"El agua cotiza en Bolsa en Wall Street"
Una pésima noticia para el Mundo: el agua, un recurso que parecía infinito, ahora cotiza en Bolsa, en los Mercados a Futuro de Estados Unidos, y su precio está fijado entre volumen y disponibilidad. Sucede en un mundo donde 2.000 millones de personas no acceden al agua potable, donde las mujeres más pobres son las que pasan la vida acarreando el líquido vital sobre sus espaldas. En este año de pandemia, el acceso al agua dejó expuestos los indignantes niveles de desigualdad en el planeta. No se puede y no se debe poner un valor al agua, como se hace con otros productos básicos comercializados. El agua es de todos, es un bien público, un derecho universal; ninguna persona debe prescindir de este beneficio global. La reciente integración del agua como una mercancía en el Mercado de futuro en Wall Street supone un paso más en el proceso de mercantilización de los bienes comunes de la naturaleza. El Neoliberalismo fomenta en el mundo la apropiación privada de las fuentes de agua, con sus consecuencias de despojo, desmantelamiento y destrucción de las condiciones de vida de las poblaciones globales. El caso del Lago escondido en la Patagonia argentina, donde el ex presidente Mauricio Macri le regaló a su amigo inglés J. Lewis este lago y miles de hectáreas para su explotación (lamentable). El acceso al agua constituye uno de los elementos centrales de las políticas sanitarias; sin el agua sería imposible enfrentar la expansión del coronavirus; en esta pandemia la higiene corporal y el lavado de manos y ropa son elementos indispensables en la estrategia junto al distanciamiento social y al uso de tapabocas para frenar al virus. Hay millones de argentinos que no pueden comprar carne Y medicamentos, menos van a poder comprar agua. No hay que permitir que se comercialice y mercantilice la sed; una de las estrategias del Neoliberalismo es profundizar las crisis en los países para luego mercantilizar las vidas de los habitantes de menores recursos. La capacidad de los gobiernos globales es generar la participación ciudadana en defensa de los recursos naturales (gas, agua, petróleo, carbón) y fomentar la forestación en el mundo con millones de árboles. Así lograremos un mundo mejor para todos, sin pandemias, con igualdad, libertad y dignidad.
Luis Alberto Marcaida
Raúl Colombres 102
San Miguel de Tucumán
Obras en la 24 de Septiembre
Ya en la planificación de las obras de remodelación de Plaza Independencia y ampliación de sus veredas, se notaba que no se había considerado adecuadamente el impacto a futuro que tendría en el tráfico vehicular. Pero ahora ya en su ejecución, son más evidentes estos problemas que afectan en gran medida a los vecinos. Se debería por lo menos intentar minimizar este impacto negativo, pero existen serias falencias en su planificación, desde las inoportunas fechas donde se aceleraron los trabajos (donde el movimiento en el centro es el mayor de todo el año) y los horarios cuando se realizan (hora pico normalmente). Desde la obra cortan el tránsito sin ningún aviso en 24 de Septiembre, generando un caos, ya que esta calle recibe casi todo el tránsito que ingresa al centro desde el oeste, y la única salida que queda es la angosta 9 de Julio. Todo esto ocurre mientras los que deberían controlar, y evitar que se produzca este cuello de botella, brillan por su ausencia. El perjuicio que nos provoca a los que vivimos en la zona es muy grande, para transitar estas cuadras previas al corte perdemos entre 30 y 40 minutos, que en muchos casos significan perder tiempo de trabajo, llegar tarde a reuniones, etc. Somos rehenes de esta situación sin opción de poder evitarla, ni tener aviso previo. Los funcionarios, al explicar los objetivos de estas obras, hablan de "desalentar" el acceso a estas zonas, pero su plan hasta ahora se reduce solamente a obstaculizar el tránsito: ¿Qué nos queda a los que vivimos en la zona y no podemos evitar estas calles?
Francisco Medina
24 de Septiembre 695
San Miguel de Tucumán
A trabajar todos juntos
A la luz de los comentarios que a diario leemos en la prensa escrita y escuchamos y vemos en radio y televisión, por periodistas y diversos analistas políticos, nada de ello no indica que los políticos en el ejercicio del poder estén cumpliendo el mandato otorgado al ser electos; de gobernar ni hablemos, ocupados exclusivamente en los contubernios políticos (tanto en el oficialismo como en la oposición), totalmente desorientados como organizaciones políticas, a tal punto que me hace pensar que si ellos no se ponen de acuerdo hacia adentro menos podrán hacerlo para lograr consensos de gobernabilidad, menos ahora que el momento crítico que estamos atravesando requiere poner todas las iniciativas para sacar al país del profundo pozo en que estamos sumergidos. Es inadmisible y obsceno que los politiqueros devenidos en políticos trenceros estén actuando como tales con la eternidad que falta para las elecciones de 2021 (de medio término) y más aún en el 2023 (presidenciales), teniendo en cuenta de que las necesidades actuales no están resueltas. Que pongan los pies sobre la tierra y actúen ahora cuando las papas queman. Opino que es más constructivo pensar en la gobernabilidad de ahora y resolver los múltiples problemas que nos aquejan a los argentinos (sumados al calvario que está padeciendo la humanidad). En eso tenemos que ocuparnos todos sin distinción ni discriminación social, política, etc. tratando de abriles los ojos, para que todos posemos firmes nuestros pies sobre la tierra y en conjunto busquemos la solución.
Federico Yurcovich



















