La Estación Experimental Obispo Colombres, a través de su sección Caña de Azúcar, informó que la estimación que se obtuvo a través de un estudio pormenorizado de todos los lotes plantados en la provincia, con imágenes satelítales y el chequeo a través de verdades de campo, podría ser de 1,29 millón de toneladas de azúcar.
La estimación realizada depende mucho de lo que pueda suceder, de ahora en más, con las condiciones climáticas que se den en la provincia en todo el transcurso de la zafra que recién inicia.
Un factor importante a tener en cuenta son las heladas que se pueden dar, tanto de manera temprana durante los días que quedan de mayo y junio, o en heladas tardías que se dan a finales del invierno.
Los estudios realizados por la centenaria institución de investigación agrícola informan que si las heladas son suaves o moderadas, las pérdidas pueden ser de casi 100.000 toneladas.
Otro factor importante a tener en cuenta es que los cañaverales no sufran las consecuencias del fuego. Es por ello necesario que "se tomen todos los recaudos posibles para evitar el ingreso del fuego a los cañaverales" para que no se deba recurrir a realizar una cosecha lo mas rápido posible, evitando mayores pérdidas.
Además, se recomendó trabajar en los campos para que el fuego que se pudiese originar en fincas aledañas, banquinas de rutas o caminos, de manera accidental o intencional, no ingresen a las plantaciones.
También se debe seguir trabajando para generar la suficiente conciencia en la población, y en los productores, de que el fuego no sólo ocasiona daño a la producción en si, sino un grave perjuicio al medio ambiente.