06 Diciembre 2002
"Sobre los canales de exportación marítima en la Argentina, hay tres problemas que deben evaluarse según nuestro punto de vista", señaló Raúl Green, del centro de estudios INRA (Francia).
El primero es el del financiamiento de las exportaciones. "Toda operación de exportación necesita de una serie de tramites de índole financiera, de cierta complejidad, que puede resolverse por dos vías. La primera, a través de la asistencia de un operador bancario. La segunda, operar en forma de comercio intrafirma. Es decir, que el operador que exporta pertenece al mismo grupo que el operador que importa. Esto hace que las operaciones financieras se resuelvan en la contabilidad interna", remarcó el especialista.
Agregó que las graves dificultades de orden financiero pueden causar graves perjuicios a los operadores que no son multinacionales. Para aquellos que integran verticalmente diferentes operaciones asociadas al comercio internacional, el impacto es sin duda menor.
El dualismo
"Sin embargo, es importante para el sector poder contar con un número de empresas lo más numerosas posible operando en la exportación, para dinamizar el sector. Reducir las operaciones de exportación a distancia a un número muy reducido de actores, quita riqueza y dinamismo competitivo al sector", apuntó Green.
El segundo punto que consideró importante evaluar, son los riesgos de un agravamiento del dualismo productivo y comercial en términos de costos y de calidad de la producción, a la competitividad global del sector.
"La necesidad de numerosos productores de bajar costos de producción tiene necesariamente un efecto desfavorable sobre la calidad de los productos. Un distanciamiento importante entre las exigencias de los mercados interno y externo, pueden aumentar el riesgo de pérdidas de volumen y de gama a la exportación del país", explicó.
Si bien ya existía una cierta dualidad entre productos orientados a la exportación y los dedicados al mercado interno (como existe en otros países), una cierta proximidad de la calidad entre esos dos tipos de productos, permitía responder por medio de una traslación rápida de una parte de la producción de un mercado al otro.
"Una fuerte asimetría cualitativa entre ambos mercados puede deteriorar la flexibilidad del sistema exportador", apuntó.
Sin fallas
El tercer y último punto, es el de la confianza. "Los proveedores para poder operar en forma eficiente en el mercado deben garantizar a sus clientes un funcionamiento sin fallas, en todas las cadenas de aprovisionamiento", subrayó.
"Dos mecanismos existen en las economías de mercado: los contratos y la confianza, en muchos casos ambos son más o menos complementarios", concluyó.
El primero es el del financiamiento de las exportaciones. "Toda operación de exportación necesita de una serie de tramites de índole financiera, de cierta complejidad, que puede resolverse por dos vías. La primera, a través de la asistencia de un operador bancario. La segunda, operar en forma de comercio intrafirma. Es decir, que el operador que exporta pertenece al mismo grupo que el operador que importa. Esto hace que las operaciones financieras se resuelvan en la contabilidad interna", remarcó el especialista.
Agregó que las graves dificultades de orden financiero pueden causar graves perjuicios a los operadores que no son multinacionales. Para aquellos que integran verticalmente diferentes operaciones asociadas al comercio internacional, el impacto es sin duda menor.
El dualismo
"Sin embargo, es importante para el sector poder contar con un número de empresas lo más numerosas posible operando en la exportación, para dinamizar el sector. Reducir las operaciones de exportación a distancia a un número muy reducido de actores, quita riqueza y dinamismo competitivo al sector", apuntó Green.
El segundo punto que consideró importante evaluar, son los riesgos de un agravamiento del dualismo productivo y comercial en términos de costos y de calidad de la producción, a la competitividad global del sector.
"La necesidad de numerosos productores de bajar costos de producción tiene necesariamente un efecto desfavorable sobre la calidad de los productos. Un distanciamiento importante entre las exigencias de los mercados interno y externo, pueden aumentar el riesgo de pérdidas de volumen y de gama a la exportación del país", explicó.
Si bien ya existía una cierta dualidad entre productos orientados a la exportación y los dedicados al mercado interno (como existe en otros países), una cierta proximidad de la calidad entre esos dos tipos de productos, permitía responder por medio de una traslación rápida de una parte de la producción de un mercado al otro.
"Una fuerte asimetría cualitativa entre ambos mercados puede deteriorar la flexibilidad del sistema exportador", apuntó.
Sin fallas
El tercer y último punto, es el de la confianza. "Los proveedores para poder operar en forma eficiente en el mercado deben garantizar a sus clientes un funcionamiento sin fallas, en todas las cadenas de aprovisionamiento", subrayó.
"Dos mecanismos existen en las economías de mercado: los contratos y la confianza, en muchos casos ambos son más o menos complementarios", concluyó.














