CAMPEONES. Los catamarqueños se quedaron con la Copa de Oro en el Seven del Fin del Mundo, en Ushuaia.
Hace poco más de un mes, los jugadores de Los Teros Rugby Club lidiaban con el viento y la lluvia de Ushuaia. Hoy, con la Copa de Oro de aquella competencia en las vitrinas, el equipo catamarqueño desembarca en Tucumán para enfrentar un desafío de naturaleza opuesta: la altura y el sol radiante del Seven de Tafí del Valle.
Bajo el nombre de Gulero, el conjunto albinegro arriba a la provincia no como un invitado más, sino como la gran revelación del verano tras conquistar la 38° edición del Seven del Fin del Mundo.
Lo conseguido en Tierra del Fuego no tiene precedentes. Fue la primera vez que un club de Catamarca participó en el tradicional certamen austral y el debut fue inmejorable: seis triunfos y ninguna derrota. Pero aquel no fue un hecho aislado; el equipo ya venía de dar el aviso en Buenos Aires, alzándose con la Copa de Plata en el Seven de Hindú, tras dejar en el camino a potencias como Atlético del Rosario y Córdoba Athletic. Así, se ganaron su lugar en los Valles Calchaquíes a fuerza de tries. “Las actuaciones que tuvimos generaron mucha repercusión. Por eso nos invitaron, y obviamente dijimos que sí”, afirma Javier Alvarenga, jugador y referente.
Daniel Nieva, jefe del staff técnico, avisa que sus dirigidos se tomarán su participación con máxima seriedad. “Durante todo enero practicamos de lunes a jueves. Sabemos que el nivel será más duro que lo que venimos enfrentando, pero queremos traernos una de las copas”, asegura. También es consciente de que el factor geográfico jugará su propio partido. “Venimos de jugar con temperaturas extremas y ahora nos encontramos con la altura del valle. Es otro reto para este grupo”, remarca el entrenador. Por último, anunció que llegarán a Tafí el día anterior a la cita para aclimatarse y entrenar en los 2.000 metros sobre el nivel del mar en los que se disputará el torneo.
Más allá de los resultados —que incluyen el título 2025 de la Unión Andina en XV—, con el proyecto de Gulero, bautizado así por una marca local de alfajores, el club busca consolidar una forma de vida. Para ellos, cada try es una oportunidad de sembrar valores en las nuevas generaciones de su provincia.
El éxito ha traspasado fronteras: la dirigencia ya recibió invitaciones formales para el 2027 en Punta del Este, Mar del Plata y Paraná. Pero ahora, la mira está puesta en Tafí del Valle, donde intentarán demostrar que el rugby catamarqueño llegó para quedarse.




















