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En pleno verano, el aire acondicionado se convierte en un aliado indispensable para sobrellevar las altas temperaturas. Sin embargo, más allá de los clásicos modos de frío y calor, muchos equipos incluyen funciones que suelen pasar desapercibidas. Una de ellas es el modo “Fan”, una opción que no modifica la temperatura, pero puede marcar la diferencia cuando el ambiente se siente pesado y la sensación térmica resulta incómoda.
A simple vista, parece un botón más del control remoto. No obstante, el modo Fan cumple una función específica: actúa como un ventilador interno del equipo, haciendo circular el aire del ambiente sin activar el compresor. Esto significa que no enfría ni calienta, pero sí mejora la circulación del aire, algo especialmente útil cuando el termómetro no justifica encender el aire en modo frío o calor.
Qué es y para qué sirve
El modo Fan es una configuración pensada para mover el aire dentro de la habitación, de manera similar a un ventilador tradicional. La diferencia principal es que utiliza el sistema interno del aire acondicionado para impulsar el flujo, sin modificar la temperatura programada ni forzar el funcionamiento del equipo.
En la práctica, resulta ideal para ventilar un ambiente que ya tiene una temperatura aceptable, pero donde el aire se siente quieto o cargado. Al redistribuir el aire de forma más pareja, evita que se acumule en un solo sector y contribuye a generar una sensación de mayor frescura y bienestar.
Cuáles son los beneficios
Uno de los principales beneficios del modo Fan es el ahorro energético. Al no encender el compresor, el consumo eléctrico es considerablemente menor en comparación con los modos de refrigeración o calefacción. Es una alternativa eficiente para quienes buscan circulación de aire sin incrementar la factura de luz.
Otro punto a favor es el nivel de ruido: al funcionar únicamente el ventilador interno, el equipo suele ser más silencioso. Además, la mejora en la circulación del aire ayuda a evitar la sensación de aire viciado, mientras que la menor exigencia sobre el compresor reduce el desgaste del equipo y puede contribuir a prolongar su vida útil.
En definitiva, se trata de un ajuste poco mirado del control remoto que puede ayudar a que el ambiente resulte más llevadero durante el verano, sin necesidad de recurrir siempre a la temperatura más baja.
Cómo activar el modo Fan
En la mayoría de los controles remotos, el modo Fan se identifica con el ícono de un ventilador o de aspas. Para utilizarlo, solo hay que seleccionar esa opción y dejar que el equipo impulse aire sin modificar la temperatura del ambiente.
Una vez activado, generalmente es posible elegir la velocidad del ventilador -baja, media o alta-, según el tamaño del espacio y cuán pesado se perciba el aire. Algunos modelos ofrecen más niveles o un control más preciso de la intensidad, pero el objetivo es el mismo: regular la circulación para mejorar el confort sin aumentar el consumo.





















