Leímos en LA GACETA una entrevista al prof. Jorge Bianchi -fallecido hace pocos días-. Excelente persona y docente, especializado en bio y psico estadística, y con el que tuve el placer de trabajar en varias instituciones. Quisiera hacer una aclaración a esa entrevista: En realidad, los discípulos del prof. Dalma (en psiquiatría) en el período citado, fuimos el Dr. Juan Juliá, el Dr. César Zimerman y el suscripto -interinamente a cargo de la materia por fallecimiento del titular-. (Los doctores Warnes y Negrete fueron de una etapa anterior y estaban en el exterior)- Dijo bien Bianchi: el Dr. Pino "se sintió heredero"... (¡porque no lo era!). Él fue designado por la dictadura militar, que nos había dejado cesantes a los docentes de UNT y no solo eso, sino que nos impidieron la presentación en concursos posteriores (nunca pudimos recuperar la cátedra de Psiquiatría de la Facultad de Medicina). El autoritarismo y la persecución eran tan grandes, que el propio prof. Dalma fue obligado -por el rector y el decano- a rectificarse y pedir disculpas, por conceptos verídicos vertidos en clases de Historia de la Medicina (materia de postgrado y carrera de doctorado). Con razón, antes de morir por ese trágico accidente, sus últimas palabras -escuchadas por mí en el hospital Centro de Salud- fueron: "hay que tomarlo con filosofía".
Ángel Eduardo Sánchez Caringelli
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