San Martín visita a Deportivo Madryn: un rival que todavía carga con las finales perdidas y el ruido alrededor de "Chiqui" Tapia

El "Aurinegro", que perdió dos finales en 2025, arrancó el torneo con dudas y arrastra el peso de un año marcado por sospechas y ruido externo.

ENFOCADOS. Cristian Díaz le da indicaciones a sus dirigidos con la mira puesta en San Martín. ENFOCADOS. Cristian Díaz le da indicaciones a sus dirigidos con la mira puesta en San Martín.
Hace 1 Hs

San Martín llegará a La Patagonia con una exigencia clara: sostener lo que viene construyendo y no dejar que el empate sobre la hora en San Juan quede como una anécdota aislada. El equipo de Andrés Yllana sigue invicto en la Primera Nacional, suma nueve puntos en cinco partidos y se mantiene prendido en la pelea de arriba. Ahora tendrá delante a un Deportivo Madryn que todavía no encontró regularidad, pero que llega con algo de aire después de su primera victoria del torneo y con la necesidad de hacerse fuerte en el Abel Sastre. Para el “Santo”, entonces, no será sólo otra visita larga: será una prueba para confirmar si está listo para sostener su crecimiento también lejos de casa.

El presente del “Aurinegro” no puede separarse de lo que le pasó en 2025. El año pasado peleó todo hasta el final: perdió la final por el primer ascenso y después cayó en la final del Reducido. En el medio, además, quedó envuelto en un clima pesado por incidentes, sanciones y sospechas alrededor de su recorrido en el torneo. El nombre de Deportivo Madryn apareció una y otra vez ligado a discusiones sobre arbitrajes, poder y cercanía con la conducción de la AFA. El propio Ricardo Sastre, presidente del club, salió a defender a Claudio “Chiqui” Tapia y habló de una “batalla contra la AFA” atravesada por la disputa de los derechos de televisión del ascenso. Ese ruido quedó flotando alrededor de un equipo que venía de quedarse dos veces a las puertas de Primera.

Después de ese golpe, Madryn arrancó una etapa nueva. Leandro Gracián, que había estado vinculado con el “Santo” antes de alejarse de esa posibilidad y terminar luego en Quilmes, dejó el banco y el club apostó por Cristian Díaz. El cambio también alcanzó al plantel. Hubo continuidad de una base importante, pero llegaron nombres para rearmar la estructura: Marcelo Meli como refuerzo de jerarquía, y también futbolistas como Mauricio Cuero, Nicolás Servetto, Gabriel Gudiño, Nicolás Barrientos, Pío Bonacci y Franco Godoy, entre otros. El cuadro, en definitiva, es el de un equipo que todavía está en etapa de conocimiento mutuo, con nombres fuertes, pero sin el rodaje del ciclo anterior.

Ese proceso se vio en el arranque del torneo. Madryn debutó con una derrota 2-1 contra Colón en Santa Fe, después empató 1 a 1 con Deportivo Morón en el Abel Sastre, igualó 0-0 en Mendoza y luego perdió 1 a 0 frente a All Boys. También sufrió un golpe extra en la Copa Argentina, donde quedó afuera con un 2 a 0 frente a San Martín de San Juan. Recién en la sexta fecha pudo ganar: fue 3 a 0 contra Estudiantes de Buenos Aires, también en casa, en una tarde que le devolvió algo de tranquilidad. Hoy suma cinco puntos en cinco presentaciones, con un triunfo, dos empates y dos derrotas.

Lo que debe leer San Martín

Los dos últimos partidos de Madryn son los que más le hablan a Yllana. La derrota con All Boys volvió a mostrar un equipo incómodo cuando el rival le quita espacios y lo obliga a construir con paciencia. El DT del “Aurinegro” había tocado nombres y sistema, pero el equipo dejó otra vez la sensación de ser un conjunto largo, partido por momentos y con pocas sociedades claras para progresar. Cuando no pudo correr, sufrió. Cuando tuvo que elaborar, se apagó. Ahí aparece una debilidad concreta para San Martín: si logra juntar pases, moverlo de lado a lado y evitar un partido desordenado, puede empujarlo a un terreno que todavía no domina.

La otra cara apareció en la goleada sobre el “Pincha” de Caseros. Ese día Madryn fue más práctico que brillante, pero golpeó donde antes no había podido. Los goles de Yvo Calleros, Nicolás Servetto y Julián Cosi le dieron una victoria necesaria, y el equipo mostró una imagen más agresiva, con Mauricio Cuero de regreso y una base táctica que Díaz buscaría sostener.

En ese partido formó con un 4-3-3. No fue un dominio absoluto, pero sí una versión mucho más punzante. Para San Martín, la advertencia es clara: si regala pelotas en salida o defiende con metros a la espalda, el local tiene velocidad para lastimar.

El "Tanque" Silba, relegado por el nuevo DT

Madryn, además, llega con un clima un poco más liviano porque la victoria del último fin de semana le acomodó el panorama, aunque puertas adentro todavía sigue tomando decisiones fuertes: Luis Silba quedó corrido del centro de la escena y el CT continúa evaluando variantes, aun cuando mantendría la base del último partido. Eso también forma parte del presente real del rival: está más tranquilo, pero todavía lejos de ser un equipo consolidado.

Si el equipo de Yllana consigue repetir la intensidad, la atención y el orden que mostró en sus mejores pasajes, tendrá una buena oportunidad de incomodar a un rival que todavía se está armando. Pero si se parte, si deja correr a Nazareno Solís y le permite a Meli manejar los ritmos, le puede dar a Madryn el partido que más le conviene.

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