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En el ámbito de los trucos caseros, la mezcla de café usado con bicarbonato de sodio permanece como una solución vigente y transmitida de generación en generación. Estos dos ingredientes comunes, presentes en casi cualquier cocina, ofrecen una alternativa económica y accesible para combatir diversas plagas del hogar. Su eficacia destaca especialmente en el control de hormigas y cucarachas, permitiendo mantener la limpieza sin recurrir inicialmente a productos químicos agresivos.
La combinación funciona gracias a las propiedades específicas de cada componente. El aroma intenso del café actúa como un potente repelente que confunde los rastros olfativos de los insectos, mientras que el bicarbonato de sodio resulta letal para ellos al ser ingerido. Para obtener resultados óptimos, basta con secar los restos de café y mezclarlos en partes iguales con el polvo, colocando pequeñas cantidades en los puntos estratégicos de entrada o tránsito de los animales.
Para qué sirve la mezcla de café usado y bicarbonato
Esta técnica permite ahuyentar y reducir la presencia de hormigas y cucarachas mediante una solución natural que evita el uso de químicos agresivos. Al aprovechar los residuos orgánicos, este método funciona como un complemento ideal para la limpieza del hogar, especialmente en áreas sensibles como la cocina y el baño. Su aplicación resulta fundamental para quienes buscan alternativas ecológicas que no comprometan la calidad del aire en espacios cerrados.
La combinación se coloca estratégicamente en zonas críticas donde suelen aparecer estos insectos, tales como grietas, zócalos y espacios detrás de electrodomésticos. También resulta efectiva cerca de los desagües o en balcones, puntos comunes de entrada para las plagas. Al aplicar esta mezcla en dichos sectores, se crea una barrera protectora que aprovecha las propiedades repelentes del café y la toxicidad del bicarbonato para los insectos, logrando un control preventivo constante.
Cómo usar la mezcla sin errores
Para que el truco sea efectivo, es importante respetar las proporciones y la forma de aplicación:
-Dejá secar bien el café usado antes de utilizarlo.
-Mezclá partes iguales de café seco y bicarbonato de sodio.
-Colocá pequeñas cantidades en tapas, cartones o recipientes bajos.
-Ubicá la mezcla en zonas estratégicas donde veas actividad de insectos.
-Renovala cada 2 o 3 días para mantener su efectividad.





















