LA FIRMA. Trump encabezó el lanzamiento de su “Junta de Paz”
El presidente estadounidense Donald Trump inauguró en Davos su “Junta de Paz”, en presencia de una veintena de dirigentes, en el que se proyecta como un pacificador global pese al escepticismo que despierta el plan con el que busca reescribir el orden mundial.
Washington aprovechó para presentar sus planes para una “nueva Gaza” que en tres años convertiría el devastado territorio palestino en un lujoso complejo de rascacielos junto al mar. También se reunió con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, que anunció haber alcanzado un acuerdo con Trump sobre las garantías de seguridad estadounidenses en un eventual escenario de posguerra.
El jefe de Estado ucraniano anunció que los documentos de la propuesta de acuerdo para detener casi cuatro años de guerra iniciada con la invasión rusa “están casi, casi listos”. Pero reconoció que todavía no está resuelto el espinoso tema de la gestión del este de Ucrania, parcialmente ocupado por Rusia. “Todo gira en torno a la parte oriental de nuestro país. Este es el problema que aún no hemos resuelto”, indicó a periodistas en Davos.
Zelenski reconoció que el apoyo de Trump es indispensable, sobre todo porque Europa, “en lugar de convertirse en una verdadera potencia global, sigue siendo un hermoso pero fragmentado caleidoscopio de pequeñas y medianas potencias”. “Europa parece perdida intentando convencer al presidente estadounidense de que cambie”, añadió, y sugirió que habrá una reunión trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos esta semana.
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, viaja este jueves a Rusia junto al yerno de Trump, Jared Kushner, para reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin. Cuando los periodistas le preguntaron qué mensaje quería transmitir a su homólogo ruso, Trump dijo: “la guerra debe terminar”.
Tras un discurso en el que pasó revista a la situación en Gaza, Irán, Ucrania o Venezuela, Trump firmó el acta que crea la Junta de Paz, en compañía de presidentes como el argentino, Javier Milei, y el paraguayo Santiago Peña.
Para acceder a un puesto permanente en este organismo habrá que pagar en efectivo 1.000 millones de dólares. Trump ha invitado a más líderes como Zelenski, Putin, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el Papa León XIV.

























