El jueves pasado se realizó en la sede de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán una "Jornada Técnica sobre Legumbres Invernales", que contó con la participación de una gran cantidad de técnicos y productores interesados en esta nueva alternativa invernal, que en este caso es el garbanzo, dijo Oscar Vizgarra, técnico de la Sección Granos de dicha institución de investigación.

Para la región del Noroeste Argentino (NOA), el garbanzo constituye una alternativa de diversificación en lo que respecta a cultivos invernales, ya que hasta el presente se viene utilizando fundamentalmente el trigo y esporádicamente el cártamo.

Si analizamos la situación en Tucumán, se puede destacar un importante crecimiento de las superficies sembradas a partir de 2004 en adelante, cuando ese año se sembraron unas 250 hectáreas.

En 2008 se llegó a producir alrededor de 2.500 hectáreas y en la campaña 2009, Tucumán superó las 5.000 hectáreas, con superficies similares en 2010, lo que muestra que los productores se encuentran decididos a llevar adelante esta alternativa productiva, apuntó Vizgarra.

La provincia tiene condiciones agroecológicas favorables para el cultivo de esta especie invernal, y una buena prueba de ello son las superficies que se están sembrando a la fecha. Sólo restaría que los mercados y las condiciones ambientales durante el invierno acompañen al productor.

El cultivo del garbanzo representa "otra alternativa para realizar en el invierno, pero no como sustituto del trigo en toda el área", que normalmente comprende nuestra provincia y su zona de influencia. "El garbanzo es solo una alternativa más, con un mercado que puede ser muy sensible a una oferta muy grande y, por ende, puede complicar el futuro si todos los productores se lanzan a sembrar y quieren reemplazarlo al trigo", advirtió el investigador de la Eeaoc.

Vizgarra recordó que el trigo es un cultivo invernal por excelencia y de gran importancia económica para la región y el país, mientras que "el garbanzo es un nicho que se debe aprovechar".

Balance académico

El objetivo de la "Jornada Técnica sobre Legumbres Invernales" fue el de informar los resultados obtenidos de los ensayos de garbanzos realizados en la campaña 2010, en cada uno de las secciones de apoyo, cómo herbicidas, bioestimulantes, suelos, calidad de semillas, control de plagas, análisis de costo, etc.

"Si bien los resultados entregados durante la charla fueron exclusivamente sobre garbanzo, le dimos el nombre a este taller de ?Legumbres de Invierno? porque estamos convencidos de que en el futuro van a incorporarse otras legumbres como habas, lentejas y mungo".

En lo que respeta a las variedades, las más sembradas son el "norteño" y "canarito S156", que es de un ciclo un poco más largo. También existen otras variedades conocidas como "sauco" y "mexicano".

Manejo del cultivo

Como manejo se recomienda "no repetir el cultivo por más de tres años consecutivos", para evitar las patologías radiculares.

En "siembra directa", el cultivo más apropiado para utilizar como rastrojo es el maíz o el sorgo, o sembrar sobre pasturas de gramíneas.

La distancia de siembra es de entre 52 centímetros (cm) y 70 cm, con una densidad de 12 a 14 semillas por metro líneal, lo que equivales a entre 100 kg/ha y 120 kg/ha de semilla, colocadas a una profundidad 5 cm. Es importante tratar las semillas con un fungicida, además de utilizar inoculantes.

El cultivo del garbanzo prospera con un índice de precipitación de entre 300 milímetros (mm) y 350 mm en todo su ciclo, pero se recomienda que no le falte humedad en floración y llenado de grano.

Para lograr buenos rendimientos, es necesario realizar entre tres a cuatro riegos, teniendo la precaución de "no mojar el cuello de la planta para evitar problemas de hongos de suelo". La utilización de equipos modernos de riego por aspersión en cultivos extensivos, requiere la sistematización de suelos para evitar encharcamiento y permite trabajar en plano, sobre mínima labranza o siembra directa.