Cartas de lectores I: Rocío (I)
07 Julio 2021

¿Si hubo caso Erika, por qué no habría caso Rocío? Con los casos Covid, por cada uno detectado se sabía que había ocho o diez más, proporción que cambiaría para el Covid gracias a las vacunas. Para las "Erika" y las "Rocío" lo que se vislumbra es una expansión de la epidemia de la degradación social; y cada una tendrá un nombre, aunque lo ignoremos. ¿Cuántos menores viven en condiciones de desamparo, en situación de sufrir violencia y abuso por parte de sus convivientes directos o algún ajeno, en nuestra provincia, ahora mismo? ¿Cómo los censa el Ejecutivo y sus organismos pertinentes? La Dinayf, los servicios médicos, los ministros de Educación? Los guardadores legales de Rocío están detenidos y no sabremos con qué diligencia el Poder Judicial establecerá responsabilidades y penas acordes. Si la obtuviesen eso no acaba ahí. El gran responsable es el Estado provincial, a mi modo de ver. Un detalle que me pareció el más grave: el abogado de la madre de Rocío dijo que "ella no sabe ni leer ni escribir" (LA GACETA, 04-07). La madre de Rocío es completamente analfabeta. ¿Qué dirían los sucesivos ministros de Educación de la provincia de digamos los últimos 15 años? O 20, para referenciar la entrada de nuestra provincia al tercer milenio. Entiendo que la mayoría de los actuales funcionarios" fueron gobierno" en todo este lapso. ¿Qué chance tiene la progenie de una mujer analfabeta desamparada y excluida del sistema? No hubo escuela para ella, nunca. ¿Cómo creció? ¿Quién la cuidó? A ella no le tocó ninguna de las notebooks que repartieron sucesivas administraciones. Ni tiza ni pizarrón. En septiembre de 2018 LA GACETA publicó un artículo de César Chelala, "La Educación de las niñas combate la pobreza y mejora la salud". Dice Chelala: "En términos generales, la disparidad de género es mayor entre los pobres. Ser niña en una familia pobre se convierte así en una doble desventaja... Las niñas educadas pueden desarrollar habilidades esenciales para la vida, incluida confianza en sí misma, participar de manera más efectiva en sociedad y protegerse mejor de VIH y la explotación sexual, entre las más importantes"; "Una de las mejores formas de reducir la pobreza es aumentar el nivel educativo de los pobres, especialmente las niñas". Recomiendo a los ministros de Educación y Salud la nota y también por qué no a los movimientos feministas, los cuales, para un enfoque más concreto de su lucha, podrían involucrarse en la situación de las niñitas que por diversas razones están excluidas de la escuela. Estas son unas ralas consideraciones para una situación social en descomposición moral que atraviesa todos los estamentos. La indiferencia es peor aún. “La inermidad original del recién nacido humano conviértese así en la fuente primordial de todos los motivos morales". Sigmund Freud, 1895. El desamparo del niño y su llanto de hambre o dolor, que cobran la función secundaria importante en extremo, del entendimiento o comunicación, mueve al sujeto auxiliador al trabajo de la acción específica (dar de comer, abrigar, acunar, curar, cantar, en fin, promover al niño) operación necesaria para cancelar la necesidad y su sufrimiento. ¿Qué vamos a hacer con nuestros motivos morales como conjunto social? Una sociedad que ignora y que es indiferente con sus niños está en peligro, y es peligrosa para los suyos, a la vez.

Evelina Brigitte Nader


pupinader@hotmail.com

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