Sin policía en la granja modelo
En la comunidad de la localidad de Granja Modelo, jurisdicción de la comuna Los Nogales, Tafí Viejo, las autoridades comenzaron la construcción, en agosto pasado, de un destacamento policial. La obra está terminada (foto superior), pero carece de personal policial para cumplir ese servicio a la población. Ese defecto lo pude observar el 25 de noviembre pasado. Es necesario que el Estado provincial se haga eco de lo aquí planteado y lo solucione a la brevedad, para que la Granja Modelo cuente con este importante servicio de seguridad y prevención para los pobladores de la zona.
Andrés Valdez
Entre Ríos 1.214 San Miguel de Tucumán
SAT, un problema continuo
Tengo un instituto de Nutrición que, además de consultorios, prepara viandas de comidas saludables. Es mi lugar de trabajo y el de mis empleados, al cual acudo diariamente con mi bebé de un mes. Ofrezco un servicio destacado por sus más altos estándares de calidad. Cumplo con rigurosas inspecciones de bromatología, pago mis impuestos, trabajando todo el día en función de la salud de mis pacientes y clientes. Hace más de un mes que solicité a la SAT se apersone para solucionar la salida de agua que se produce por todos los sumideros, emanando nauseabundos olores y creando posibles focos infecciosos dañinos para la salud. El reclamo solicitado oportunamente es el Nº 296516, al que se le dio prioridad, según palabras del operador en turno. No obstante ello, llamé diariamente por la mañana y por la tarde en un infantil deseo de atención. La desidia de esta institución me llevó a contratar particularmente gente especializada, para que solucione esta indeseable situación, soportando personalmente el alto costo que ello implica porque yo no juego con la salud de la gente. Recurro a este medio para despertar la conciencia de la gente irresponsable de la SAT, que no quiere entender que cumplen un servicio a la comunidad, y no es gratis. Servicio que nosotros, los usuarios, pagamos regularmente y que de ninguna manera lo vemos reflejado en los resultados. Mal servicio, deficiente, inadecuado y casi criminal, me atrevo a decir, porque afecta a toda la población. Recordemos que no es un hecho aislado; basta dar por ejemplo lo que sucede desde hace más de un año en la calle Don Bosco al 2.000, situación humillante para los vecinos. Espero que no se repita esta situación y comencemos a entender que si no cumplimos con nuestras obligaciones, nunca vamos a dejar de ser una comunidad mediocre. Yo cumplo con mi tarea. Señores de la SAT, tengan valor y cumplan la suya.
Cecilia L. Battig
Santa Fe 1.583 San Miguel de Tucumán
Derecho de ir a la cancha
¿Por qué lo sucedido en el clásico River-Boca, por la Copa Libertadores, sorprende? Lo ocurrido, para el hincha que concurre a las canchas, es “moneda corriente”. Estos sucesos, minimizados, se reiteran cotidianamente. El fútbol, como el país, ha ingresado a una transición. Una desconfianza creciente del “mundo fútbol” hacia sus organismos gubernamentales rectores. Llámese Conmebol, FIFA, AFA y organismos de seguridad del Estado argentino. Una serie de factores, que operan cotidianamente en las canchas de fútbol, se desmadraron al unísono, combinándose, por la envergadura del “cotejo”, en una tremenda crisis política gubernamental. Se observó, en ese interín, la confusión de “los de arriba” para diseñar una salida unificada. Cada factor ha sido el detonante de una crisis aletargada. Coexisten conflictivamente, predominando uno u otro, según los contextos, en las canchas de fútbol. Una transición que pronostica cambios en la composición de los clubes. “Según contó Rodolfo D’Onofrio (River), ante la postura de Daniel Angelici (Boca) de no jugar por lo que había sucedido con los futbolistas de Boca, bajó un mensaje claro. Nos dijo que el partido se jugaba”. Se refería a Infantino, presidente de la FIFA. El citado le había transmitido “su solidaridad a Angelici, bancándolo en el hecho de que el cotejo se postergara”. “Le pedí a Domínguez que por un segundo se corriera del puesto de presidente de la Conmebol”, porque “no quería jugar con Boca teniendo esa ventaja”. Hablaba el hombre que no tiene problema en aceptar cambiar de nombre al estadio cuando ingresen inversores para la construcción de uno nuevo. En la previa se habían llevado dos allanamientos en las casas de barras de River. “Una de las hipótesis sobre los responsables de los incidentes en el Monumental apunta a los barras que quedaron molestos”. La barra de River, como cualquiera de otro club, demostró su “poder de fuego”. Como represalia o no, fue uno de los factores. En este cuadro se divulgaba un papel firmado entre D’Onofrio, Angelici y Alejandro Domínguez (presidente de la Conmebol) donde se comprometían a disputar el partido. Ante las críticas de hinchas, socios y dirigente, el mandamás de Boca se tuvo que retractar. Pendulaba entre el planteo de Infantino y la llamada “igualdad de condiciones”. “Pero quería pensar en la gente y que había que evacuar a 60.000 personas”, decía el hombre que es vanguardia por impulsar, en los clubes, las sociedades anónimas deportivas. ¿Jugadores y cuerpos técnicos? Primaba el sentido común. “Lo mejor para Boca era no jugar porque no estábamos como River”. “Yo pensé todo el día en plano deportivo” (Guillermo Barros Schelotto). No habló de lo extra deportivo y administrativo (otros factores). “Uno se tiene que preparar para jugar un partido”. Gallardo, en consonancia con su colega declaraba: “quería jugarlo en condiciones normales”. “Si no era así, no lo quería jugar”. Eran las opiniones de dos trabajadores, en medio de descomunales presiones por parte de los que defienden los negocios del fútbol por encima de cualquier situación ¿El Estado? Se autoexculpó. Una poderosa organización estatal fue “rehén” de un minúsculo grupo: los “cavernícolas” (por Caverna, jefe de la barra). “Uno puede mejorar el operativo pero no hubo internas policiales ni zonas liberadas” (Patricia Bullrich) ¿Los hinchas? Un conocido diario deportivo daba una caracterización poco precisa: “la desolación de los hinchas del River”. Ha comenzado, en cambio, una transición. Un post de las instituciones que “gobiernan” el fútbol. Los que detentan el poder han entrado en el terreno de la incertidumbre. Los “cambios por arriba” están condicionados a esta situación. Hinchas y socios deben estar preparados para intervenir, de conjunto, como alternativa. Desarrollar en los clubes agrupaciones de socios que deberán fijar como perspectiva la de los trabajadores para garantizar el derecho, elemental, a concurrir a un partido de fútbol.
Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com
Más lejos del fútbol
Hay varias causas que explican el grotesco episodio que terminó con la suspensión del partido entre River y Boca, pero la determinante es la inexistencia del orden público. La violencia en el fútbol es síntoma de la degradación de valores sociales, de las normas de convivencia y del respeto por la ley. A veces son grupos poco numerosos de vándalos, que consiguen desatar el caos ante efectivos de seguridad, que no pueden ejercer el poder de coerción legítima que la ley les otorga. Los vándalos identificados e impunes repiten constantemente los ataques, se matan entre ellos y a concurrentes a los estadios, hieren a policías, destruyen patrulleros y todo lo que encuentran a su paso. El accionar de mafias que organizan y sostienen a los vándalos y conviven con autoridades de clubes y policías que deberían combatirlos, es reconocido por la gente del fútbol. La justificación de la violencia no es sólo un problema de dirigentes deportivos o políticos; está arraigada en gran parte de la sociedad, que desconfió siempre de la autoridad. La indefensión del ciudadano común queda a merced de los delincuentes; contribuyen a esa aberración quienes pretenden sacar ventaja política desde posiciones supuestamente progresistas o de izquierda y se solidarizan con los sociópatas que matan, roban y saquean. Mauricio Macri tiene el poder del Estado en sus manos y es su obligación ejercerlo. No caben dudas que los barrabravas se conectan con actores que están en condiciones de ofrecer beneficios, en general de índole económica a cambio de réditos personales. Por tanto, se entiende que las barrabravas y su entorno conforman estructuras por donde circulan bienes, servicios y favores variables, que operan en terrenos que comprometen a instituciones del Estado y de la sociedad civil, y al fútbol en particular. Estos actores con pertenencias múltiples, operan en la red apoyados en esa cualidad y, por lo tanto, apelan a ello a la hora de hacer efectivas sus decisiones; y afectan la aplicación de las normas que rigen la seguridad y el orden en el fútbol argentino. El entorno vincular de las barras atiende a estas preocupaciones que, en última instancia, refieren a la capacidad del Estado de imponer de modo uniforme normas y sanciones para esta gente que no es saludable para el deporte.
Julio Argentino Gómez
julioargentinogomes@gmail.com
Compromisos sin cumplir
Quiero hacerles llegar mi inquietud a los gremios docentes y funcionarios de la educación de Tucumán, cuyo referente es el ministro de Educación, Juan Pablo Lichtmajer. Las partes que deberían instrumentar los mecanismos necesarios, que permitan titularizar los cargos docentes de cientos de trabajadores de la educación, son titularizaciones que no se dan desde el año 2009 en esta provincia. Esto nos ubica en una situación laboral por demás precaria, generando en todo el ámbito una angustiante incertidumbre. Sin más que agradecerles, quedo esperando que se inicien por parte de estos actores los decretos que permitan darles la estabilidad laboral a los docentes tucumanos.
Ángel Bernini
larrea2886@hotmail.com





















