DONALD TRUMP. El presidente estudia medidas para frenar la suba de los combustibles en medio de la guerra con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza nuevas medidas para contener el aumento de los precios de la gasolina provocado por la guerra con Irán y las tensiones en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel global.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó en una conferencia de prensa que el mandatario y su equipo energético siguen de cerca la evolución de los mercados y mantienen conversaciones con líderes de la industria petrolera.
En ese contexto, indicó que el ejército estadounidense también evalúa “opciones adicionales” vinculadas al conflicto en Medio Oriente.
Según detalló la funcionaria, la ofensiva militar en curso tenía inicialmente un plazo estimado de entre cuatro y seis semanas para alcanzar varios objetivos estratégicos. Entre ellos mencionó destruir el arsenal de misiles iraní, neutralizar su marina, eliminar sus capacidades nucleares y desmantelar a sus fuerzas aliadas en la región.
Leavitt aseguró que la operación avanza “más rápido de lo previsto”, aunque aclaró que la guerra no finalizará hasta que Irán deje de representar una amenaza directa para Estados Unidos y sus aliados.
En ese sentido, la Casa Blanca volvió a insistir en la exigencia de una “rendición incondicional” por parte de Teherán. Sin embargo, la portavoz aclaró que ese concepto no implica necesariamente una declaración formal del gobierno iraní, sino que será el propio Trump quien determine cuándo el país ya no cuenta con la capacidad militar es -pecialmente su arsenal de misiles balísticos- para respaldar sus amenazas.
Por otro lado, Leavitt afirmó que si Irán intenta bloquear el paso de petróleo y mercancías por el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos responderá con una ofensiva mucho mayor. “El presidente Trump no permitirá que terroristas iraníes detengan la libertad de navegación ni el libre flujo de energía”, sostuvo.
La portavoz aseguró además que, si Teherán intenta impedir el tránsito marítimo en la zona, será atacado “por el ejército más poderoso del mundo con una fuerza 20 veces mayor que la que han recibido hasta ahora”. Según remarcó, la prioridad del gobierno estadounidense es garantizar la libre circulación del petróleo y evitar que la economía global quede expuesta a nuevas interrupciones del suministro energético.






















