06 Diciembre 2002
Sin lugar a dudas la disponibilidad de una adecuada red caminera resulta de gran importancia para el logro de un alto nivel de eficiencia en nuestra actividad.
Este anhelo se desprende de un informe elaborado por el comité ejecutivo de la Asociación Tucumana del Citrus, en el marco de un trabajo interdisciplinario tendiente a trazar las mejores estrategias para el mantenimiento de la competitividad del sector agroexportador. La calidad de los caminos está directamente asociada con los resultados económicos en la citricultura, especialmente cuando hacemos referencia a la fruta con destino de exportación.
Es conocido por productores y empacadores la creciente influencia que tiene como factor de descarte la fruta con golpes de transporte, lo que constituye una verdadera frustración para el sistema productivo, que desarrolla un esmerado trabajo de cuidados culturales, procesos cada vez más prolijos en cosecha, con el objetivo de acrecentar los porcentajes de fruta con destino exportable. El golpe que sufre la fruta en el transporte por del mal estado de los caminos provinciales, daña los celdas que contienen los aceites esenciales, estos se escapan al exterior y en un proceso de oxidación producen un daño conocido como "oleocelosis", que es un fenómeno que mancha la fruta y la inutiliza para la exportación, con un elevado índice de descarte en el empaque. También a consecuencia de las heridas se facilita la inclusión de patógenos en la fruta.
En la industria
Por otra parte, la pérdida de aceites esenciales por los daños del golpe influye negativamente en la extracción industrial del aceite, debido a que baja los rendimientos de obtención de este producto de alto valor industrial.
El mantenimiento, la mejora y la construcción de caminos principales y secundarios, como así también puentes y otras obras viales, es tarea del Estado en sus distintos niveles, sostienen desde la asociación de citricultores.
Es una de las formas en que el Estado debe y puede asociarse al proceso productivo que es fuente genuina de generación de riqueza. Esto ayudará a mejorar nuestra actividad citrícola, lo que equivale a decir que incrementarán los recursos disponibles de nuestra comunidad, y se comenzará a transitar un camino conjunto de acciones entre el sector público y el privado en función del bien común, conductas estas que caracterizan a las sociedades modernas y desarrolladas a las cuales deberíamos propender, finaliza el informe de la ATC.
Este anhelo se desprende de un informe elaborado por el comité ejecutivo de la Asociación Tucumana del Citrus, en el marco de un trabajo interdisciplinario tendiente a trazar las mejores estrategias para el mantenimiento de la competitividad del sector agroexportador. La calidad de los caminos está directamente asociada con los resultados económicos en la citricultura, especialmente cuando hacemos referencia a la fruta con destino de exportación.
Es conocido por productores y empacadores la creciente influencia que tiene como factor de descarte la fruta con golpes de transporte, lo que constituye una verdadera frustración para el sistema productivo, que desarrolla un esmerado trabajo de cuidados culturales, procesos cada vez más prolijos en cosecha, con el objetivo de acrecentar los porcentajes de fruta con destino exportable. El golpe que sufre la fruta en el transporte por del mal estado de los caminos provinciales, daña los celdas que contienen los aceites esenciales, estos se escapan al exterior y en un proceso de oxidación producen un daño conocido como "oleocelosis", que es un fenómeno que mancha la fruta y la inutiliza para la exportación, con un elevado índice de descarte en el empaque. También a consecuencia de las heridas se facilita la inclusión de patógenos en la fruta.
En la industria
Por otra parte, la pérdida de aceites esenciales por los daños del golpe influye negativamente en la extracción industrial del aceite, debido a que baja los rendimientos de obtención de este producto de alto valor industrial.
El mantenimiento, la mejora y la construcción de caminos principales y secundarios, como así también puentes y otras obras viales, es tarea del Estado en sus distintos niveles, sostienen desde la asociación de citricultores.
Es una de las formas en que el Estado debe y puede asociarse al proceso productivo que es fuente genuina de generación de riqueza. Esto ayudará a mejorar nuestra actividad citrícola, lo que equivale a decir que incrementarán los recursos disponibles de nuestra comunidad, y se comenzará a transitar un camino conjunto de acciones entre el sector público y el privado en función del bien común, conductas estas que caracterizan a las sociedades modernas y desarrolladas a las cuales deberíamos propender, finaliza el informe de la ATC.














