Causa Adorni: ordenaron proteger a la testigo que confirmó quién pagó los vuelos a Uruguay
-
El juez Ariel Lijo ordenó proteger a Vanesa Tossi, testigo clave que confirmó en los tribunales de Retiro que Marcelo Grandío pagó los vuelos de Manuel Adorni a Uruguay.
-
Tossi denunció hostigamiento de Grandío mientras declaraba. Ratificó que el periodista pagó en efectivo los viajes y aportó pruebas sobre maniobras para ocultar la operación comercial.
-
Este fallo sienta un precedente ante el hostigamiento en tiempo real. La fiscalía advierte riesgos para la investigación sobre el financiamiento de los viajes de Manuel Adorni.
Vanesa Elizabeth Tossi, testigo clave en la causa que investiga los viajes de Manuel Adorni a Uruguay.
En un hecho sin precedentes en los tribunales de Retiro, la Justicia Federal dictó medidas urgentes de protección para Vanesa Elizabeth Tossi, testigo clave en la causa que investiga los viajes de Manuel Adorni a Uruguay. La decisión del juez Ariel Lijo respondió a una situación de hostigamiento casi cinematográfica: la mujer fue presionada mediante mensajes y llamadas a su celular en el preciso instante en que prestaba declaración testimonial.
Tossi, empleada de la firma que comercializó los vuelos privados a Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval, señaló a Marcelo Grandío -periodista y amigo personal del Jefe de Gabinete- como el responsable de las intimidaciones. Según consta en el acta judicial, Grandío intentó comunicarse con ella de forma insistente mientras ella relataba cómo se coordinaron y pagaron los polémicos traslados.
Ante la gravedad del episodio, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó resguardar la integridad física y psíquica de la testigo. El juez Lijo hizo lugar al pedido y notificó a Grandío de una restricción absoluta: no podrá acercarse a Tossi, contactarla por ninguna vía (digital o epistolar) ni realizar actos de perturbación, bajo apercibimiento legal.
En su testimonio, Tossi ratificó que el viaje de regreso de Adorni y su familia fue abonado en efectivo por Grandío. Además, entregó copias de documentos que probarían los intentos previos de "limpiar" la operación comercial una vez que el escándalo tomó estado público. Para la fiscalía, estas maniobras representan un "riesgo concreto" para la investigación y un intento de silenciar a una fuente de prueba fundamental.


















