Recuerdos fotográficos: Elena Valentié, la primera aviadora, y su boda en vuelo
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
Año 1922. Se había generalizado en Tucumán la pasión de los “intrépidos en sus máquinas voladoras”. Nicanor Posse, que tres años antes había creado el Aero Club, concretó en 1921 la compra de un avión, un Caudrón G3 P2 y contrató al francés Georges Sariotte, representante de la empresa que fabricaba el avión, para que fuera el primer instructor del manejo de la nave, llamada “Águila”. Sariotte, que había sido héroe de la Primera Guerra, se hizo conocido por las piruetas –voló de noche sobre la plaza Independencia- y defendía que volar era más seguro que andar en automóvil.
“Entre sus alumnos, un día se presentó una señorita, Elena Valentié, quien se convertiría en la primera mujer piloto de Tucumán y el NOA”, cuenta José María Posse, en su libro Cien años de épica aeronáutica argentina. El Aero Club Tucumán. Una mañana en el vuelo de instrucción final, Sariotte la llevó a volar a la montaña y aterrizaron en Andalgalá. Pero el tiempo se descompuso, no pudieron volar porque la visibilidad era nula y al día siguiente regresaron. La familia de ella estaba sumida en congoja. Un día después, Sariotte se presentó en casa de los Valentié con un ramo de rosas para ofrecer sus disculpas y les solicitó a los padres de Elena casamiento.
“La boda se realizó en pleno vuelo, con sacerdote incluido, en lo que se consigna como el primer casamiento en el aire, del que tengamos conocimiento en el país”, añade Posse, que cita que según el genealogista Jorge Corominas eso ocurrió en 1922.
En la imagen grande, que está en el Archivo General de la Nación, se ve a la pareja y el sacerdote en el avión; la segunda, que publicó Posse en su libro, muestra a Elena pilotando el “Águila”, y la tercera, de 1923, muestra a Elena al centro, rodeada de socios del Aero Club.
Más información:
“100 años de aviación: Elena, la tucumana que escribió su historia de amor en el cielo”, por Magena Valentié, LA GACETA, 12/12/2019.

















