La tecnología avanza a pasos acelerados y, con ella, la necesidad de millones de personas de mantenerse conectadas de manera permanente. En ese contexto, revisar el celular apenas se abren los ojos se convirtió en un hábito cotidiano para gran parte de la población.

Según un artículo de la Revista Movi, evitar el uso del teléfono a primera hora del día resulta difícil porque navegar por redes sociales activa la liberación de dopamina, una hormona asociada a la sensación de bienestar. Sin embargo, ese estímulo inmediato puede tener efectos negativos a largo plazo sobre la salud mental.

Entre las principales consecuencias, los especialistas advierten que esta práctica puede provocar ansiedad, ya que al mirar la pantalla al despertar el cerebro entra en un estado de alerta inmediata. Esto incrementa los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y puede condicionar el ánimo desde el inicio del día.

Además, las notificaciones laborales, las redes sociales o las noticias generan una sensación de presión que eleva el estrés y puede marcar el estado emocional durante varias horas. A esto se suma el impacto en el ciclo del sueño: de acuerdo con el portal de divulgación científica BrainFacts, la luz azul artificial que emiten los celulares altera los ritmos naturales de sueño y vigilia.

Otro de los efectos señalados es el aumento de la procrastinación. Según la compañía de healthcare Advisory Board, la dopamina que se libera al usar el celular al despertar dificulta la transición hacia actividades más relevantes, lo que termina reduciendo la productividad general.

Frente a este escenario, los especialistas recomiendan evitar el uso del celular durante los primeros 30 minutos después de despertarse. En su lugar, sugieren realizar ejercicios de respiración, beber agua, planificar las actividades del día, estirarse o permitir que la luz solar ingrese al ambiente. Estas acciones ayudan a que el cerebro despierte de manera progresiva y natural, sin estímulos forzados, y favorecen la salud emocional.

El impacto en la salud visual

El uso temprano y prolongado del celular también tiene consecuencias físicas. Según un informe de la Asociación Estadounidense de Optometría (AOA), la exposición a la luz azul de las pantallas puede desencadenar distintos problemas visuales, entre ellos fatiga visual digital, ojos secos, irritación ocular, visión borrosa, trastornos del sueño, dolores de cabeza y molestias en el cuello y los hombros.

Ante la presencia de estos síntomas, la AOA recomienda consultar a un médico optometrista para una evaluación profesional.

Consejos para proteger la vista del uso del celular

Para prevenir molestias y posibles complicaciones, la Asociación Estadounidense de Optometría difundió una serie de recomendaciones orientadas a regular el uso del celular y otros dispositivos electrónicos. Entre ellas, se destaca la importancia de apagar los dispositivos al menos una hora antes de acostarse.

También sugieren aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos de uso, apartar la vista de la pantalla y mirar un objeto ubicado a 20 pies de distancia (aproximadamente seis metros) durante 20 segundos, lo que favorece el parpadeo y reduce la tensión ocular.

Otras recomendaciones incluyen mantener una distancia cómoda con el dispositivo, utilizar la función de zoom en lugar de acercar el celular a los ojos y adaptar el equipo a las necesidades personales mediante filtros antideslumbrantes que reduzcan la emisión de luz azul.

Si bien el celular es una herramienta clave para el trabajo y el entretenimiento, los especialistas coinciden en que su uso debe ser equilibrado y no convertirse en el eje central de la vida cotidiana.