Estudió una carrera tradicional, le sumó IA y creó una consultora para ayudar empresas tucumanas

Ignacio Schuttemberger pasó de Administración en la UNT, a la ciencia de datos autodidacta y a liderar Wais, empresa pionera en la provincia. Esta historia forma parte de la serie “Qué estudiar hoy | Entre la vocación y un mercado laboral que se transforma”.

APUESTA LOCAL. Desde Tucumán, Ignacio impulsa soluciones de inteligencia artificial para empresas de distintas industrias. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA APUESTA LOCAL. Desde Tucumán, Ignacio impulsa soluciones de inteligencia artificial para empresas de distintas industrias. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA
Victoria  Reinoso
Por Victoria Reinoso 27 Marzo 2026

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En un café coworking de San Miguel de Tucumán, donde suele trabajar y tener reuniones con clientes, Ignacio Schuttemberger habla de datos, pero también de dudas. Estudió Administración en la UNT, pero una crisis lo empujó a reinventarse de forma autodidacta. Hoy lidera Wais, una empresa pionera en la provincia, y tiene la esperanza de cambiar las cosas con ayuda de la tecnología. Esta historia forma parte de la serie “Qué estudiar hoy | Entre la vocación y un mercado laboral que se transforma”, que recorre las tensiones entre formación, empleo y futuro en la provincia.

“Cuando me recibí sentí que sabía un poco de todo, pero nada en profundidad. Me faltaba algo técnico”, cuenta el joven de 29 años. Horas de estudio, práctica y curiosidad lo acercaron a un mundo que, pocos años después, sería central en el mercado laboral. En 2020, junto a dos amigos del secundario, fundó Wais. Franco Tralice había estudiado Economía Empresarial y Diego Zimmerman Ingeniería Electrónica, pero los unió el deseo de innovar en la provincia que los había visto crecer.

“La idea surgió por el deseo de emprender y porque vimos que no había algo así en Tucumán”, explica. La empresa trabaja con otras organizaciones para ayudarlas a tomar decisiones basadas en datos y desarrollar soluciones con inteligencia artificial. En términos simples, su trabajo consiste en analizar información para entender qué pasó en una empresa, qué está pasando y qué es probable que pase. A partir de eso, generan recomendaciones o automatizan procesos.

APUESTA LOCAL. Desde Tucumán, Ignacio impulsa soluciones de inteligencia artificial para empresas de distintas industrias. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA APUESTA LOCAL. Desde Tucumán, Ignacio impulsa soluciones de inteligencia artificial para empresas de distintas industrias. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA

“El título es valioso, pero no da garantías”

Aunque reconoce que la universidad le dio una base importante —en estadística, negocios y pensamiento analítico—, Schuttemberger es claro sobre sus límites. “El título es valioso, pero no da garantías. En tecnología, seguro que no alcanza”, afirma.

Para él, lo que realmente marca la diferencia es la experiencia. “Eso no se compra ni se pide prestado. Se construye”, dice. Y suma otro factor clave: las redes de contacto. “Siempre se va a elegir trabajar con alguien en quien confiás”.

Cuando estaba en el secundario, este tipo de trabajo directamente no existía en la provincia. “No había consultoras de ciencia de datos e inteligencia artificial como tal. Había roles más tradicionales, como analistas o estadísticos, pero no con las herramientas ni el volumen de datos que tenemos hoy”, señala.

El cambio no es solo tecnológico. También transformó qué se valora en el mundo laboral. “El trabajo está más automatizado. Lo que cada vez tiene más valor es el juicio humano: interpretar resultados, decidir qué hacer con lo que dice la inteligencia artificial”, explica.

INNOVAR DESDE TUCUMÁN. Fundó la primera consultora en ciencia de datos e IA de la provincia junto a dos amigos. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA INNOVAR DESDE TUCUMÁN. Fundó la primera consultora en ciencia de datos e IA de la provincia junto a dos amigos. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA

“Las empresas necesitan otro nivel de experiencia y habilidades”

En un contexto donde cada vez más jóvenes eligen carreras vinculadas a la tecnología, advierte una paradoja: sobran perfiles básicos, pero faltan especializados.

“Hay mucha oferta de personas con conocimientos iniciales, pero las empresas necesitan otro nivel de experiencia y habilidades”, explica.

Esa brecha se traduce en una frustración común: jóvenes con título que no consiguen trabajo. “Hoy está más complicado insertarse porque todo cambia muy rápido y las empresas piden otras cosas”, sostiene.

En ese escenario, las habilidades no técnicas ganan peso. “La resiliencia, la tolerancia a la frustración, la capacidad de insistir… todo eso empieza a ser tan importante como lo técnico”, dice.

IA EN ACCIÓN. Ignacio Schuttemberger utiliza herramientas como NotebookLM para analizar datos y diseñar soluciones para empresas. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA IA EN ACCIÓN. Ignacio Schuttemberger utiliza herramientas como NotebookLM para analizar datos y diseñar soluciones para empresas. / LA GACETA, ÁLVARO MEDINA

“No creo que haya una carrera que garantice el futuro”

Lejos de dar una respuesta cerrada, Schuttemberger propone cambiar la pregunta. “No creo que haya una carrera que garantice el futuro. Hay que dejar de buscar seguridad y empezar a construir habilidades”, plantea.

Entre ellas, menciona el pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas, nociones de programación, estadística y el uso de inteligencia artificial. También reivindica el valor de las carreras generalistas en un mundo incierto. “Los fundamentos no quedan viejos. Lo que cambia son las herramientas”, explica.

Desde su experiencia, el impacto de la inteligencia artificial no es solo técnico, sino también cultural. “La IA te potencia, pero también te interpela. Te obliga a cuestionar cómo trabajás”, reflexiona. Y deja una advertencia que resume el espíritu de su historia: “El mundo de las garantías ya no existe más”.

“Mi misión es impulsar a las organizaciones de Tucumán”

A diferencia de otros profesionales del sector, Schuttemberger decidió apostar por desarrollar su proyecto en la provincia. “Mi misión es impulsar a las organizaciones de Tucumán a tomar decisiones basadas en evidencia”, afirma.

Hoy trabajan con empresas de distintas industrias —salud, biotecnología, retail— y buscan ampliar ese impacto. “Si logramos transformar cómo trabajan las principales organizaciones, eso no solo impacta en las empresas, sino también en las personas”, sostiene.

En un mundo donde la inteligencia artificial automatiza tareas, cree que hay algo que gana valor: lo humano. “Las relaciones, la confianza, el trabajar con otros… todo eso va a ser cada vez más importante. Y poder hacerlo desde el lugar donde uno vive también", dice y suma: "Quiero que el impacto de la tecnología quede en Tucumán”

Producción audiovisual: Agustina Garrocho y Álvaro Medina.

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