Pobres en un país pobre
En un marco de crisis sanitaria, económica y social, la situación de pobreza de los habitantes se refleja en el país. En este escenario de crisis conviven aves de rapiña, que la globalización los mutó en bancos, fondos de inversión, mercados financieros, calificadoras de riesgo que actúan como GPS, asistidas por la industria farmacéutica que es un factor desequilibrante en el contexto de crisis sanitaria. Juntos conforman un complicado engranaje que maniobra orgánicamente, succionando el esfuerzo de los pueblos empobrecidos, en beneficio de los Estados más poderosos, también de las corporaciones financieras que los respaldan, sin descuidar la rentabilidad política y empresarial, transformando a los poderosos en amos de los pobres, y a los deudores en esclavos de sus acreedores (LA GACETA, 15/7/20, “ Planes para la Pospandemia). El inédito contexto mundial desafió las estrategias de la rentabilidad empresarial, transformando los peores lugares y momentos para invertir en un negocio, en los mejores escenarios, con altos rendimientos políticos y empresariales. Por lo tanto la cuestión no pasa por ser rico y poderoso, sino por el descontrolado uso del poder y el exagerado amor al dinero olvidando a Dios, e ignorando al prójimo en su sufrimiento (LA GACETA, 4/8/20, “La Pandemia, los ricos y los pobres”). Coyunturas propias del neoliberalismo, donde los valores supremos son el poder y la economía, encarnada en el culto al dinero, al que ofrendan la vida de los pobres sometiendo a los Estados más débiles. Estos sectores nefastos para la humanidad jamás analizaron que el dinero y el pode generan una falsa seguridad, y cuando llegan a reemplazar a Dios, peligra la convivencia humana, se rompen las relaciones familiares, se olvida el perdón, porque el acreedor sin consideración ejecuta al deudor. La descontrolada carrera en pos del dinero, no les permite ver que es un falso Dios que les exige pleitesía y adoración, que a los ricos no les sirve para vivir como le sirve al pobre.
José Emilio Gómez
Reyes Católicos 112
Banda del Río Salí

















