Lucci opinó que la exportación debe ser ordenada

El director de Citrusvil considera que habría que planificar y racionalizar la oferta total de fruta, pensando en que la calidad debe ser la mejor y las cantidades acotadas.

25 Febrero 2005
"La actividad citrícola de Tucumán está frente a lo que puede ser una muy buena campaña de exportación de limones, sin ser extremadamente exitistas. Pero hay que previsionar cómo se desarrollará de acuerdo a la capacidad exportadora que tiene la provincia, para no destruir los precios y canibalizándose uno con otros". Estos conceptos tan contundentes pertenecen al empresario Daniel Lucci, director de Citrusvil, una de las más importantes empresas agroindustriales de limón en Tucumán.
Según el empresario, "los factores de la producción no tienen que tener una visión corta armando negocios sólo para los primeros meses de la campaña", opinó. "Sí deben tener una visión para una campaña más larga, una visión que planifique y regule la oferta total de fruta durante toda la campaña, de manera que defina la participación relativa de los actores más importantes en el conjunto de la campaña", indicó.
Según Lucci, "es fundamental racionalizar la oferta de fruta, para garantizar buena calidad y que se exporten cantidades acotadas de limones".
Por eso, insistió con su línea argumental. "Esta campaña constituye un desafío para Tucumán, porque está planteado el grado de madurez que tendrán todos los actores de la actividad", dijo.
"El desafío es: hacer negocios chicos, para los primeros meses de la campaña, cuando existe mucha demanda, o mirar el conjunto de la actividad y pensar en la suerte futura de la misma", reafirmó el industrial.
Es que hay dos hechos que se suman. Por una parte, la fuerte ola de frío que azotó Europa -que provocó grandes daños en España e Italia-, y que afectó también a Turquía y a la costa africana. Por otra parte, las expectativas de que se produzcan lluvias en las fincas tucumanas que ayudarían a que mejore el calibre y la calidad de la fruta local.
Ambos hechos, conforman un cuadro de situación que tienta al productor -y a los exportadores en especial-, a tomar la fruta en el estado actual que tienen en las plantas y venderla, para aprovechar los buenos precios que hoy se pagan en el mundo.
"Hay que trabajar para arrancar y terminar bien la campaña; en nuestras manos está la solución", reflexionó Lucci.

"La Armonía" proyecta una campaña con problemas
La campaña citrícola se presenta con perspectivas de un buen comienzo para la fruta fresca de exportación, debido a la buena calidad de las quintas; la expectativa de una demanda de Rusia y un buen comienzo de Europa a causa de las heladas en España, sostuvo para LA GACETA Rural, Marcelo Altamirano, asesor del Grupo CREA (citrícola) "La Armonía".
"Sin embargo -reconoció-, es muy posible esperar, cuando avance la cosecha y como consecuencia de nuestra incapacidad para regular el envío de fruta, un aumento sustantivo de la oferta y, por ende, una caída de los precios". "Esta circunstancia, combinada con los pronósticos de precios relativamente bajos de la fruta a industria, pone en peligro la rentabilidad de nuestro negocio: producir fruta de calidad", sostuvo el especialista .
Los gastos para lograr la mayor proporción de fruta para empaque ya están realizados, como por ejemplo, los controles de plagas y sanitarios, la fertilización, el control químico y mecánico de malezas, el riego, la reparación de los equipos y maquinarias, los gastos de inscripción de los lotes para poder exportar a UE, etc.
"Para que la fruta quede terminada, falta el aporte de una proporción menor de esfuerzo y medios; la apuesta ya está hecha, pero tenemos la sensación de que el pozo puede quedar vacante", reflexionó. "Creemos que sólo aquel productor que coseche la mayor parte de su producción al arrancar la campaña podrá escapar a la incertidumbre de precios", estimó. "Desde ya, esperar que esto ocurra es una utopía, sobre todo si la sequía actual continúa comprometiendo el calibre de la fruta", concluyó.

Controlarán la madurez de los citrus frescos
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que, juntamente con la Secretaría de la Producción de Entre Ríos, implementó en esa provincia un sistema de control de madurez de la fruta fresca cítrica que se pondrá en práctica a partir de marzo venidero. La medida se implementará en el marco de la estrategia institucional para asegurar el cumplimiento de las exigencias sanitarias y de calidad de esas frutas en el mercado interno. Todo se inscribe dentro del Sistema de Control de Frutas y Hortalizas Frescas (Sicofhor) del Senasa que contempla la trazabilidad de las frutas y hortalizas, la identificación del productor y empacador, promoviendo -además- la inocuidad sanitaria de los productos y la información al consumidor.
Estos controles se realizarán tanto en los galpones de empaque como durante los operativos que realice el personal del organismo sanitario en rutas y en el mercado mayorista, dentro y fuera del territorio provincial. Según la legislación vigente, toda mercadería que sea interceptada presentando índices de madurez por debajo de los autorizados será pasible de ser decomisada, además de sancionar al infractor.

La fruta a comercializar debe ser la mejor
El Consejo Directivo de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus) puso de manifiesto su interés de redoblar los esfuerzos en busca de una mejor calidad de la fruta fresca que se exportará durante la presente campaña citrícola. El documento indica que, atendiendo a la necesidad imperiosa de evitar objeciones en los puertos de destino -especialmente en la Unión Europea-, y con el objeto de obviar situaciones puntuales que entorpezcan la continuidad de la campaña, exhorta: a los productores, empacadores y exportadores citrícolas observar el máximo celo en los controles de fruta para exportación, en todas las etapas comprendidas entre el campo y los puertos, en especial en aquello que hace a la fitosanidad de la fruta, sostuvo Enzo Rita, presidente de la entidad.
A su vez, y con el mismo propósito, se solicitó al Senasa la máxima colaboración, severidad y eficiencia en los controles, para lo cual se ofreció toda la colaboración del sector privado.
"El esfuerzo realizado en el año 2004 mostró la responsabilidad y el compromiso que asumieron los integrantes de la cadena citrícola nacional, y en esta campaña este esfuerzo debe ser redoblado", definió Rita.

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