Cómo llega el oficialismo a las PASO en Tucumán

Es probable que el martes Massa encabece un acto de cierre de campaña en la provincia.

EN LA BANDA. Sergio Massa visitó hace unos días la provincia en un acto que contó con el gobernador Juan Manzur, el gobernador electo Osvaldo Jaldo y los candidatos a diputados por el oficialismo. EN LA BANDA. Sergio Massa visitó hace unos días la provincia en un acto que contó con el gobernador Juan Manzur, el gobernador electo Osvaldo Jaldo y los candidatos a diputados por el oficialismo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO

A nueve días faltan de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), las coaliciones que competirán el domingo 13 despliegan sus estrategias con el fin de perfilar las candidaturas presidenciales rumbo a las generales del 22 de octubre. La campaña se ha montado en medio de la apatía generalizada, la incertidumbre por el rumbo de la economía y las pujas internas naturales para definir los protagonistas de las presidenciales. En el caso de Tucumán, la vara ha quedo demasiado elevada si se toma en cuenta que el Frente de Todos, hoy Unión por la Patria, ha obtenido 612.000 votos, a casi 22 puntos porcentuales de diferencia de Juntos por el Cambio. ¿Puede repetirse la historia? Las internas difieren demasiado de lo que han sido los comicios provinciales. En el caso del oficialismo, el combustible no alcanza para obtener el mismo resultado.

El desgaste ha sido inmenso. Los que llegaron a un cargo electivo todavía están sintiendo el impacto financiero de una batalla electoral en la que se ha destinado millones de pesos. Y no sólo en la del 11 de junio, sino también en la previa de la suspendida convocatoria del 14 de mayo. Los heridos, en tanto, están reclamando contención. El agua bendita en el peronismo es poca para tantos fieles que han quedado en el camino. Tanto el gobernador actual, Juan Manzur, como el gobernador electo, Osvaldo Jaldo, han prometido al precandidato presidencial Sergio Massa que Tucumán seguirá siendo un bastión justicialista y que lo acompañará en todos los turnos electorales de este año. Los escenarios son múltiples.

1- La situación económica y social actual es compleja. En un escenario de esa naturaleza, las chances del oficialismo dependen, en gran medida, de que el aparato partidario se encienda y de que alcance una velocidad lo suficientemente alta para ser competitiva. En el peronismo observan con preocupación que, frente a un desgaste natural de la estructura, la oposición aprovechó la oportunidad para darle pelea. Sucedió el 14 de noviembre de 2021 cuando el entonces Frente de Todos, como Rossana Chahla a la cabeza de la lista de diputados, obtuvo una victoria por 406.000 votos contra los 385.000 sufragios que recolectó Juntos por el Cambio, que llevó a Roberto Sánchez como principal postulante. La diferencia había sido de dos puntos porcentuales, en un año en el que la interna entre Manzur y Jaldo fue feroz.

2- Una campaña a pata y pulmón. Algunos dirigentes territoriales comentan que les bajaron línea desde la conducción política e institucional tucumana de activar toda la maquinaria de reclutamiento de fiscales de mesa, contención de dirigentes locales y diseño de la logística propia de cada elección. Hay un problema que no es menor: esa misión deberán llevarla a cabo con el mínimo de recursos posible. Nadie sabe si es que el combustible aparecerá porque, de no suceder eso, el aparato no marchará a la velocidad deseada.

3- Dentro del oficialismo hay una fría interna que no termina de diluirse. La desconfianza entre dos sectores claramente diferenciados ha quedo en evidencia el sábado pasado, durante el acto en Banda del Río Salí, en el que no participó gran parte de la estructura dirigencial justicialista. Hubo ausencias notorias de intendentes, legisladores, comisionados rurales y concejales.

4- El manzurismo prepara un acto para la semana que viene. Según trascendió, la convocatoria será el martes que viene, en el complejo deportivo de la filial Tucumán de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), un gremio que lleva a su titular, Renée Ramírez, dentro de la oferta electoral para diputados nacionales por la provincia. Un indicio de que ese mitin puede ser un cierre de campaña con la presencia de Massa en Tucumán fue la presencia de Héctor Daer, secretario general de ese sindicato y de la Confederación General del Trabajo (CGT) durante el acto del sábado pasado.

5- El viaje de esta semana de Manzur y de Jaldo a Buenos Aires tuvo un impacto fundamental a la hora de encarar el último tramo de la campaña. Esta vez el gobernador no se autodenominó como jefe de campaña, mientras el actual titular de la Legislatura propició la movilización de sus referentes de la sección electoral del Este al acto bandeño. Poco se sabe acerca de las conversaciones entre ambos durante su estadía en Buenos Aires, mucho menos de lo que dialogaron durante las casi dos horas de vuelo de regreso de ayer a la tarde hacia esta ciudad. Sí se sabe que Tucumán debe respaldar, abiertamente, la postulación del ministro de Economía y precandidato presidencial por Unión por Tucumán. En esto no sólo hay una señal de pertenencia a ese proyecto, sino también una necesidad financiera de seguir cerca del líder del Frente Renovador durante la transición institucional rumbo al recambio del 29 de octubre.

6- La visita de Juan Grabois, el otro precandidato presidencial de Unión por la Patria, durante este fin de semana permitirá al oficialismo local saber quiénes optarán por seguir al líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos y no apoyar a Massa. Grabois viene sosteniendo que la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner no dijo públicamente que hay que apoyar a Massa. “En política no existe la obediencia debida; existen las convicciones”, remarca el abogado y escritor. Este sábado también habrá una movilización de dirigentes capitalinos. Será durante un encuentro, con locro mediante.

7- La conflictividad, otro factor que se cuela en la previa a las PASO. Los gremios docentes fueron al paro. De nada sirvió el diálogo que el gobernador electo mantuvo con agrupaciones y con sindicatos del sector. La falta de respuestas a las demandas salariales derivaron en un impensado conflicto. En el sector de la sanidad también hay malestar por la falta de reglamentación de la nueva ley de carrera sanitaria. El personal de la salud espera respuestas de la Casa de Gobierno que impliquen no sólo una mejora en las remuneraciones, sino también una jerarquización del personal.  Como si esto no fuera suficiente, los choferes de colectivos preanuncian medidas de fuerza para el próximo lunes porque los empresarios no abonaron los sueldos. Esto también es un factor que cambia el humor de la sociedad.

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