Ni la condición de neutral frenó a los hinchas de San Martín, que convirtieron la previa en otra muestra de pertenencia

  • Hinchas de San Martín de Tucumán viajaron a Santiago del Estero para enfrentar a Güemes, asistiendo como 'neutrales' para sortear la prohibición de hinchada visitante en la previa.
  • Familias y amigos se reunieron en el Parque Aguirre con asados y mates, ocultando sus colores bajo ropa común. El kinesiólogo del club participó del viaje en su día de descanso.
  • La movilización ratifica la identidad y el compromiso del hincha 'santo', capaz de superar trabas normativas, lo que consolida su rol clave en la campaña de la Primera Nacional.

FAMILIA. Federico Llorens (con la camiseta rojiblanca) aprovechó su descanso en el plantel y vivió la previa junto a los suyos en Santiago del Estero. FAMILIA. Federico Llorens (con la camiseta rojiblanca) aprovechó su descanso en el plantel y vivió la previa junto a los suyos en Santiago del Estero. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

Ser “neutral” en los papeles no fue un impedimento para el hincha de San Martín. En la previa del duelo con Güemes, el Madre de Ciudades recibió otra postal conocida para el mundo “santo”: kilómetros de ruta, viajes armados a las apuradas y familias enteras decididas a estar cerca del equipo de Andrés Yllana, aunque tocara entrar sin camiseta ni colores a la vista. Desde distintos horarios, en auto, en moto o en colectivo, los simpatizantes fueron llegando a Santiago del Estero y encontraron en el Parque Aguirre una especie de punto de reunión, una antesala emocional para una tarde cargada de expectativa. Allí, entre mates, asado y charlas de cancha, la pasión tomó cuerpo mucho antes de que rodara la pelota.

En ese escenario, una de las historias que mejor resumió el sentido del viaje fue la de la familia Llorens. Federico, kinesiólogo del plantel profesional, esta vez no estuvo junto a la delegación porque le tocó descanso y otro de sus compañeros quedó afectado al partido contra el “Gaucho”. Entonces hizo algo que quizás extrañaba más de lo que pensaba: vivió la jornada como un hincha más. Se subió al plan familiar, viajó a Santiago y se mezcló en el Parque Aguirre con los suyos, lejos del rol de trabajador y más cerca de esa fibra íntima que lo une con San Martín desde siempre.

“Hoy me estoy dando un gusto, invitando a la familia para que compartamos un ‘asadito’ y recordar esa parte de hincha”, dijo Llorens y enseguida dejó en claro que, aunque los años y la profesión cambien el lugar desde el que se mira, hay sentimientos que no se apagan. “Hasta el día de hoy me cuesta despegar la parte del fanatismo, del hincha, del amor por el club”, sostuvo.

Federico también habló desde esa doble condición, la del profesional que conoce el día a día del plantel y la del fanático que no logra desprenderse de lo emocional. “Uno está dentro del club, está con el plantel, con el grupo, y la verdad es que siempre veo lo mejor. Hay un lindo grupo”, explicó.

En la familia Llorens, además, ese vínculo no nació de una moda ni de una coyuntura favorable. Es una pasión heredada. Su madre, Silvia Martínez, contó que esa historia empezó mucho antes, en los días en que su papá las llevaba a la cancha. “Mi papá me la transmitió a mí. Somos de Ciudadela y nos llevaba a la cancha cuando éramos chicas”, recordó “Sil”.

Después, el sentimiento siguió su curso natural, atravesó generaciones y se instaló como una marca de familia. “Los chicos salieron obligados de San Martín desde chicos, ya de nacimiento. No les quedaba otra”, dijo, entre risas. Por eso, cuando Federico consiguió trabajar en el club, la noticia se vivió con una emoción distinta. “Fue hermoso, más que nada por él, porque era muy hincha”, aseguró.

Ese viaje a Santiago, justamente, tuvo algo de reencuentro con esa manera vieja y profunda de sentir al club. “El viaje fue tan lindo. Todo se preparó el día anterior, veníamos tomando mate y acá estamos con los chicos, en el asado”, relató su hermano Nicolás, que estaba acompañado de su amigo Tomás Reynoso.

PREVIA. Elías Natanael López y su grupo compartieron el asado en el Parque Aguirre, en la antesala del duelo de San Martín en Santiago del Estero. PREVIA. Elías Natanael López y su grupo compartieron el asado en el Parque Aguirre, en la antesala del duelo de San Martín en Santiago del Estero. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

Más historias

Alrededor de los Llorens, el Parque Aguirre también fue reuniendo otras historias de pertenencia. Elías Natanael López llegó con su grupo de amigos, esos que se fueron encontrando entre el barrio, la cancha y los viajes hasta volverse compañeros de cada salida. “Siempre vamos a todos lados. Nos empezamos a juntar y después fuimos siempre juntos”, contó.

Esta vez llegaron en moto y en auto, incluso con complicaciones en el camino. “No veníamos preparados para ese imprevisto en medio de la ‘nada’, pero no importa cuando se trata de San Martín; la idea era llegar como sea”, aseguró.

Gabriel Gutiérrez, de 22 años, también viajó con su grupo y relató cómo las restricciones obligaron a modificar algunas cosas, aunque no el objetivo. “Nos pusimos una camiseta cualquiera y vinimos. Ahora nos vamos a cambiar en el auto”, explicó.

Entre todos terminaron dibujando una misma escena: la de un hincha que se adapta, se organiza y viaja igual. Porque a veces la pasión no necesita mostrarse en una camiseta. Le alcanza con subirse a la ruta y estar.

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