenas, de un “Chango” del interior, con la fuerza de nuestras mejores tradiciones. Y todo esto se dio sólo una vez en el tiempo, y allí siempre estará el club de Avellaneda, que fue también el primero en conformar un equipo completo de jugadores criollos, sin ningún “gringo” (extranjero). Finales de la Libertadores con diversos clubes, circunstancias y aplicaciones estatutarias, podrá haber; pero como aquella de 1967, jamás. Por todo eso, también, Racing es “el primero entre los grandes”. Y la honra del fútbol argentino seguirá intacta.

Arturo Arroyo

amarroyo@hotmail.com.ar

“La chiflada”

Se trata de un tango famoso cuando nuestra música había superado la adolescencia. Nacido de un humilde clarinete, cuyo intérprete era un músico de desbordante físico, había conseguido que desde la lengüeta de caña se transmitiera al tubo una aguda y bulliciosa chiflada, intercalada con los tangos. Resuello le sobraba, muy festejado por los concurrentes; hablamos de Juan Carlos Bazán, un prócer del tango. El muchacho tenía otras profesiones, pero se decidió por la música; oído y técnica lograron una perfecta afinación. Cualquier tango que le solicitaban bastaba que se lo tarareasen y el “Gordo” devolvía el pedido, agregándole la chiflada. Apareció en La Red, un piringundín del barrio norte, con Vicente Ponzio, el pibe Ernesto en violines y Tortorelli en arpa. Bazán forma un cuarteto que copa todos los tugurios que funcionaban clandestinamente, gracias a la inteligente ignorancia de las autoridades. Los parroquianos eran atraídos por la famosa “chiflada”. Una noche, en esas calles blandengues, se armó una teñida entre barras y “Juancito” hizo unas piruetas chuscas con su instrumento; un patotero creyó que se burlaba de él y le desarrajó un tiro en una pierna; estuvo a punto de perderla; la recuperación fue larga. En el Velódromo, la concurrencia había mermado; entonces, el dueño pensó en el cuarteto de Bazán; había que sacarle clientes a Hansen. Fueron a ver al “Gordo”, le ofrecieron un peso por noche para cada uno, más la cena y la propina, exigencia de la famosa “chiflada”; arreglaron y “Juancito” se levantó de su lecho, apoyado en un bastón fue a ver a Roberto Firpo, que era un pichón a punto de volar. Y el Velódromo pasó al frente. En Hansen le había menguado la concurrencia; el dueño habló con Bazán y le ofreció $ 2 por noche, más el “morfe” y la propina. La condición era la misma, y Hansen pasó a tallar en la noche. Anselmo Aieta compone la música para el tango y su socio en casi todos sus tangos, Francisco García Jiménez, escribió los versos.

Julio Mohfaud

juliomohfaud@hotmail.com

Contaminación sonora

He leído la columna editorial del 12/11, titulada “Perjuicios que causan los ruidos molestos“. Aprovecho esta carta para ampliarlo, ya que hay que mencionar que la planificación urbana es esencial para la salud pública. Esto fue expresado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el año 2010, con motivo del Día Mundial de la Salud. Un contaminante importante que tiene nuestra Capital es el ruido. Científicamente, está probado que es un contaminante físico del ambiente, un tóxico, y que el daño que produce depende fundamentalmente de la intensidad y del tiempo de exposición de la persona, y que cuando supera los 70 dB (A), puede dañar. Para poder controlar o disminuir esta contaminación se debe contar con un programa, cuyo punto de partida se base en un diagnóstico obtenido mediante mediciones realizadas con metodologías correctas. Se debe, además, contar con legislación y normativas preventivas modernas. Sabemos que las últimas mediciones oficiales que se hicieron son del año 1998, y que fueron obtenidas como parte del trabajo “Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental del Corredor Metropolitano Oeste -Este”, donde se registraron valores picos, superiores a los 90 dB (A). En cuanto a la legislación vigente, rige la ordenanza 288/78, con sus modificatorias, que en mi opinión es obsoleta e incompleta y que debería ser actualizada a la brevedad. El ruido es un tóxico invisible, que sólo es percibido por uno de los sentidos, el oído, lo que hace que subestimemos sus efectos sobre la salud y la calidad de vida. Además, es barato de producir y se necesita muy poca energía para emitirlo; no deja residuos, no tiene un efecto acumulativo en el medio, pero sí en el sistema auditivo, lo que hace complejo su abordaje. Gozar de un ambiente sano es un derecho previsto en la carta magna nacional y en la Constitución provincial. Las autoridades municipales (ejecutivas y legislativas) tienen la obligación de brindar los medios para que este derecho se ejerza plenamente. Como ciudadanos debemos exigir que la contaminación acústica se tenga en cuenta en los planeamientos y controles urbanos, y que se dé participación a los vecinos en la gestión y se informen, públicamente, los resultados.

Juan Francisco Segura

segurajuanf@hotmail.com

Pérdida de agua en la calle

Consciente de este valioso espacio de expresión, escribo motivado por la frustración y la impotencia de no encontrar respuesta satisfactoria, de parte de la empresa servidora de agua (SAT) ante una problemática que lleva un mes. En plena calle, entre mi domicilio y el del vecino, hay una pérdida de agua que está socavando el adoquinado. Fui en cuatro oportunidades a la oficina local de la empresa a dar parte del problema. Ante la persistencia del mismo, por falta de ocupación de los encargados, llamé a un número de Atención al Cliente adosado a la factura de servicio. Me atendieron con la promesa de sugerir una pronta solución, y los días siguen corriendo sin novedades, al igual que el agua que se escurre desde la calle. Algo está fallando en la ecuación. El aumento de la tarifa no es proporcional al servicio brindado. Espero que, alguna vez, algo en Tucumán funcione como debería ser.

José Rafael Abdala

joserabdala@gmail.com

Jubilados

A los jubilados de la República Argentina les dijeron tantas mentiras en campaña que se las creyeron, que por medio de la Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social), y nuevas estrategias administrativas de los fondos que manejan esos recursos les darían reciprocidad; ni siquiera los tuvieron en cuenta para el bono de fin de año. Les dijeron que, con la aplicación del nuevo cálculo, no perderían poder adquisitivo, pero la inflación convirtió sus aportes en una limosna que no alcanza ni para la mitad de la canasta básica alimentaria. Les dijeron que el PAMI sería el resguardo de la salud que nunca tuvieron, pero las farmacias anuncian otra cosa. Más de una vez, el servicio (de atención a los beneficiarios del PAMI) fue suspendido, poniendo en riesgo la deteriorada salud de sus afiliados. El costo incansable de la irregular variabilidad de precios, pone en falta la posibilidad de sobrellevar una vida saludable. Es que existen medicamentos de uso diario que ya no se pueden adquirir, como por ejemplo, los diagnosticados para el control de la presión arterial. Yo me pregunto: ¿cuál es la idea o el proyecto?. Porque si me dejo llevar por lo que aprecio, tengo el mal presentimiento de que este Gobierno nacional pretende agotar la vida de los que sostuvieron el país a base de trabajo.

Williams Fanlo

willyucr@gmail.com

La maleza crece sola

Hay lectores que buscan respuestas a sus cuestionamientos relacionados a la difícil situación económica actual, la que supimos conseguir desperdiciando varias décadas. Creo que las respuestas podrían encontrarlas en el meduloso artículo de LA GACETA “En Tucumán la maleza crece sola” (24/11), escrito por Federico Türpe. Por otra parte, mencionan que los seguidores de Perón gobernaron el 50% de los últimos 70 años, consignando que el otro 50% de ese período fueron contrarios a aquellos seguidores. Al respecto, creo que, en primer lugar, debieran analizar los gobiernos de facto, ya que la mayoría de ellos fueron provocados por aquellos seguidores; y en segundo lugar, que el resto de los otros presidentes constitucionales vieron dificultadas sus administraciones por parte del ariete sindical y las consabidas zancadillas a las que, prestamente, siempre recurrieron, provocando que no logren terminar sus mandatos.

Luis Vides Almonacid

luis.vides.almonacid@gmail.com

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