Cáscara de zanahoria licuada y bicarbonato: para qué sirve este imbatible truco de limpieza

Descubrí cómo transformar los desechos orgánicos en aliados del orden.

Cáscara de zanahoria licuada y bicarbonato: para qué sirve este imbatible truco de limpieza Imagen creada con inteligencia artificial

La tendencia naturista y ecofriendly sigue avanzando a pasos agigantados. Los especialistas afirman que son muchos los beneficios de utilizar productos caseros de limpieza en contraposición con  los químicos que se compran en cualquier supermercado. Siguiendo esta línea amigable con el medio ambiente, el bicarbonato de sodio y los restos de verduras y frutas encontraron un lugar preponderante para utilizar en la limpieza del hogar.

Utilizar productos de limpieza caseros en lugar de productos industriales es más saludable y más económico. Preparando nuestros propios limpiadores nos exponemos menos a sustancias tóxicas como cloro o solventes fuertes. Además, podemos evitar reacciones alérgicas sobre todo de niños y mascotas. Al prepararse con ingredientes baratos y fáciles de conseguir, rinden más y permiten ahorrar.

Limpieza casera: cáscara de zanahoria licuada con bicarbonato de sodio

Si ya te habías acostumbrado a separar las cáscaras de las frutas y verduras para preparar un compost, este truco te dará una nueva idea para reutilizar la cáscara de la zanahoria. Aunque suene extraño, los restos de esta verdura pueden utilizarse para limpiar el hogar y, mezclado con el bicarbonato, logra un resultado que ningún otro producto alcanza.

La cáscara de zanahoria tiene propiedades limpiadoras porque contiene aceites naturales y compuestos fenólicos que sirven para aflojar la suciedad. Tiene una acción desodorizante suave y aporta una textura fibrosa que ayuda a arrastrar residuos. El bicarbonato, por su parte, es un abrasivo suave que limpia sin dañar superficies y es un regulador de pH porque ayuda a desprender grasa y suciedad con facilidad.

Para preparar esta mezcla necesitarás cáscara de dos zanahorias, una cucharada de bicarbonato y medio vaso de agua. Mezclá todo junto en una licuadora o en el vaso de una minipimer y aplicá suavemente con una esponja o paño. Una vez que se haya hecho la limpieza, enjuagá con abundante agua y secá.

Esta preparación es perfecta para eliminar olores y limpiar ollas y utensilios sobre todo los que tienen restos adheridos. Pero, así como tiene sus beneficios, también tiene sus limitaciones. Para lo que no sirve esta preparación es para desinfectar en profundidad ya que no elimina bacterias ni virus peligrosos. En los baños, no reemplaza al alcohol ni la lavandina para limpiar el inodoro y tampoco es eficaz contra sarro o grasa muy incrustados.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios