MOVIDA SOLIDARIA. Todo lo recaudado en el estacionamiento será para la FAI. OSVALDO RIPOLL/LA GACETA.
El crecimiento de Tarucas no sólo se mide dentro de la cancha. Esta temporada, la franquicia del NOA dará un paso más en su compromiso social: el estacionamiento en las inmediaciones del Tucumán Lawn Tennis Club, sede de sus partidos como local, será administrado por la Fundación para Albergues Infantiles (FAI), y todo lo recaudado será destinado íntegramente a la institución.
La iniciativa forma parte de una alianza solidaria que busca trasladar los valores del rugby (solidaridad, compromiso y trabajo en equipo) a acciones concretas con impacto en la comunidad. Según se informó, el sistema de estacionamiento será fijado y señalizado en las zonas cercanas al estadio, con colaboración del área de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, que también participará en los operativos de ordenamiento y cortes de circulación los días de partido. El costo será de $5.000 y habrá cinco puntos de acceso habilitados, donde voluntarios de la FAI recibirán pagos mediante QR o efectivo y entregarán el correspondiente cupón.
“Para nosotros esto es inclusión verdadera”, explicó Dolores Alfieri, presidenta de la Fundación para Albergues Infantiles, al detallar cómo surgió el acuerdo “Ellos necesitaban manos para organizar el estacionamiento y también querían que tuviera un perfil solidario. El rugby tiene mucho de familia, de fiesta, de compartir. Que toda esa movida tan positiva también se desborde hacia una institución que trabaja con niños es algo muy oportuno”, agregó.
La FAI nació el 14 de diciembre de 1992, impulsada por un grupo de tucumanos que decidió no ser indiferente ante la realidad de niños que vivían en la calle. Lo que comenzó como un espacio donde los chicos podían bañarse, comer y dormir, con el tiempo se transformó en un hogar integral. Hoy funciona en Buenos Aires 855 y brinda contención permanente a niños que, si bien mantienen vínculo con sus familias, encuentran allí estabilidad, acompañamiento y oportunidades. “No somos un comedor, somos un hogar”, remarcó Alfieri
Los chicos asisten al colegio, realizan actividades deportivas, reciben apoyo escolar y están acompañados por preceptores que cumplen un rol similar al de un referente familiar. Además, la Fundación cuenta con un centro comunitario en Lules, donde durante el día concurren niños y adolescentes para participar en talleres, apoyo escolar, actividades recreativas y formación en computación.
El sostenimiento económico de la FAI depende en gran medida del voluntariado, donaciones y eventos solidarios. “Vivimos de esto, de los eventos que hacemos, de ventas de antigüedades y de la colaboración de la gente. Este tipo de alianzas nos ayuda a seguir adelante”, explicó la presidenta
Desde Tarucas remarcaron que el objetivo es que el rugby sea también una herramienta de transformación social. En un espectáculo que convoca a familias, jóvenes y clubes de toda la región, el hecho de que el estacionamiento tenga un fin solidario amplifica el impacto del evento más allá del resultado deportivo.
Así, cada vehículo que ingrese al parque no sólo asegurará un lugar para disfrutar del partido, sino que también aportará directamente al sostenimiento de un hogar que desde hace 33 años trabaja por la niñez tucumana. Una forma concreta de demostrar que el rugby puede trascender la cancha y convertirse en motor de oportunidades para quienes más lo necesitan.




















