Los productores de arándanos de Tucumán respiraron aliviados cuando verificaron que las fuertes heladas provocaron pocos daños.
"Las heladas no afectaron la producción de la próxima campaña. Se observaron daños sobre la fruta de otoño que normalmente se comercializa en el mercado interno", reconoció Eduardo Gallo, presidente de la institución empresaria.
"Las variedades más precoces se encontraban en proceso de floración, con muy poca o escasa presencia de frutos recién formados; para el resto de las variedades, su estado fenológico era de ?yema hinchada? en algunas, y ?yemas dormidas? en otras". Por lo tanto, dijo Gallo, se puede señalar que "estas heladas se dieron en forma temprana, no afectando el potencial productivo" de la próxima campaña; "sí se podrá producir un retraso en el inicio de la floración".
Muy distinto es el panorama entre los frutilleros, donde unas 200 hectáreas fueron muy afectadas. Uno de ellos es el caso de Domingo Rubén Argente, quien sufrió graves daños entre el 70% y 80% de sus plantaciones. "Las heladas se llevaron una buena parte de mis frutillas. Los daños, hablando de otros productores, se registraron inclusos en fruta bajo cubierta", describió. "Sin embargo, la planta se puede recuperar, volver a florecer y hacer nueva fruta; hay que esperar; espero que los precios nos ayuden a recuperarnos de estas pérdidas", reflexionó.