Los cultivos de granos sortearon una etapa crítica por efecto del clima y esperan más lluvias

La campaña de granos gruesos ha transcurrido mayormente en condiciones regulares hasta el momento. Diferencias en las siembras de diciembre y de enero en soja. Dos realidades en los cultivos de maíz.

HACE FALTA LÍQUIDO. El período crítico de la soja se centra principalmente en el llenado de los granos, que demanda niveles significativos de agua. Gentileza Oscar Ricci HACE FALTA LÍQUIDO. El período crítico de la soja se centra principalmente en el llenado de los granos, que demanda niveles significativos de agua. Gentileza Oscar Ricci
24 Febrero 2024

Según un informe realizado por técnicos de la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, luego de la recorrida realizada en estos días en los campos de granos tucumanos, la campaña de granos gruesos 2023/24 en la provincia ha transcurrido mayormente en condiciones regulares hasta el momento, a pesar de algunos lotes que presentan recursos hídricos más limitados por menor aporte de precipitaciones.

Aunque las lluvias estuvieron ligeramente por debajo de los valores históricos en la provincia y sus zonas circundantes, permitieron la siembra oportuna de cultivos como la soja y el maíz. Sin embargo, desde fines de enero y hasta mediados de febrero, se experimentó un período de sequía que coincidió con temperaturas extremas, superando en algunos casos los 40°C.

A pesar de estos desafíos climáticos, tanto los cultivos de soja como de maíz lograron sortear esta etapa crítica, posiblemente gracias a una adecuada acumulación de agua en el perfil del suelo.

José Sánchez, coordinador del Proyecto Soja, dijo que los cultivos de soja sembrados en diciembre han completado la floración y, en general, mantienen un buen estado sanitario. No obstante, se observan diferencias en su estructura debido a las variaciones en las precipitaciones dentro de la región sojera de la provincia.

Sánchez destaca que las siembras más tardías, realizadas en enero, o los lotes menos beneficiados por las lluvias, presentan desafíos como problemas de malezas y “escapes” de estas últimas. Aunque las recientes precipitaciones de mediados de febrero podrían indicar una normalización en el suministro de agua, se señala la necesidad de precaución, ya que la soja comenzará pronto la fase de llenado de granos, donde podrían surgir problemas adicionales como plagas insectiles (picudo negro, complejo de chinches y orugas), enfermedades (roya asiática, manchas de hoja, enfermedades de fin de ciclo) y eventos climáticos adversos.

El investigador resalta que, a pesar de las condiciones actuales, queda un largo trecho por recorrer, recordando que el período crítico de la soja se centra principalmente en el llenado de los granos, que demanda niveles significativos de agua. Monitorear de cerca estos aspectos será esencial para garantizar el éxito de la campaña en los meses venideros.

Por su parte, Daniel Gamboa, coordinador del Proyecto Trigo y Maíz, dio un detallado análisis tras su recorrido por las zonas norte y este de la provincia diciendo que los lotes de maíz presentan dos realidades bien marcadas.

Los maíces sembrados en diciembre, tras la cosecha de la soja, se encuentran en floración y comienzo de llenado de grano. En contraste, señala que los sembrados en enero, dependiendo de las lluvias, están en etapas más tempranas, en prefloración, con menor desarrollo y algunos problemas de malezas.

Gamboa destaca que nada está definitivo y subraya la urgencia de lluvias para obtener rendimientos compensatorios.

Es crucial resaltar que, hasta el momento, nada está definitivamente establecido, y la necesidad de lluvias es urgente. La llegada de precipitaciones sería fundamental para mejorar las perspectivas de rendimiento y mantener la viabilidad de los cultivos. Es notable mencionar que la presencia de humedad en los perfiles del suelo al momento de la siembra ha permitido a los cultivos superar los desafíos climáticos adversos de enero sin dificultades significativas en algunos lotes, puntualizó el especialista.

Gamboa resaltó la importancia de haber llegado a la siembra con perfiles cargados de humedad, lo que permitió a los cultivos superar tales baches climáticos adversos de enero sin dificultades en algunos lotes.

También se debe mencionar la irregularidad de las precipitaciones tanto en intensidad como frecuencia y altas temperaturas que afectaron algunas localidades que ya presentan pérdidas irreversibles. Además, agregó que una fuerte presión de plagas de difícil control potenciadas por las temperaturas y puentes verdes también hizo daños severos en algunas zonas.

El profesional también hizo hincapié en que específicamente en la zona sur de Tucumán, se observa fuertemente la presencia de chicharrita del maíz, donde algunos lotes de maíz se encuentran completamente perdidos.

En resumen, la situación actual de los cultivos de maíz refleja la necesidad urgente de lluvias, así como los desafíos persistentes relacionados con la irregularidad climática y la presión de plagas. La estabilidad futura de los cultivos dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas y de la capacidad de controlar estas amenazas.

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