Lejos de aplacarse, la tensión institucional por la cobertura de vacantes en la Corte Suprema de Justicia crece. En lo que se interpretó como un guiño a la decisión presidencial, el máximo tribunal le tomó juramento ayer a Manuel García-Mansilla, quien ya se incorporó como cuarto vocal. Como contracara, la puesta en funciones de Ariel Lijo se postergó al menos hasta el 6 de marzo. Hay discrepancias entre los jueces supremos sobre la licencia que la Cámara Federal le concedió al magistrado. Para el Gobierno, sin embargo, ambos ya forman parte del máximo tribunal y en esa condición fueron invitados a escuchar el discurso que el presidente, Javier Milei, dará el sábado en la apertura del período ordinario de sesiones del Congreso de la Nación.

García-Mansilla, ya en funciones, y Lijo, a la espera, fueron designados en comisión por el presidente. Esto implica que ambos deben ser ratificados en el cargo por el Senado de la Nación. Este dato suma incertidumbre al conflicto porque la oposición política unificó criterios para cuestionar la resolución firmada por Milei. Unión por la Patria, bloque mayoritario en la cámara alta, había fijado posición por el rechazo desde diciembre cuando la designación por decreto era solo una especulación. En las últimas horas, sumaron críticas los radicales y el PRO. No se descarta que, en la primera quincena de marzo, la cámara alta sea citada para debatir este hierro caliente de la política argentina.

Corte Suprema nacional: Horacio Rosatti le tomó juramento a Manuel García-Mansilla

En medio de esta convulsión política, se abre la ventana de discusión sobre las potestades del Congreso de la Nación para revisar el decreto presidencial. Desde oficialismo dicen que estas son limitadas por no tratarse de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) cuya ratificación parlamentaria es requisito de validez. El nombramiento en comisión, sin embargo, puede ser declarado inconstitucional por cualquier juez federal. En diciembre de 2015, el magistrado Alejo Ramos Padilla rechazó el decreto que había firmado Mauricio Macri nombrando en comisión a los dos miembros actuales de la Corte, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. La medida paralizó la cobertura de vacantes hasta que el Senado ratificó los pliegos de ambos. Ya hay varias presentaciones judiciales de igual tenor que aquella.

Con tres integrantes

Con la puesta en funciones de García-Mansilla, la Corte Suprema ya cuenta con cuatro de los cinco jueces previstos por ley. Desde el último mes del año pasado, cuando se jubiló Juan Carlos Maqueda, el tribunal funcionaba con tres integrantes, lo que imponía pronunciarse por unanimidad o llamar a un conjuez. Este, precisamente, fue uno de los argumentos que usó el Gobierno para apurar las designaciones por decreto.

Con una cautelar buscan frenar las designaciones de Lijo y de García-Mansilla en la Corte

La decisión de recibir el juramento se aprobó en el Acuerdo de Ministros y en el entendimiento de que se encontraban cumplidas todas las formalidades correspondientes. El acto se realizó en el Salón Bermejo del Palacio de Tribunales en presencia de Rosatti, presidente de la Corte; Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, ambos ministros del alto tribunal de Justicia.

Perfil: académico y antiabortista

Manuel García-Mansilla nació en Bariloche, tiene 53 años, está casado y tiene tres hijos. Se graduó de abogado en la Universidad del Salvador y fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral. Es especialista en temas energéticos. Está vinculado al Opus Dei y se declaró en contra del aborto.