ENFERMO DE COVID Y BUROCRACIA
Tengo un enfermo con Covid 19. Tenía que percibir sus haberes mensuales el 16/12/20. A pesar de presentar documento de identidad, carta poder bajada por Internet y certificado médico emiitido por el hospital Eva Perón (del Este, en Banda del Río Salí), en el banco donde cobra me dicen que la carta tiene que tener sello de la Anses, y recién me dan turno para febrero. Es un haber mínimo y necesitamos con urgencia para pagar sus insumos. El paciente es Juan Carlos Soloaga, domicilio en Constitución 296, Banda del Río Salí; internado en terapia intensiva desde el 10/12/20. Agradeceré que sea publicado este pedido prontamente, si es posible.
Teresa del Valle Soloaga
Constitución 296
Banda del Río Salí
PREFERENCIAS
¿Es más importante la vida de un profesional médico que la de un oficial carpintero que envolverá en madera nuestro cuerpo inerte? ¿O la del administrativo que cremará nuestro cuerpo? ¿Quién lo decide? ¿Dios?
Rubén Lazarte
Avenida Juan B. Justo 2.500
San Miguel de Tucumán
NAVIDAD (I)
En el libro “Cuentos que contaban los santos”, cuyo autor es Mateo Bautista, puede leerse la siguiente introducción a un relato titulado “Defensa contra las tentaciones”. La misma dice: “Como el cuerpo de guardia del rey está siempre listo a su lado, así el alma debe apostar su guardia contra la tentación”. (Abba Pastor). A continuación, relata: “Abba Pastor (Poimén, en griego) fue un célebre Padre del desierto. Se sabe que, en el año 449 estaba aún vivo. Se conocen de él más de 300 apotegmas. Pues bien, alguien le preguntó al Abba Pastor: -¿Cómo puedo apartar de mí las tentaciones? Él contestó: -Mientras la olla está fría, todo el mundo puede tocarla y romperla, en cambio, cuando está bien caliente sobre el fuego, nadie, ni el animal más feroz, se anima a tocarla. Así pues, mientras tú ardas en amor a Dios, nada ni nadie podrá hacerte daño”. Y brinda la siguiente moraleja: “A más santidad, más tentaciones. A mayor santidad, mayores tentaciones”.
Daniel E. Chavez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán
NAVIDAD (II)
Hace siglos nacía un niño que habría de cambiar la historia del mundo al crecer. Se ocupó de los pobres, los desposeídos, los humildes, los abandonados, los que nada tenían, pero que podían ver la estrella que guiaba al lugar del nacimiento, junto a los demás que tenían comida, propiedades, dinero y poder, de los que también se ocupó, porque a ese niño le preocupaban todos, sin acepción de edad, estado o condición económica. Pero, en mi opinión de médico rural y montañero, un poco más por los que tenían necesidad de pan, justicia, igualdad y sobre todo esperanza. Navidad es igual a esperanza, eso que muchos no tienen y ansían, pero que saben también que deben trabajar por ella, producir por ella, confiar en ella. “En los pobres resplandece la imagen de Dios”, decía Gregorio de Nicea y en esas caras vi la alegría de darse cuenta de que la medicina no era solamente para los ricos; que la curación, muchas veces entendida como salvación, está exenta de toda diferencia de situación economica, social o de clase. “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de Dios...” y que todos debemos trabajar para ellos, con ellos, participar lo que tengamos para dar con ellos en ese reino que no solamente es postrero sino de aquí y ahora, de la vida que alguien superior determinó para nosotros y que nosotros debemos honrar. Fui médico de pobres muchísimos años en la campaña de Tucumán, muchas veces en zonas donde lo único que teníamos era la esperanza de poder dar lo que la gente no tenía, que era salud, confort y prolongación de la vida. Bienaventurados también los que tuvimos la posibilidad de dar sin intereses otros que no fueran los intereses o los beneficios que pudiéramos haber logrado traducidos en el más bello regalo a que podemos aspirar los médicos: la sonrisa de los mejorados y curados, la brillantez de la esperanza cumplida en sus ojos y la seguridad de que dar lo mejor a los que nos necesitan hace que la estrella siempre brille y la sonrisa llene nuestra alma. ¡Feliz Navidad a todos!
Armando M. Pérez De Nucci
San Luis y San Martín
Yerba Buena
MOVILIDAD JUBILATORIA
Una vez más el árbol impide ver el bosque, la movilidad jubilatoria, sin modificar la base del cálculo, es irrelevante, ya que 19.100 pesos salario mínimo a diciembre, no es representativo; equivale a un 45% del sueldo más bajo. Es decir que un activo que trabajó toda su vida y aportó lo que la ley determinó, ubicándolo en la categoría de clase media baja, se jubila y pasa a ser pobre y en muchos casos rozando la indigencia. ¿Somos todos iguales ante la ley? En un mismo sistema coexisten jubilados que ganan muchísimo y muchísimos que ganan muy poco, por ello insisto en que debe modificarse la base de cálculo; obvio debe corregirse un sin número de arbitrariedades, por empezar hay que aclarar que la jubilación no es un gasto público, es el aporte de los asalariados registrados y los aportes patronales, recursos intangibles y no de libre disponibilidad como proceden los gobiernos de turno; para aquellos retractores del sistema y que insisten por motivos aviesos es inviable. Cuando asumió el gobierno anterior el fondo de garantía de sustentabilidad arrojaba un saldo superior al billón de pesos y los últimos manotazos al sistema ascendió a 180.000 millones de pesos que no fueron reintegrados. LA GACETA en su edición del 11/11/20 informa que 21 provincias refinanciaron la deuda que mantienen con la Anses, 26.633 millones; de ese total Tucumán obtuvo un perdón de 1.446 millones de pesos. Dicha deuda se refiere a los aportes retenidos a los agentes y al aporte patronal, recursos que tienen un único fin, aumentar el flujo de los fondos para el pago de jubilaciones. El Estado nacional no sólo fomenta la evasión y la malversación de fondos sino que las premia; por ello en lugar de criticar deberían proponer correcciones a las arbitrariedades y privilegios. El Art. 16 CN es claro, no admite prerrogativas ni privilegios, pero un juez se jubila con 300.000 500.000, y 800.000 pesos no paga impuesto a las ganancias, y un jubilado que cobra muchísimo menos sí lo paga. Estoy de acuerdo con que las jubilaciones de jueces o las presidenciales deben tener cierto decoro, pero entiendo que un acto de justicia sería procurar los recursos para el pago de dichas jubilaciones y no utilizar los fondos del sistema. Una solución sería en cada caso que Anses practicara una liquidación previa del haber previsional en función de los aportes efectuados; en cada caso de diferencias la justifica aportaría lo necesario por medio de una caja compensatoria ; igual método con las presidenciales en este caso el aportante debería ser el tesoro nacional. En la década del 90 cuando fue recreada, la Anses fue para administrar los recursos del sistema jubilatorio exclusivamente y con el andar del tiempo comenzó a pagar diversos planes sociales y hoy es un desequilibrio financiero. Por ello es preciso blanquear y definir las variadas cuentas y especialmente determinar el flujo que corresponde al sistema previsional, que debe ser único. Para finalizar, estudios realizados sobre el actual sistema jubilatorio, mediante corrección de las anomalías descriptas en la presente, fórmula polinomica o incluyendo el sueldo medio nacional salario mínimo vital y móvil, incluyendo el 82% móvil, resultaría un salario mínimo jubilatorio de 32.800 pesos. Con tal correción de cálculos la movilidad jubilatoria sería prácticamente automática.
Juan Carlos Bernard
Salas y Valdés 1.250, T 2, 1°C
San Miguel de Tucumán
“QUE OS LO DEMANDEN”
El señor Gobernador y su ministra de Salud dicen que las reuniones sociales son el principal foco de contagio de la Covid-19, y lo serán especialmente en estas fiestas. Es probable que tengan razón, pero es un análisis muy corto y liviano. No basta con pensar que la culpa es del otro, siempre. En primer lugar, vemos las calles atestadas de gente sin guardar el distanciamiento social obligatorio y muchos de ellos sin el cubreboca. Por qué el Gobierno permite eso? ¿Qué están haciendo para evitarlo? ¿Es mucho pedir que hagan algo concreto en este tema? ¿Se trata de un gran desafío que no están pudiendo afrontar? Basta de palabras, creo que es hora de empezar a actuar de otra forma. También hay otro aspecto que está muy descuidado en nuestra ciudad Capital. Me refiero al servicio de taxis (problema que se replica en cada municipio del interior). Al principio todos (o casi todos) pusieron un plástico cristal entre el conductor y los pasajeros. Pasó el tiempo y hoy más de la mitad de los vehículos no lo tienen o está roto, y los conductores no utilizan el barbijo. ¿Por favor, podrían hacer algo al respecto? Otro por favor: no me contesten que eso es responsabilidad de la Municipalidad de San Miguel, para el caso de Capital. Probablemente eso sea cierto, y que el Sr. Alfaro y su empleado el Sr. Romero sean los que deben reaccionar, pero está claro que son los principales responsables de la Salud Pública de toda la provincia los que deben trabajar para todos los tucumanos. Peléense entre ustedes si quieren, pero ofrezcan soluciones de una buena vez en este tema tan delicado. Lo que se percibe en la calle, más allá de la actitud irresponsable de muchos, es la inacción oficial, ya sea municipal, provincial o nacional. Les tiro una idea simple: bastaría con instruir adecuadamente a la Policía provincial, a los inspectores de Tránsito y a la Policía Municipal, que recorren todo el tiempo las calles, para que el taxista que infrinja la norma que los obliga a adecuar su unidad ante la contingencia sanitaria que estamos viviendo sea fuerte y correctamente sancionado. Verán que en unos días se soluciona el problema. Por último, una reflexión: La cada vez más abstracta frase “que Dios y la Patria os lo demanden” está mudando a una más terrenal, más concreta: “que los ciudadanos os lo demanden”.
Juan Manuel Jiménez
San Luis 130
San Miguel de Tucumán
¿MACHISMO EN LAS ESCUELAS?
La consigna-“basta de machismo en las escuelas” (LA GACETA)- supera a la anécdota de la pollera. En las escuelas, como en otros lugares del trabajo, hay un poco de todo. Ni paridad, ni igualdad de género. Planteos que se enfrentan a una realidad. Las escuelas, en un 90 por ciento, son conducidas por mujeres. Y no significan una expresión de la voluntad de ellas mismas. No son, tampoco, patrimonio de un director varón. “Isabel de Inglaterra, Catalina la Grande o María Teresa de Austria mostraron, en su tiempo, el vigor político de la personalidad femenina pero no dejaron de representar por ello los intereses del trono contra las mujeres”. La escuela, aunque produce debates profusos sobre el tema, no tiene por objetivo la abolición de las condiciones de opresión de la mujer. No supera a la democracia formal. No se queda, tampoco, en meros debates. Defiende, ante muchas y determinadas circunstancias, incondicionalmente, con mano de hierro la integridad de alumnas y alumnos, utilizando, sin vacilaciones, lo establecido en los acuerdos de convivencia. Directores, preceptores, docentes y no docentes, dentro de la institución, son salvaguardas de los hijos que tutores, diariamente, dejan en ella. La función de un director, en una institución tan contradictoria, es compleja y delicada. Es un trabajador, en primer lugar, como el resto de los docentes, aunque con una función superior. Con un sueldo magro es responsable de decenas de estudiantes y docentes. Batalla con diarios conflictos de menor o mayor envergadura. Ejerce un contradictorio rol de arbitraje, en tiempo real, sobre una delgada línea roja, que supera al más detallado de los reglamentos. Una palabra o una expresión de más, mal interpretada, puede llegar a generar una crisis de proporciones. Realiza lo que formalmente corresponde en una institución educativa. Un alumno, ante un documento firmado por sus tutores, desde el comienzo de su trayectoria, se compromete a respetar la normativa enmarcada en el “acuerdo escolar de convivencia”, que incluye al denominado “uniforme” escolar. Un director “debe” ser políticamente correcto, aunque no tenga tiempo para seguir la situación política, leyendo y analizando a LA GACETA. El “papel” (formal), establecido en los acuerdos de convivencia, es superado por procesos políticos sociales como el vigoroso y profundo movimiento de la mujer. La ortodoxa superestructura educativa está mellada por una realidad y un contexto cambiantes. Decisiones, en tiempo real, que no tienen que ver con el diario del lunes, requieren de un análisis de conjunto, antes de ser “traducidos” en un libro de actas. Del palabrerío a la rigurosidad de la escritura. Un asesoramiento inmediato a determinados pares, ante una decisión que conlleva costos elevados. La mayoría de las veces, ellos tienen un seguimiento y otra lectura de la realidad. Paso atrás a la obstinación. No interesa inyectarse un suero formal de baño democrático e igualitario. Soluciones de compromisos para un acto de media hora son viables, si se tiene en cuenta el dificultoso año escolar docente, signado por una crisis humanitaria (pandemia). ¿Razones? La oposición machismo-feminismo ha sido reemplazada por el verdadero antagonismo: trabajadores, sean mujeres y hombres, y el capitalismo.
Pedro Pablo Verasaluse



















