Hay un estado en la tercera edad que se caracteriza por cambios emocionales y estados de pasividad relacionados con la depresión. Como suele considerarse una etapa normal de la vida y el envejecimiento, hay una gran tendencia a restarle importancia. Pero lo cierto es que, también en la tercera edad, la salud mental debe cuidarse, protegerse y atenderse.
¿Por qué adoptar un gato? Ventajas para tu salud mental en el Día del GatoLa vejez trae consigo cambios en los ritmos de la vida, las rutinas, los vínculos y también en la percepción que las personas tienen del resto e incluso de sí mismas. Es habitual que en la tercera edad las personas empiecen a sentirse solas, por lo que el acompañamiento se vuelve fundamental. Hablar de salud mental en todas las etapas de la vida sigue siendo un compromiso con el bienestar integral de la persona, incluso durante los últimos años.
Cambios característicos en la salud mental en la tercera edad
Con el paso del tiempo, suelen llegar las pérdidas y, por ende, los cambios de rutina y las nuevas emociones. El luto es uno de los hitos que más puede marcar a las personas, porque constituye la caída de uno de los pilares emocionales. Extrañar a personas del pasado, durante esta etapa de la vida, también se vuelve moneda corriente. Es importante combatir la sensación de estorbo o de invisibilidad que suelen adquirir los adultos mayores.
El aislamiento social también es otro comportamiento característico. Las personas, después de los 60 años, dejan de trabajar o pueden tener sus primeros problemas de movilidad. La salud física se ve afectada y, por ende, también su independencia, lo que los lleva a sentirse como una carga. Por último, las heridas emocionales no trabajadas empiezan a pesar de una manera diferente.
Salud mental: cómo acompañar a las personas mayores
- Ayudales a mantener sus rutinas de alimentación, sueño y aseo para evitar complicaciones en la salud, tanto física como mental.
- Dedicales tiempo real: llamalos, visitalos, usá el contacto físico afectivo en caso de que lo permitan para que se sientan escuchados e integrados.
- Motivalos a mantenerse en movimiento, según sus capacidades: caminar, hacer estiramientos suaves o ejercicios de equilibrio.
- Fomentá el sentido de utilidad pidiéndoles ayuda con alguna tarea, sin importar que parezca sencilla, porque saberse útiles reduce la sensación de soledad y de ser una carga.