El grave incidente que puso en riesgo la vida del conocido cantante “Chano” Charpentier colocó sobre el tapete la angustiante problemática (para el enfermo y su entorno familiar) de la salud psicológica de muchísimas personas. La pandemia exacerbó este drama, con una cuarentena interminable y sus desastrosas consecuencias económicas. El caso del joven peluquero tucumano que murió en salta en una confusa situación, también puede encuadrarse en este afligente panorama. Pero ambos hechos son solamente la punta del iceberg de una patología que parece incrementarse día tras día. Monteros no escapa a esta realidad y este fin de semana pasado tuvimos que lamentar un nuevo caso de suicidio de un joven adolescente, seguramente atormentado por los demonios internos de tan cruel enfermedad. El triste hecho, doblemente doloroso por ser una familia conocida de nuestro barrio, es uno más de los numerosos casos que nos colocan en los últimos años al tope de un lamentable ranking de desgracias. Realmente estamos abrumados al ver como nuestras jóvenes vidas se pierden, sin que a nuestras autoridades se les mueva un pelo para tratar de dar un atisbo de solución a un problema que nos desborda totalmente como familia y sociedad. La durísima realidad que estamos atravesando, con toda la carga de frustración y desesperanza que conlleva, está haciendo estragos en nuestros hijos, superando fácilmente sus defensas emocionales y llevándolos lentamente a un doloroso abismo. El cuadro se agrava notoriamente con el incontrolable consumo de drogas, que hoy ya forma parte del paisaje provincial, ante la apatía de la dirigencia política. Es por ello que exigimos a los responsables directos, locales y provinciales, que instrumenten con carácter de urgente la instalación en nuestra ciudad de un departamento de salud mental, abocado a ocuparse exclusivamente de este cuadro sanitario, que en su inmensa mayoría solo tiene respuestas en la medicina privada. Seguramente sobran los espacios físicos para que un equipo de profesionales comiencen a brindar, desde la salud pública, los tratamientos médicos que hoy por hoy son de extrema y acuciante necesidad.
Ricardo A. Rearte
Pasaje Díaz Vélez 66
Monteros















