Osvaldo Jaldo desestimó que el recambio en la Caja Popular esté ligado a la interna del PJ, pero envió varios mensajes

EN EL SALÓN BLANCO. Norry jura ante Jaldo; Mansilla, Acevedo, Abad y Chahla observan con atención. EN EL SALÓN BLANCO. Norry jura ante Jaldo; Mansilla, Acevedo, Abad y Chahla observan con atención. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.

El gobernador concretó la salida de la anterior gestión de la entidad financiera, ligada al gremio bancario, y designó a los nuevos interventores. “Nadie es dueño de las instituciones”, afirmó.

Luis María Ruiz
Por Luis María Ruiz Hace 1 Hs

El gobernador Osvaldo Jaldo enfatizó que el recambio de autoridades en la Caja Popular de Ahorros (CPA) se originó netamente por una decisión “institucional”, y negó razones políticas detrás de la remoción de la conducción anterior, ligada al diputado nacional y referente de La Bancaria, Carlos Cisneros.

“Esto no tiene nada que ver con la interna del Partido Justicialista (PJ). Y si tuviese que ver, lo tenemos que arreglar allá, en nuestra casa, en el PJ. No lo podemos arreglar ni en la Gobernación, mucho menos en la Caja Popular de Ahorros”, aseveró el mandatario, en rueda de prensa.

Más allá del mensaje del tranqueño, el acto de asunción de los nuevos titulares de la entidad crediticia estuvo cargado de connotaciones políticas.

El primero fue la presencia del interventor saliente, José Díaz, y del ex subinterventor, Darío Amatti. En su discurso público, Jaldo reconoció a ambos y aseveró que “siguen siendo parte” del gobierno, más allá de que esa gestión al frente de la CPA estuvo ligada desde sus inicios a la conducción del gremio bancario.

Además, el mandatario puso en funciones al nuevo interventor, Guillermo Norry, quien también había asumido transitoriamente la intendencia de Alberdi tras la interrupción del mandato de Luis “Pato” Campos. El tranqueño reafirmó su confianza en el contador, así como en el flamante subinterventor, el abogado Antonio Bustamante. A la vez, los definió como dos funcionarios “de perfil técnico”, y aclaró que nunca estuvo en sus planes designar en esos cargos a nombres de la política.

En el escenario

Jaldo habló primero en el Salón Blanco, acompañado en el escenario por el vicegobernador, Miguel Acevedo -el único orador, además del tranqueño-, por el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, por la intendenta de la Capital, Rossana, Chahla, y por el ministro de Economía, Daniel Abad.

El mandatario aprovechó esa ocasión para asegurar que el recambio en la Caja Popular no tenía vínculos con las rencillas dentro del peronismo.

En cambio, destacó el rol social de la CPA, y ponderó que fue fruto de la decisión “de un visionario, el doctor Ernesto Padilla”, en 1915. Remarcó además que es una entidad “que se salvó de esa onda privatizadora” que marcó la década de los 90, y otros momentos de la historia argentina.

Luego, ante los micrófonos, el tranqueño insistió con que “hay que cumplen etapas”. “No por eso podemos dejar de reconocer a quienes nos han venido acompañando, que forman parte de nuestro equipo”, señaló.

Si bien la medida generó movimientos en el peronismo, Jaldo recordó que este tipo de decisiones forman parte de su repertorio. “Muchas veces, cuando he tenido que hacer cambio de funcionario, se enteraron que había que jurar cuando apareció la Biblia”, graficó.  Reconoció sin embargo que se trató de una medida “de mucha importancia y de mucho peso institucional”. “A esto no hay que mezclarlo con la interna, ni con rencillas políticas. Porque la verdad no tienen nada que ver. Las instituciones no son de nadie, son del pueblo tucumano. Es como si yo quisiera decirles que la Gobernación es mía. Hoy lo tengo al sillón de Lucas Córdoba, y quizás en 2027 lo tenga otro; o capaz que me encariño con el sillón, no sé, Dios dirá. Pero, en definitiva, lo que quiero decir es que nadie es dueño de las instituciones”, marcó Jaldo.

“Respetarnos los roles”

Reconoció la vinculación de la Bancaria con la CPA, y advirtió que es el gremio “que más ha defendido los intereses de los trabajadores, no solo de la Caja, sino de todos los bancos de la provincia”. Pero reiteró que “nada tiene que ver la política institucional con la política gremial. “

El gobernador fue consultado luego sobre las posibles repercusiones del recambio. “Todo depende de los protagonistas”, afirmó. Y añadió que “no hay ningún tipo de interna” en el PJ.

Más tarde, ante una pregunta de LA GACETA, aclaró que no tuvo contacto con Cisneros por este tema. Luego, marcó la cuestión de los “roles institucionales y gremiales”. “Cada uno tenemos que respetarnos los roles, porque si no nos respetamos los roles comienzan los problemas. Y nosotros no queremos tener problemas absolutamente con nadie, pero cuando hay problema lo afrontamos. Si hemos tenido que mandar presos a Buenos Aires, los hemos mandado. Si hemos tenido que encerrar a ‘Miguelón’, lo hemos encerrado. Si hemos tenido que encerrarlo al ‘Petiso David’, lo hemos encerrado. Y si lo hemos tenido que guardar ‘Rambito’, lo hemos guardado”, dijo.

De todos modos, Jaldo enfatizó que “acá no hay rencillas”. “Acá hay interna política. Y bueno, si hay problema político, ya viene el 2027. Y en el 2027 seguramente las estructuras partidarias trabajarán cada uno para lo que crea que más le conviene”, añadió.

Sobre el cierre, el gobernador desestimó más cambios en su equipo, pero aclaró que “esto es dinámico”. “Nadie está atornillado a un sillón”, advirtió.

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