La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, lanzó una severa advertencia sobre la fragilidad de la economía mundial ante la escalada bélica en Medio Oriente. Durante una conferencia en Tokio, la economista instó a los gobiernos a fortalecer su capacidad de respuesta frente a escenarios de extrema volatilidad. "Mi consejo es que piensen en lo impensable y se preparen para ello”, sentenció.
El canal de transmisión: el petróleo
Según el organismo, el riesgo más inmediato reside en el mercado energético. Georgieva detalló la fórmula de impacto que el FMI maneja internamente: un aumento sostenido del 10% en los precios del petróleo añade, en promedio, 40 puntos básicos (0,4%) a la inflación global y recorta entre un 0,1% y 0,2% el crecimiento del PBI mundial.
Este fenómeno amenaza con profundizar la estanflación en regiones vulnerables, combinando una desaceleración de la actividad con una renovada presión sobre los precios. El organismo ya se encuentra recolectando datos para cuantificar este impacto en su próximo informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), que se presentará a mediados de abril.
La receta del FMI
Ante este escenario de incertidumbre, Georgieva recomendó a los responsables de las políticas económicas concentrarse en tres pilares:
1- Fortalecer las políticas fiscales y monetarias para absorber shocks externos.
2- Reforzar marcos normativos para mantener la confianza de los mercados.
3- Actuar con rapidez ante los cambios drásticos del contexto internacional, priorizando el crecimiento impulsado por el sector privado.