Osvaldo Jaldo: “Los ATN no son un premio ni compran nada; son de las provincias”
El reparto de asistencias por parte de la Casa Rosada reavivó la discusión de los fondos que, legalmente, corresponden a los distritos subnacionales. El gobernador de Tucumán afirmó que lo recibido es parte de una deuda mayor que la Nación hay mantiene con la provincia.
ACUERDOS INSTITUCIONALES. Los ATN reaparecieron justo en la previa al debate en el Congreso. Los gobernadores aliados sacaron ventaja.
En los últimos días, varios gobernadores estuvieron en la mira de la opinión pública, luego de que el Gobierno nacional distribuyera Aportes del Tesoro Nacional (ATN), en la previa del debate parlamentario del Presupuesto 2026 y de la Ley de Modernización Laboral. Uno de ellos fue el tucumano Osvaldo Jaldo que, de acuerdo con las planillas oficiales, su alineamiento institucional con la Casa Rosada posibilitó que Tucumán recibiera unos $ 20.000 millones en aquellos aportes. Y aquí, el propio mandatario hace una aclaración: son fondos que corresponden a las provincias, pero que la decisión política de distribuirlos corresponde al Gobierno nacional.
Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) están previstos en la Ley de Coparticipación Federal y tienen como objetivo atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales. Habitualmente ocurre que la recaudación no se distribuye en su totalidad en el período fiscal anual. Cuando esto sucede, si bien el gobierno nacional no puede destinar los recursos a otros fines, los fondos no distribuidos disminuyen el gasto nacional y por ende pasan a formar parte del resultado fiscal (aumentan el superávit o disminuyen el déficit).
“Nadie debe perder de vista que los ATN son recursos de las provincias que son administrados por el Gobierno nacional. Entonces, cuando se transfiere un aporte de esta naturaleza, está devolviendo la plata que le corresponde a cada provincia”, afirmó a LA GACETA el gobernador tucumano. Aclaró, al mismo tiempo, que es decisión política del poder central otorgar ATN. De hecho, es el Ministerio del Interior el encargado de asignarlos.
Según los cálculos oficiales, los $ 20.000 millones que se recibieron son a cuenta de lo que la Nación adeuda a Tucumán, en particular. En principio, ese endeudamiento triplica a aquella cifra.
“La ley es muy clara: los ATN son para obras de emergencia hídrica, canalización y limpieza, programa prelluvia o trazas camineras, entre otros”, señaló el mandatario a nuestro diario. En virtud de la polémica desatada por el reparto, Jaldo fue enfático: “los ATN no son un premio, ni se compra nada; son fondos de las provincias”. En la Casa de Gobierno indican que la votación del Presupuesto es una muestra de que la Provincia acompañará en la medida que se consensuen acciones con la Rosada, pero que no avanzarán ni contra los discapacitados ni contra el financiamiento de la educación universitaria. En ese aspecto, el gobernador fue contundente: “no hay que equivocarse ni en el concepto, ni en el destino de los ATN, mucho menos en lo político. Nos están devolviendo plata”.
De gestión en gestión
Al analizar la ejecución del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional según las distintas gestiones de gobierno nacional, se observan diferencias significativas en el grado de utilización de los recursos disponibles. En este marco, el gobierno que menor proporción de los ATN distribuyó fue el correspondiente al primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, que ejecutó apenas el 7% del fondo, indica un informe elaborado en conjunto por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y Politikon Chaco. En el extremo opuesto, el gobierno de Alberto Fernández registró el mayor nivel de distribución, con casi el 90% del total, explicado en gran medida por las necesidades extraordinarias derivadas de la emergencia sanitaria durante la pandemia.
En la distribución entre provincias, el carácter discrecional del Fondo de ATN está influida por consideraciones políticas. Esto suele traducirse en un mayor flujo de recursos hacia provincias alineados con la Nación o hacia aquellos con los que se mantienen negociaciones circunstanciales. Así, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la distribución favoreció de manera significativa a provincias como Buenos Aires, Neuquén, La Rioja y Santa Cruz. En los mandatos de Cristina, Buenos Aires recibió una proporción superior a la que le habría correspondido bajo criterios automáticos, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue la principal perjudicada. La distribución de ese período estuvo, parcialmente, condicionado por la adhesión al programa Federal de Desendeudamiento, ya que los ATN fueron girados principalmente a provincias que estaban dentro de ese programa, produciendo así un nueva discrecionalidad dentro de la ya reinante en el esquema de reparto.
Durante la gestión de Mauricio Macri se modificó el mapa de provincias beneficiadas, pero sin alterar el carácter discrecional del esquema. La Ciudad de Buenos Aires continuó siendo desfavorecida, incluso con un gobierno nacional afín, mientras que Jujuy recibió una mayor proporción de fondos y San Juan y Formosa registraron transferencias muy bajas o inexistentes.
En el gobierno de Alberto Fernández se retomó el sesgo observado en etapas previas: La Rioja y Santa Cruz volvieron a ubicarse entre las más beneficiadas, la Ciudad de Buenos Aires continuó relegada y la provincia de Buenos Aires mantuvo una participación acorde a su peso relativo. Asimismo, se observa una mayor priorización de provincias del norte del país, entre las que se destacan Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Formosa. También la pandemia de la Covid tuvo un peso específico desde 2020.
Finalmente, durante la gestión de Javier Milei se observa un quiebre respecto del patrón histórico, ya que Buenos Aires dejó de ser la principal beneficiaria. El factor central de distribución, dado el nuevo mapa político, estuvo en la necesidad de alianzas con gobernadores, donde los ATN compensaron, aunque parcialmente, el recorte de otras transferencias presupuestarias.




















