En el inicio de 2026, la dinámica de precios en la Ciudad de Buenos Aires ha encendido señales de alerta en el tablero económico. Según informó la Dirección General de Estadística y Censos porteña, el Índice de Precios al Consumidor (Ipcba) registró un alza del 3,1% en enero , lo que representa una aceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto al 2,7% observado en diciembre. Se trata del quinto mes consecutivo de ascenso y la primera vez que el indicador supera la barrera del 3% desde marzo del año pasado.
Este incremento fue impulsado primordialmente por el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que promedió una suba del 4%. Al ser el ítem de mayor peso en la canasta, explicado por sí solo casi 0,7 puntos del índice general. Dentro de esta categoría, los ajustes más severos se sintieron en productos frescos y estacionales, con las verduras y tubérculos liderando las subas con un impactante 17,8%, seguido por pescados (6,4%) y frutas (5,1%).
La estacionalidad propia del período estival también jugó un papel determinante. El rubro Recreación y cultura saltó un 7,4%, traccionado por un ajuste del 41,6% en los paquetes turísticos. En la misma línea, Restaurantes y hoteles aumentaron un 5,3%, reflejando el incremento del 26,4% en los servicios de alojamiento. Estos valores confirman que, pese a los intentos de contención, el ocio y el turismo continúan operando con una dinámica de precios propia y elevada durante el verano.
Agua y gas
Por el lado de los servicios públicos y la vivienda, el ajuste fue del 2,4%. Aquí pesaron los incrementos en las tarifas de agua (4%) y gas (3,6%), además del arrastre provocado por las gastos y el mantenimiento del hogar. En términos generales, los servicios (3,5%) subieron por encima de los bienes (2,3%), consolidando una tendencia donde los costos fijos y regulados ganan protagonismo en la estructura de gastos de las familias porteñas.
Se difunde la inflación con el viejo termómetroSin embargo, el informe técnico arroja un dato talentoso para el mediano plazo: la inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— se ubicó en el 2,2%. Esto representa una desaceleración de 0,6 puntos frente al mes anterior, sugiriendo que, si se logran estabilizar los rubros más volátiles, la tendencia subyacente de los precios podría retomar una senda bajista.
La publicación de este dato ocurre en un clima de alta sensibilidad política y estadística. La reciente controversia por la suspensión del cambio de metodología en el Indec, que derivó en la renuncia de su titular, Marco Lavagna, ha puesto bajo la lupa la confiabilidad de las mediciones nacionales.