Una ciudad de Italia está al borde del abismo por los constantes desplazamientos de la tierra Getty Images
En una pequeña ciudad de unos 25.000 habitantes en Sicilia (Italia) el suelo dejó de ser una base firme y comenzó a convertirse en una amenaza. Calles, viviendas y estructuras enteras quedaron expuestas a un fenómeno que avanza de forma silenciosa pero constante: el terreno se desliza, cede y, en algunos sectores, literalmente se hunde al vacío. Lo que durante años fue una preocupación latente hoy se transformó en un riesgo concreto para la supervivencia misma de la localidad.
El fenómeno, que afecta a distintas regiones de Italia, se intensificó este invierno debido a las lluvias persistentes y las condiciones climáticas adversas. La acumulación de agua debilitó el suelo y aceleró los deslizamientos, encendiendo la alarma entre los habitantes, que observan cómo el territorio que habitan desde hace generaciones cambia de forma y pone en duda su futuro.
La localidad de Niscemi, en la cima de una colina, en Sicilia. Getty Images
Cuál es la ciudad de Italia que se hunde al vacío por los constantes deslizamientos de tierra
Niscemi, una ciudad de aproximadamente 25.000 habitantes ubicada en el centro-sur de Sicilia, está construida sobre una meseta que, según las autoridades, se desliza lentamente hacia la llanura situada más abajo debido al agua acumulada en el subsuelo. La situación quedó en evidencia a través de imágenes impactantes que mostraban edificios completos al borde del colapso, luego de que extensos sectores de la ladera cedieran.
Imagen del barranco causado por un corrimiento de tierra en la localidad siciliana de Niscemi. EFE
El avance del deslizamiento también bloqueó la carretera principal de acceso al pueblo, mientras las autoridades locales coordinan acciones con la policía, los bomberos y los equipos de protección civil para definir las medidas a seguir, entre ellas la posible reanudación de las clases, que fueron suspendidas el lunes.
Como medida preventiva, unas 300 familias fueron evacuadas y trasladadas a otras viviendas y a un centro deportivo, al tiempo que varias rutas importantes continúan cerradas. El presidente regional, Renato Schifani, estimó que los daños totales, incluidos los provocados en Niscemi, superan los 1.500 millones de euros.























