La Justicia dio hoy un paso clave en la causa por presuntas dádivas que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Por orden del juez federal Ariel Lijo, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) allanó la sede de la TV Pública para secuestrar los contratos de Marcelo Grandío y su productora "Imhouse".
El objetivo fue determinar el vínculo comercial del periodista con el Estado, luego de que se denunciara que él financió los vuelos privados del funcionario a Uruguay.
En simultáneo, la empleada del bróker aeronáutico que gestionó el viaje, Vanesa Tossi, comenzó a declarar en los tribunales de Comodoro Py. Bajo juramento, Tossi ratificó la versión de su jefe, Agustín Issin: el viaje de regreso de Adorni desde Punta del Este fue abonado por Grandío.
Según fuentes judiciales, la testigo precisó que ella misma coordinó la venta y el cobro con el periodista.
La declaración de Issin el día anterior fue demoledora para la defensa del funcionario. El bróker detalló que el tramo de ida se facturó a la productora "Imhouse" a través de la operadora "Alpha Centauri", mientras que el regreso fue pagado por Grandío directamente a su firma, Jag Executive Aviation.
El pago se realizó de forma manual: un hombre identificado como “Horacio” entregó el dinero en efectivo a la secretaria Tossi. El costo total del servicio se redujo a 3.000 dólares gracias a que se aplicó la modalidad de "pata vacía" (aprovechar asientos libres de otros vuelos). Como prueba, Issin entregó chats de WhatsApp donde consta la confirmación del ingreso del dinero y la logística del viaje.