CONTRA LA REFORMA DE JAVIER MILEI. La CGT aseguró que el paro general tuvo un acatamiento de más del 90%.
El avance de la reforma laboral en la Cámara de Diputados detonó una crisis de confianza entre la cúpula de la CGT y los gobernadores peronistas que facilitaron el quórum y la votación. Cristian Jerónimo, secretario general de la central obrera, lanzó duras críticas contra Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), a quienes acusó de "traicionar a los trabajadores".
“Lo juzgará el tiempo”
Jerónimo no ocultó su indignación. “Nos dan vergüenza. Son gobernadores de provincias con altísimos grados de desigualdad y, supuestamente, actúan así para beneficiarlas, pero sabemos que esto no tendrá un impacto real en la gente”, afirmó.
Según el dirigente, el apoyo de estos mandatarios es una concesión política que ignora la realidad de las bases productivas.
La estrategia de los dos frentes
Tras el masivo paro nacional, la CGT prepara su contraofensiva en dos escenarios. Por un lado, en el ámbito judicial. En este caso, Jerónimo adelantó que recurrirán a los tribunales si la ley se sanciona. “Vamos a ir a la Justicia porque este proyecto va en contra de la Constitución Nacional”, resaltó.
Por otro lado, en el ámbito territorial. La resistencia continuará en las fábricas y gremios. “Vamos a defender los derechos donde más cómodos nos sentimos: en las bases. No permitiremos retrocesos”, advirtió, al anticipar una reunión de urgencia para el próximo lunes.
Sin acuerdos bajo la mesa
El sindicalista desmintió tajantemente cualquier negociación secreta con el Ejecutivo sobre las cajas sindicales o los aportes.“Nunca existió una convocatoria al diálogo. Lo que sí hicimos fue hablar de frente con senadores para intentar modificar artículos regresivos”, dijo.
Finalmente, cargó contra la Unión Industrial Argentina (UIA), al calificarla de “cómplice” de una ley que, según su visión, no detiene el cierre de empresas ni protege la industria nacional.





















