Las grandes y medianas empresas productoras de biodiesel en la Argentina respiraron más aliviadas ayer, al igual que las petroleras, después de conocer la decisión del Gobierno de liberar el precio de los combustibles, hecho materializado en el Boletín Oficial con la firma de Guillermo Moreno.

Es que el congelamiento de los precios de los combustibles de los últimos meses incluyó al biodiesel, con el que se corta al gasoil en una proporción del 7% y cuyo valor debió actualizarse mensualmente sobre la base de una fórmula que tiene como su principal componente al precio del aceite de soja. Desde enero, los valores de la oleaginosa -y de su derivado, el aceite- crecieron escalonadamente hasta que se replegaron en parte en marzo, tras el sismo en Japón que afectó a los mercados.

Pero en el período, las empresas, entre ellas Bunge, Louis Dreyfus y las nacionales Vicentín y Aceitera General Deheza, entre otras, no pudieron subir su precio de venta a las petroleras.

Pese al repliegue del valor en marzo, si se calcula hoy el precio del biodiesel, el resultado arroja para abril una suba del 19,1% respecto del precio de diciembre, el último publicado por la Secretaría de Energía, responsable de la actualización. La fórmula da un resultado de $ 5.084 para la tonelada de biodiesel para abril, contra los $ 4.268 por tonelada de diciembre. La resolución 46/11 derogó una anterior de Comercio Interior, que obligaba a retrotraer los precios de los combustibles al 28 de enero.