04 Febrero 2005
Por Ing. Ernesto José Caram (SECCION RURAL)
Durante la reunión que mantuvieron esta semana en Bruselas el Secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, con la comisario para la Agricultura de la UE, Miriam Fischer Boel, para analizar la marcha de las negociaciones agrícolas en la OMC y el acuerdo de Europa con el Mercosur, se abordaron diferentes temas técnicos comerciales, entre los que figuraron los pedidos de una mayor apertura de la Unión y la eliminación de subsidios a la agricultura. Pero lo paradójico de todo esto, es que nada se dijo sobre las nuevas barreras encubiertas que acaba de imponer España al comercio de productos de origen vegetal con terceros países.
El Boletín Oficial Español publicó una relevante información referentes a los nuevos controles que se impondrán a terceros países que ingresen productos de origen vegetal hacia la UE.
El Real Decreto 58/2005 establece las nuevas medidas de protección fitosanitarias contra la introducción en España -y toda la Unión Europea (con la misma fuerza de control)-, de determinados organismos nocivos.
Con esta normativa se incorpora la Directiva 2004/105 de la Comisión Europea, en la que se fijan los modelos oficiales de certificados fitosanitarios y de re-exportación que deben llevar los vegetales procedentes de terceros países, incluidos los de Argentina.
Para las plagas cuarentenarias, como es lógico de pensar, la introducción estará prohibida en todos los Estados y en determinadas zonas protegidas.
Los organismos detallados incluyen para los cítricos argentinos bacterias y hongos, citándose -además- otras plagas y enfermedades que no se encuentran en nuestro territorio, pero sí en otras regiones productoras de cítricos del mundo.
Dentro de los organismos nocivos de cuarentena figuran la bacteria Xanthomonas axonospodis (con todas las cepas patógenas para citrus), agente causal de la "cancrosis" de los cítricos.
También se cita a los hongos Elsinoe sp. agente causal de la "sarna" y a la Guignardia citricarpa, hongo que provoca la "mancha negra" de los cítricos. En este documento se incorpora la figura de las inspecciones en origen y se endurecen los controles en los puertos de ingreso de toda la comunidad, así como la creación de un registro único de productores, almacenes y centros de expedición que estarán sujetos a determinadas obligaciones específicas.
Sin discusión
Si bien es cierto algunos puntos ya se venían aplicando, surgieron nuevas exigencias sin previa discusión que, a partir de ahora, habrá que estudiar cómo se implementarán, especialmente en los controles en origen. Para facilitar la localización y el trazado en la circulación de los vegetales en la Unión Europea, se crea un "pasaporte fitosanitario" que deberá acompañar a la mercadería durante su circulación.
Respecto a las importaciones provenientes de la Argentina, se establece la tramitación y los procedimientos de inspección correspondiente, mucho de ellos hasta ahora desconocidos, sobre todo por los nuevos formularios que se dispusieron implementar para la presente campaña.
También se definen los modelos de certificados fitosanitarios de origen, exigidos a la importación y exportación, y se fijan cuáles son los puntos de entrada por los que deberán pasar aquellos para ser inspeccionados.
En último lugar, "se autoriza a los responsables de cada país miembro a adoptar medidas de salvaguardia en casos de aparición o sospechas de la presencia de organismos nocivos de cuarentena, o bien no conocidos, y se determina cómo deberá informarse a las Administraciones afectadas y proceder a su eliminación".
Gravedad
Esto -que parecería ser un hecho anecdótico-, es muy grave ya que faculta a los funcionarios europeos a detener cualquier embarque y obligar a su destrucción sin previo aviso y, muchos menos, sin el derecho a réplica.
Una forma similar de acción es aplicada en la actualidad por las autoridades fitosanitarias de los EE.UU. (ya ocurrió con la destrucción de cargamentos de limones argentinos en ese país).
Estas nuevas medidas europeas, que para muchos todavía no están del todo claras, deberán discutirse cuanto antes ante el inminente inicio de la campaña exportadora de cítricos.
Durante la reunión que mantuvieron esta semana en Bruselas el Secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, con la comisario para la Agricultura de la UE, Miriam Fischer Boel, para analizar la marcha de las negociaciones agrícolas en la OMC y el acuerdo de Europa con el Mercosur, se abordaron diferentes temas técnicos comerciales, entre los que figuraron los pedidos de una mayor apertura de la Unión y la eliminación de subsidios a la agricultura. Pero lo paradójico de todo esto, es que nada se dijo sobre las nuevas barreras encubiertas que acaba de imponer España al comercio de productos de origen vegetal con terceros países.
El Boletín Oficial Español publicó una relevante información referentes a los nuevos controles que se impondrán a terceros países que ingresen productos de origen vegetal hacia la UE.
El Real Decreto 58/2005 establece las nuevas medidas de protección fitosanitarias contra la introducción en España -y toda la Unión Europea (con la misma fuerza de control)-, de determinados organismos nocivos.
Con esta normativa se incorpora la Directiva 2004/105 de la Comisión Europea, en la que se fijan los modelos oficiales de certificados fitosanitarios y de re-exportación que deben llevar los vegetales procedentes de terceros países, incluidos los de Argentina.
Para las plagas cuarentenarias, como es lógico de pensar, la introducción estará prohibida en todos los Estados y en determinadas zonas protegidas.
Los organismos detallados incluyen para los cítricos argentinos bacterias y hongos, citándose -además- otras plagas y enfermedades que no se encuentran en nuestro territorio, pero sí en otras regiones productoras de cítricos del mundo.
Dentro de los organismos nocivos de cuarentena figuran la bacteria Xanthomonas axonospodis (con todas las cepas patógenas para citrus), agente causal de la "cancrosis" de los cítricos.
También se cita a los hongos Elsinoe sp. agente causal de la "sarna" y a la Guignardia citricarpa, hongo que provoca la "mancha negra" de los cítricos. En este documento se incorpora la figura de las inspecciones en origen y se endurecen los controles en los puertos de ingreso de toda la comunidad, así como la creación de un registro único de productores, almacenes y centros de expedición que estarán sujetos a determinadas obligaciones específicas.
Sin discusión
Si bien es cierto algunos puntos ya se venían aplicando, surgieron nuevas exigencias sin previa discusión que, a partir de ahora, habrá que estudiar cómo se implementarán, especialmente en los controles en origen. Para facilitar la localización y el trazado en la circulación de los vegetales en la Unión Europea, se crea un "pasaporte fitosanitario" que deberá acompañar a la mercadería durante su circulación.
Respecto a las importaciones provenientes de la Argentina, se establece la tramitación y los procedimientos de inspección correspondiente, mucho de ellos hasta ahora desconocidos, sobre todo por los nuevos formularios que se dispusieron implementar para la presente campaña.
También se definen los modelos de certificados fitosanitarios de origen, exigidos a la importación y exportación, y se fijan cuáles son los puntos de entrada por los que deberán pasar aquellos para ser inspeccionados.
En último lugar, "se autoriza a los responsables de cada país miembro a adoptar medidas de salvaguardia en casos de aparición o sospechas de la presencia de organismos nocivos de cuarentena, o bien no conocidos, y se determina cómo deberá informarse a las Administraciones afectadas y proceder a su eliminación".
Gravedad
Esto -que parecería ser un hecho anecdótico-, es muy grave ya que faculta a los funcionarios europeos a detener cualquier embarque y obligar a su destrucción sin previo aviso y, muchos menos, sin el derecho a réplica.
Una forma similar de acción es aplicada en la actualidad por las autoridades fitosanitarias de los EE.UU. (ya ocurrió con la destrucción de cargamentos de limones argentinos en ese país).
Estas nuevas medidas europeas, que para muchos todavía no están del todo claras, deberán discutirse cuanto antes ante el inminente inicio de la campaña exportadora de cítricos.




















