21 Diciembre 2020

ADIÓS A MERCEDES CHENAUT

La triste noticia de la partida de Mercedes Chenaut, una gran escritora, me trae a la memoria algunos momentos compartidos en sana camaradería. Nos conocimos en la década del 80 en el Instituto Logos de inglés, donde nos movilizaba un interés común. No hablábamos mucho, abocadas al aprendizaje del idioma, con un destacado docente. Mercedes, siempre cordial, distinguida, de singular belleza y una vasta cultura y sensibilidad social, inclinada a la lectura, estudió, analizó y difundió la obra de Jorge Luis Borges (por eso, tan acertadamente llamada “Borgeanita" por Carlos Duguech), aportando mucho al conocimiento del famoso escritor. Un buen día me sumé al taller "Animarse a gritar". Ella, coordinadora, brindaba sapiencia, simpatía y amistad en un espacio imposible de olvidar, porque le daba la impronta de su personalidad, dando sentido a cada acción de su fecunda vida. Bondadosa, singular, necesaria. La muerte siempre nos confronta con el dolor y la conciencia, con el estupor ante la finitud del horizonte vital, con la palabra desnuda intentando un acercamiento a la realidad que nos agita. Mercedes celebraba los días en Tafí de Valle. Amaba ese cielo como a su destino de escritora, para el deslumbramiento y el goce estético. Hoy, al despedirla a la orilla de este día, no puedo evitar un estremecimiento en el candil de la memoria, donde la veo asumir la defensa de los sectores más vulnerables, desde su sensibilidad que se derramaba con amor y concordia, apoyando cuanto proyecto los contuviera. ¡Hasta siempre, querida Mer!

Nelly Elías de Benavente


San Miguel 675


San Miguel de Tucumán

DESOBEDIENTES AL “NO TE METÁS”

La conocida y cobarde frase "no te metás", aplicable a hechos que abarcan varios aspectos de la vida cotidiana y otros no, cuantiosas veces es desoída por muchas personas que, por medio de la escritura, hacen público sus pareceres, desobedeciendo aquella expresión. Vaya por lo tanto un reconocimiento a todos aquellos "desobedientes" que, en esta Sección pluralista, critican situaciones, destacan logros o proponen cosas con buenas intenciones. Muchas veces las inquietudes son menospreciadas por los destinatarios, en su mayoría políticos y funcionarios mediocres, que toman con sorna, epítetos canallescos y hasta con vergonzosas sonrisas, los que los ciudadanos manifiestan de buena fe. Estos se comprometen de alguna manera ejerciendo este preciado albedrío, aborrecido por los gobiernos autoritarios, aunque a veces tal vez no se compartan sus apreciaciones, lo que fortalece el sistema republicano de gobierno, al que tantos tratan de destruir. Son numerosas las personas que escriben con sapiencia, razonamiento y erudición, que nombrar algunas y dejar afuera otras, sería un acto injusto, por lo que la prudencia, sabia consejera, aconseja no hacerlo. Aunque para muchos, en especial los que nunca asumen compromiso alguno y les encanta descalificar u objetar, resulte lo escrito "un aullido a la luna", es necesario, cuando se crea conveniente, expresar ideas, repudios, enojos y sugerencias, fortaleciendo así la libertad de expresión, baluarte esta de uno de los principios de la democracia que, a tumbos, disfrutamos. "No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos y de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos", escribió Martin Luther King. Vaya por último el reconocimiento también a los "desobedientes" Irene Benito, Federico Van Mameren y Alvaro Aurane, que informaron, e informan, con valentía y objetividad el "Pedicone-Leiva Gate", la gran vergüenza nacional.

Ramón Alfredo Maldones

ra_maldones@hotmail.com

LARGA SIESTA AMBIENTAL

El 10/12 se conmemoró el Día Internacional de los Derechos Humanos, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1950, para difundir los valores consagrados en la Declaración Universal realizada en el año 1948. A 72 años de la fundamental declaración, hoy tenemos además los que se conocen como “derechos de la tercera generación”. Dentro de esta generación se encuentra el Derecho Ambiental. Este derecho es definido como el conjunto de principios y normas jurídicas que regulan las conductas individuales y colectivas con incidencia o impacto en el medio ambiente y , por ello , podemos afirmar que el derecho a un medio ambiente sano , es un Derecho Humano esencial , porque es la base para el disfrute y el ejercicio pleno de los otros derechos , y por la vinculación del ambiente con el nivel y calidad de vida de las personas. Teniendo en cuenta la situación en la que se encuentran el medio ambiente y los ecosistemas en nuestra provincia, podemos afirmar que en el Estado tucumano (provincia, municipios y comunas), lo ambiental no forma parte de los Derechos Humanos. Tenemos peligros, riesgos y amenazas por doquier y los más evidentes e importantes son : 1) Derrames cloacales 2) Contaminación de la cuenca Salí–Dulce con cachaza, vinaza y otros residuos peligrosos 3) Quema de cañaverales 4) Residuos sólidos urbanos dispuestos de modo inadecuado 5) Desmontes irracionales y construcciones en el piedemonte sin estudios previos ni control 6) Ruido urbano 7) Provisión de agua potable inadecuada o nula 8) Falta de acceso y participación de los ciudadanos a la información y a la gestión ambiental. De la falta de educación ambiental, mejor ni hablar. El 10/12/2003, mediante Decreto Acuerdo 20/1, se creó la Secretaria de Estado de Derechos Humanos (SEDH), a la que sostenemos los contribuyentes con los impuestos. Como ser humano, asombra e indigna que frente a la situación y al daño ambiental en el que vivimos, la SEDH permanezca sorda, ciega y muda y hasta invisible, cuando le conviene desde lo partidario - ideológico. Por ello como ciudadano le exijo que se despierte de la larga siesta tucumana en la que vive, y actúe de acuerdo con la misión y las funciones que tiene asignadas.

Juan Francisco Segura


Pasaje Baaclini 675


San Miguel de Tucumán

NAVIDAD

En medio de las luces que engalanan con artificiales estrellas brillantes los paseos de nuestra ciudad, con guirnaldas y toda suerte de elementos decorativos celebraremos nuevamente la Navidad. En medio de esa vorágine de decoraciones, regalos y compras, turrones, abundante comida y bebidas, abrazos y besos (algunos sinceros, otros fingidos); quizás muchos no pensemos en la otra Nochebuena, la de los niños que con el estómago vacío; sólo mirarán en el cielo las luces de colores de los cohetes; la Navidad de los que se acostarán temprano entre cartones en cualquier rincón protegido de nuestras calles. La Navidad de los abandonados en los geriátricos, en los hospitales y de los que experimentan la soledad en sus cuerpos y sus mentes. Pero también está la otra Navidad: la de los corazones solidarios que acompañan a los enfermos, a los que no son ni esperan ser felices, los que reparten el pan y dan la palabra amiga de aliento, el calor de una sonrisa, la benevolencia de la comprensión. Ese verdadero amor. La Navidad es para la conmemoración de la caridad, de ese gran abrazo del género humano sincero de amor de confraternidad, de ayuda, de entrega, de unión, de olvidar viejos rencores y gastadas venganzas; en contra de la indiferencia de muchos hacia el hambre del pobre y el niño enfermo por desnutrición, del abandono de de ese mendigo que carga quizás con la mochila de una pesada historia. Procuremos honrar y conservar el verdadero sentido de la Navidad con el sincero deseo de paz frente a un mundo que arde en la hipocresía de la mentira, fabricando guerras que asolan a poblaciones, sacrificando vidas humanas inocentes, mientras miles de seres se desesperan en el vacío de la miseria más profunda. El a veces desorbitado festín donde el consumo no tiene límite contrasta con ese pobre y humilde pesebre de Belén donde el silencio y con nada más que las luces de las estrellas, de manera sencilla y sentida nacíaa la esperanza de la voz de los sin voz, de los que viven en sus casas de carton en la marginidad, suplicando la conversión del hombre que vive en la soberbia perdiendo la esencia del ser humano. El niño debe nacer en el pesebre de nuestros corazones, y así podremos vivir soñando lo que puede ser real. Pero algo más pasó este año; entre esas infaltables luces de colores, este año muchos faltaran alrededor de las mesas y aunque nadie se animó a dejar las sillas vacías, un tenue resplandor en las miradas de los comensales recordará permanentemente, aunque no se los nombre, a los que se fueron en la triste soledad impuesta por la Covid. Estarán presentes en la triste ausencia, que su falta tiene volumen, que en muchas mesas habrá un comensal menos. La presencia del ausente llenará las copas de lágrimas contenidas. Y así entre luces de bengalas nostalgiosas, entre botellas que al descorchar pierden la espuma, es como se nos va la vida.

Pablo José Giunta


Jujuy 575


San Miguel de Tucumán

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