Horas antes de la final de la Recopa contra Botafogo, Racing Club tuvo un gesto de solidaridad con dos de sus hinchas que fueron víctimas de un violento asalto en Río de Janeiro. Diego Milito y Gustavo Costas visitaron el hospital donde se encuentran internados Gabriel Gago y Cristian Pagani, quienes fueron baleados en una playa de Barra de Tijuca. Además de brindarles apoyo a ellos y a sus familias, les entregaron una camiseta firmada por todo el plantel como muestra de respaldo en este difícil momento.  

El ataque ocurrió mientras los fanáticos disfrutaban de la playa y fueron sorprendidos por dos delincuentes que intentaron robarles una cadena de oro y otras pertenencias. Al resistirse, los agresores abrieron fuego y los hirieron de gravedad. Inmediatamente, fueron trasladados en helicóptero a un hospital cercano para recibir atención médica.  

Gago es quien se encuentra en estado más crítico y deberá ser operado nuevamente. Si su evolución es favorable, se planea derivarlo a un hospital de mayor complejidad para continuar su recuperación. Pagani, en cambio, ya fue intervenido y se encuentra fuera de peligro.  

La noticia generó gran preocupación en Racing, que emitió un comunicado repudiando lo sucedido y expresando su apoyo a los afectados. La dirigencia del club, que viajó con la delegación, se puso en contacto con el consulado argentino para seguir de cerca el caso y brindar asistencia a los heridos y sus familias. Además, médicos del club y el secretario general, Kevin Feldman, se acercaron al hospital para acompañarlos.  

Las medidas de Racing Club ante las situaciones de violencia en Río de Janeiro

Ante los reiterados hechos de violencia sufridos por hinchas argentinos en Brasil, Racing tomó medidas preventivas para evitar incidentes. El club contrató seguridad privada para escoltar a sus simpatizantes en el trayecto al estadio Nilton Santos, luego de lo sucedido en la semifinal de la Copa Sudamericana ante Corinthians, cuando la policía local demoró su ingreso y les impidió ver la primera mitad del partido. En esta ocasión, se organizó un traslado conjunto de los hinchas, ya que los paquetes con entradas incluían el transporte como parte del operativo de seguridad.  

Por su parte, la Conmebol también se pronunció sobre el ataque y exigió mayores medidas de seguridad a las autoridades brasileñas. "Hacemos un llamado a prevenir cualquier acto de violencia y discriminación. Queremos que esta final se viva con pasión y respeto, como una verdadera fiesta del fútbol sudamericano", señalaron en su comunicado oficial.